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La belleza de no pensar (Movimiento lúdico)

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COLECCION DE ANTOLOGÍAS: "Caja fuerte de sorpresas"

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COLECCION DE OBRAS COMPLETAS: "Summa geográfica"

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COLECCION DE ENSAYO, CRÍTICA Y TEORÍA: "Caja de herramientas"


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Equipo de Pluma blanca y negra

Dirección

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Coordinadores

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Periodistas

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Colaboradores

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TALLERES 2008

Taller de critica y cultura del poeta Antonio Silva Fuentes. Inscripciones en concha y toro 52 o fono: 6882050, ainil.artecultura@hotmail.com  www.centroculturalainil.cl

Taller de creación literaria de Ana Montrosis. Información en Casa de la Cultura San Bernardo anitamontrosis@hotmail.com

Taller de creación poética por  Héctor Hernández Montecinos. Información hernadezmontecinos@gmail.com

Taller Crítica literaria de la poeta Úrsula Starke, inscripciones en Casa de la Cultura de San Bernardo

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ÁTICO, 2007 de  Úrsula Starke

MATRIA, 2008 de Antonio Silva

A 1000 o LA Vida Muerta, 2008 de Héctor Hernández

FALTA, 2007 Victor Hugo Díaz

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Pronto se viene la presentación de la Revista Antológica "Labios Menores", por Ediciones Derrame.

 

Revista literaria Pluma Blanca y Negra

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Es tu mano la que venda
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Es tu mano quien apreta
el verso, lo suaviza
lo solloza, lo quiebra

 

EDITORIAL PUERTO ALEGRE

La Editorial Puerto Alegre de Valparaiso, Chile.Apoya en las ediciones de escritores nuevos y consagrados.

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  • TACONES BAJO LA LUNA, 2007de Ana Montrosis
  • BIPOLAR EN EL ULTIMO PATIO,2007 de Antonella Cuevas
  • LA CROA DEL SAPO,2008 de Beatriz Montecino.
  • ANTINOMIA DEL OCIO,2008 de Natalia Orellana.

 

Revista literaria " Pluma Blanca y Negra" invita:

Esta revista esta diseñada para aquellos poetas y narradores consagrados y emergente.

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Cuentos breves de Juan Carlos Cruces

Enviado por Ana Montrosis el 09/02/2008 a las 11:58 PM


El último beso

-          ¡ Dios mío… Dios!

Es extraño pero ya no tengo frío a pesar de la lluvia de Junio. Hace un momento mi cuerpo entero tiritaba como si hubiese un terremoto dentro mí. Tal vez el frío se fue porque por primera vez  pienso en ella de una forma cálida, amorosa casi sin odio. La veo tan clara, tan cercana que hasta siento su mano tibia en mi rostro mientras que sus cabellos se mueven por el viento o por mis dedos. La veo tan cercana que aun recuerdo el día que la bese por primera vez. Ahora estoy en el mismo lugar, a un costado del museo de bellas artes en el parque forestal junto a este inmenso y gordo caballo. Fue un día tan especial. Recuerdo que cuando la bese decenas de malabaristas hacían del lugar un instante mágico cerca de lo divino. El circo y el juego fueron los testigos de ese día ya lejano. Juro que jamás me olvide. Si deje de decirle cada mañana lo hermosa que era, lo único que era para mi. La magia la deje para el primer beso. Se me olvido que la mujer nunca recuerda el primer beso, recuerda el último.

Ha empezado a llover pero aún me siento bien.

-          ¿Pero que paso?. Señora, señora por favor responda.

¿Cómo fui tan ciego para no darme cuenta que ella empezó a alejarse, a partir?. Siempre he vivido con la seguridad sin dejar nada al azar, solo ahora me doy cuenta que debo ser mas humano, mas frágil, aprender a vivir sin temer a la lluvia, pero creo que ya es tarde.

Me ha empezado a doler la cabeza, como si una lanza hubiese atravesado mi cráneo. No entiendo este dolor pero ya no importa solo pienso en ella, quiero pensar en ella. Como me gustaría que estuviese aquí para pedirle perdón por haberla empujado a engañarme. Cuando lo supe de sus propios labios, el odio fue instantáneo. Jure despreciarla toda mi vida. Como era capaz de hacerme algo así después de haberle dado una vida de comodidades, de ayudarla a estudiar, de salir de sus deudas. Como era posible que ella me diera un dolor tan grande. Primero fue el odio, luego la pena. Supongo que es un sentido natural, pero jamás pensé que este dolor me fuese a llevar a no querer seguir viviendo. Ahora me doy cuenta que vivía por lo que ella causaba en mi. Empecé a vivir por ella. Le di lo que creía que necesitaba en vez de dar lo que ella buscaba. Soy de esas personas que da por contado la meta cuando tan solo se da un paso a la vez.

La busque después, arrepentido por no abrazarla cuando debía y por desearle el mayor dolor posible, pero no me aceptó, prefirió seguir con su soledad. Desde ese momento mi dolor fue infinito, me imaginaba las noches con su amante tocando lo que era mío, lo que me pertenece. Desde ese momento le desee la muerte pero también deseaba que me viera feliz y con esto se diera cuenta lo que estaba perdiendo por haber escogido a un mono. Pero supongo que ya es tarde.

Es extraño pero ya no siento nada de eso. Deseo despedirme con un abrazo deseándole la mayor felicidad del mundo y que siempre puede contar conmigo. Que pena que no viví de esa forma.

Es raro ver toda esta multitud, no recuerdo haber visto tanta gente sin importar la lluvia.

-        Por favor abran paso, abran paso. Dios mío que paso aquí. ¿quién lo encontró primero?.

-     Yo fui oficial.

-   ¿Hace cuanto que esta así señora?.

-     No estoy segura pero creo que ya va media hora.

Porque hablan tanto. La verdad que no importa. Solo la escucho a ella, su risa. Escucho hasta su piel cuando rozaba las sabanas; Escucho su despertar por las mañanas; escucho su hermosura. Es raro esperar que la vida se tenga que deslizar como la lluvia para llegar a comprender que lo importante es amar. Recuerdo que cuando era pequeño escuchaba a los viejos hablar como niños sobre la vida, de una forma tan simple. Con el tiempo, mis mascaras me hicieron reír cuando recordaba esos momentos, como también me reía cuando ella me pedía mas tiempo para ella. Simplemente eso me pidió, mas tiempo. Ahora me doy cuenta que el tiempo me sobraba pero no para ella. Daba por contado mi pertenencia, mi posesión. ¿Como es posible que a uno se le olvide que la verdadera posesión radica en el cuidado de las cosas?, solo son tuyas cuando las proteges, cuando las cultivas.

Ella ya no esta conmigo por mis errores, por mi silencio

-    Permiso por favor, les ruego por Dios que me dejen pasar.

-   ¡Un sacerdote!. Padre, no se si puedo decir que llego en el mejor momento. No hay mucho por hacer, ha perdido mucha sangre hasta incluso es peligroso moverlo.

-    Entiendo oficial. Se que es difícil pero agradecería cercar el lugar, intentar dejarme un momento a solas con el.

-   Entiendo padre. Muy bien muchachos, ya escucharon a sacar a toda esta gente, ¡muévanse!.

Por favor no me distraigan, no quiero escuchar gritos, solo quiero escucharla a ella. Todo sería tan distinto si su voz estuviese aquí. Me pararía, intentaría secarme y me iría a casa con ella a tomarnos ese café que nos bebíamos en un comienzo.

-     Hijo, pero hijo, ¿qué te has hecho?.

-     Nada padre, estoy acostado esperando.

-     ¿Qué te llevo a este punto?.

-     No lo se padre, pero se siente bien. Sabe, ya no hay frío, no hay dolor como tampoco odio.

-    Y que sientes entonces.

-    Solo la lluvia. ¿La siente usted?.

-    Si hijo, mas que nunca. ¿Tienes algo mas que decirme?.

-   Si padre. Por favor cuide el amor. Cuando vea parejas por las calles acérquese y dígales que cuiden su amor, que recuerden el primer momento en que se abrazaron, el primer beso. ¿Me lo promete?, me promete que hará esto por mi.

-   Te juro hijo que lo haré cada día. Desde ahora ese será mi propósito.

-    Ha sido un buen día, es increíble como en unos cuantos segundos todas las emociones cambian. Ahora estoy mas tranquilo. Se siente bien padre, créame que se siente bien. ¿Existe Dios Padre?.

-   Si hijo y vas a verlo dentro de poco.

-   No creo Padre. He odiado, he olvidado, he empujado.

-  ¿ Pero has amado?.

-   Con todo mi corazón le puedo decir que si.

-   Entonces ahora tú prométeme algo.

-   Lo que usted diga Padre.

-   Ve en paz y dile a Dios que amaste. Eso es todo.

Siento su mano sobre la mía, cierro los ojos y de inmediato me veo en el suelo. Me alejo y veo tanta gente como luces girando. Me veo tan sereno en el suelo, que pena que no haya vivido de esa forma. De pronto viajo y la veo a ella durmiendo, tan serena, tan distante de mi partida. Me llevo este recuerdo conmigo. Lamento tener que partir sabiendo que mañana llorara por mi. Espero que me entienda. Esta mas hermosa que nunca. Creo que me quedare un momento, luego me iré a dormir.

 


Chat

 Los accidentes no existen, todo esta tramado de forma que las energías se encuentren.

La adrenalina es una urgencia inclusive para los administrativos de mangas negras.

El aire que se respira también lleva al interior el deseo de expresar, aunque sea por momentos, la necesidad de la piel, saltar puentes, surfear olas, caer del espacio y chatear.

Estos dos ya llevaban un tiempo chateando sin haberse encontrado nunca. A lo sumo se habían enviado una que otras fotografías cuidadosamente seleccionadas y en algunos casos retocadas seleccionando, por supuesto, el mejor perfil. Al menos para este estudiante de literatura, fanático de la poesía, las fotografías que recibía de esta enfermera eran más que inspiradora.

Ya llevaba casi tres años en el oficio de conocer a personas por el cyber espacio, y aunque este lugar es para palabras resumidas se dio cuenta que su habilidad de escritura le había significado mas de una cita con un final lleno de pasión. El chateo se había convertido en su medio preferido de diversión. Se las pasaba horas frente a su computador, en cyber cafés o en casa de amigos cuando faltaban las monedas. Para el era simple, se conectaba usando las diez direcciones distintas de mail que le permitían tener seguridad de privacidad y alejarse de sus victimas cuando era conveniente. Navegaba por este espacio ficticio y siempre encontraba a alguna mujer ávida de ser escuchada o mas bien leída. La técnica era simple : la dejaba hablar a ella y luego el hablaba con una convicción que al final vendría la aceptación de encontrarse.

Con la enfermera la conversación era casual. Era la única que se negaba siempre al encuentro. En un comienzo el se acercaba cuando no tenía otra compañía, pero con el tiempo chateaba mientras conversaba con otras mujeres, hasta que llego el momento en que entraba al sistema solo cuando tenía seguridad que ella estaba presente. No entendía porque esta joven y contorneada mujer se escapaba tan sutilmente y a veces sin siquiera decir adiós. Se había convertido en un adicto. Es que para ella este lugar era mas bien un punto de fuga y de escape de la soledad abultado por años de soltería, pero la emoción por su cyber pretendiente no era tan fuerte como para abandonar la seguridad de estar detrás de una pantalla. El le infundía emociones encontradas, una mezcla de curiosidad y temor conocido y por cierto recordado.

Su historia no dejaba de tener algo de trágico, padres autoritarios, un novio de toda la vida, un embarazo, un aborto, la infidelidad de su novio y años de olvido. No era condenable su huida de este poeta.

Su entrada al mundo del chateo fue gracias a que una amiga del hospital la inscribió después de mucho tiempo en que le insistía que el medio era muy seguro y que cualquier virus solo llegaba hasta al computador. Primero fueron conversaciones con gente conocida hasta que tiempo después dejo entrar a un extraño que resulto ser un niño de doce años. Jamás dejo de conversar con este pequeño que por sus frases e ideas le daba la imagen de ser un pequeño angelito. “Juega con el computador como cuando eras pequeña, vuelve a ser niña”, era una de las idea mas usuales de este pequeño ser. Con el tiempo llego hasta incluso a contar de este poeta con quien compartía mucho tiempo y mas de cien fotos. La conversación con el pequeño llegaba hasta el momento que el le decía : vamos decídete de una vez y conócelo. Lo pensaba unos cuantos segundos y luego se desconectaba volviendo a la seguridad de su miedo.

Para el poeta se convirtió en una obligación conocerla, ya no se conformaba con las constantes evasivas. Había momentos que directamente le preguntaba donde estaba o su dirección. Hasta incluso aprendió algunas artes lejanas de su literatura gracias a mas de un amigo hacker que tenía. Todo parte de un plan para hallarla.

Un día de ocio se puso a revisar las fotos que tenía de ella hasta que vio una que le pareció caída del cielo con la solución a todos sus problemas. La metió en su software pirateado de fotografías y empezó a hacerle zoom a un sector superior enfocando lo mejor posible algo que colgaba en la pared de fondo. Apareció en forma muy nítida “Hospital San Juan de Dios”. Quedo inmovilizado por varios segundos después de tal revelación mágica. Esa noche prácticamente no durmió pensando en que mañana sería su gran día.

Llego al hospital en un momento de crisis. En esos instantes llegaban decenas de accidentados producto de un choque múltiple entre un camión y un bus lleno de escolares y apoderados. Todo lo tomo de sorpresa mucho mas cuando una enfermera lo subió a una camilla. La actitud de shock por toda la escena le hizo pensar que este poeta era uno de los tantos accidentados. El hospital estaba colapsado origen de un error mágico, de esos que suceden por una fuerza superior. Arriba de su camilla le dejaron la carpeta de un caballero de cerca de cincuenta años con toda una bitácora de exámenes que incluían tomas de sangre, orina y la muy agradable e invasivo examen de próstata. En su vida le habían sacado sangre y mucho menos sentir ese dedo penetrante que escudriña tu interior como si fuese un violador legalizado, lo que aumenta el daño a tu honra.

Como pudo gritaba indicando que todo era un error pero su desesperación daba mas a entender que este paciente estaba emocionalmente afectado.

Pasaron eternas horas. El, sobre la camilla lleno de tubos y con una bata que a cada movimiento dejaba al descubierto su culo inmolado y vejado.

La enfermera empezaba su turno cuando le pidieron llevar a este extraño señor a un cuarto en la sala de maternidad debido a que el hospital estaba lleno. Cuando se vieron el gritaba su nombre mas como  suplica que de alegría. Como pudo se saco estos tubos que eran grilletes y le pidió que lo ayudara en toda esta confusión. Por su parte, ella quedo congelada con el encuentro de su misterioso amigo del chat. Podría haber huido pero la escena tenía todos los elementos  para que le aparecieran clavos en los pies.

Ayudo a su amigo a vestirse y llevarlo a la cafetería en donde se sirvió diez cafés con la esperanza que su lengua despertara de la anestesia. Fue extraño pero la escena llena de humor fue lo que la conquisto. Para este poeta fue la primera vez que llegaba al corazón de alguien con la risa producido de su ridiculez.

Terminaron estando juntos y compartiendo un departamento con todos los problemas que significa la convivencia, pero no existía dudas de que estos dos se amaban, pero con el tiempo los problemas se hacían cada vez mas fuertes.

Ella no dejaba de chatear con su pequeño amigo a quien le contaba todos sus problemas. El solo le respondía que sintiera y que se abriera. En mas de una ocasión ella pensó que su amigo no era tan pequeño pero a esta altura ya no le importaba.

Terminaron un día de marzo.

El se fue destrozado a la casa de un amigo, ella se quedo sola en el departamento.

El se aferró a la poesía y a sus nuevas conquistas de mujeres en el chat que de nada sirvió. Ella empezó cursos de cuanta cosa alternativa existiera : Tarot, runa, yoga, jardinería (a pesar de que vivía en departamento), cocina húngara y hasta hizo un curso de un fin de semana de masaje a las orejas de una monja polaca que había dejado el hábito una vez que su actual amante le toco su oreja derecha.

Los amigos en común que tenían hicieron al comienzo el mayor de los esfuerzos en reconciliar a estos dos mas para evitar las largas sesiones de llanto y quejas que alternadamente daban estos dos. Llanto que empezaron a derivar a rabias y recados como “dile a esa que espero que ya sepa hacer mas que un par de huevos reventados mira que hasta el agua hervida le queda mal” o “dile a ese estúpido que se haga urgente un curso de ortografía”. Recados que por cierto nunca llegaron.

Ella siguió chateando y cada cierto tiempo veía en el sistema si su amante estaba conectado para volver a esconderse ante la sola aparición. Lo único que la apaciguaba era las conversaciones con su amigo infantil. Un día el pequeño le pidió que fuera a un café para conocerse, le envío una foto junto a la de su madre a quien supuestamente le había comentado de esta amiga enfermera y que estaba ansiosa por conocerla. Lo dudo por un momento pero acepto.

Casualmente en el local estaba el poeta viendo que tomar junto a un amigo de parrandas pensando en que podían hacer esa noche. Al menos el amigo tenía el contacto hecho con dos chicas reconocidas por su fácil y espontánea risa y una natural preferencia de ir a la cama. Idea que no le atraía mayormente a este poeta, pero todo sirve en la pena, como volver a ser un niño frente a Dios, al menos eso leyó de la Violeta Parra alguna vez.

El estaba viendo la carta de platos y tragos cuando ella entro junto a una amiga que le había pedido que la acompañara por si las dudas. Cuando la vio la respiración se le detuvo como cuando le pusieron la anestesia. Ella al verlo intento disimular al máximo pero sus pies se convirtieron en cemento y solo pudo caminar con la ayuda de su amiga.

El pidió ron e hizo el máximo de esfuerzo por ignorarla pero toda su atención estaba dirigida a ella. La situación era insostenible hasta que su amigo le ordenó que de una buena vez fuera y resolviera todo. Se tomo el ron como si fuese agua y se paro con sus piernas convertidas en jalea, se dio media vuelta y empezó a caminar cancina como si fuera al patíbulo en dirección de la mesa donde estaba la enfermera a la cual la boca se le había cerrado. El sudor de ella empezó a salir por sus manos cuando su amiga le dijo que El estaba acercándose a la mesa.

La actitud del poeta y su caminar hizo que los inquilinos y mozos empezaran a fijar la atención en este tan extraño ser. El cajero bajo el volumen de la música pensando en que algo estaba sucediendo al ver a tanta gente mirando al mismo lugar, mientras que un mozo en sus nervios sin querer tomo el sorbo de un café que llevaba a una mesa.

Cuando llego a un costado de ella la atención fue máxima cuando se arrodillo mirándola a sus ojos. Pasaron varios segundos hasta que la chica lo miro a sus ojos.

Una señora en ese momento se apresto a tapar la boca de un niño listo a gritar; el mismo mozo del café ahora tomo una copa de vino de un intelectual delgado y barbudo cliente que dejo su libro de Kant mientras aspiraba su pipa repetidamente y sin dejar de mirar al arrodillado poeta, mientras que otro mozo bloqueo la puerta sin dejar entrar a una pareja que quería un café y huir de la lluvia que empezaba. Este lugar ahora era una iglesia.

El poeta sin dejar de mirarla y de explorarla le dijo :

-          Anoche tuve un sueño, estaba en una casa, mi casa. Era simple pero hermosa. Un sofá heredado de mi madre, unos cuadros junto un reloj antiguo de péndulo. A lo lejos se sentía el aroma a café. Yo sentado en un escritorio escribiendo. A un costado un viejo e inmenso espejo. Me saco mis lentes para mirarme y veo que los años han pasado y estoy anciano pero lleno de alegría. Me doy cuenta de mi edad mucho mas al ver la foto de mi familia, los hijos partieron los nietos llegaron. De pronto aparece la taza de café. La traías tu. Sin dejar de mirarme en el espejo me abrazas por el cuello apareciendo tu rostro reflejado. También estabas anciana pero mas hermosa que nunca. Nos quedamos un instante mirándonos para luego despertar. Ese sueño lo tuve anoche y lo único que deseo es que se cumpla, ¿podrás ayudarme?.

Ella no dejo de mirarlo y no pudo evitar que se escapara una lágrima que el se apresuro recoger con su mano junto al mas tierno beso que ambos tenían memoria.

En ese momento el viejo intelectual volvió a su libro indescifrable expulsando una bocanada de humo de su pipa y con una sonrisa en toda su boca; el mozo le dejo el vaso vacío al viejo y la abuela soltó un suspiro junto con alejar la mano de la boca de un morado niño; la música volvió y la pareja pudo entrar sin enojarse dado que habían visto todo desde fuera y solo extrañando los pormenores.

Afuera y sin que ellos dos se dieran cuenta, había un pequeño parado bajo la lluvia y mirando todo desde la ventana del local. El mismo pequeño del chat de la enfermera. Extrañamente estaba seco, era como si el agua no le tocara. Estaba feliz, saltando y aplaudiendo. Bailaba bajo la lluvia como si cada gota tocara una melodía y fueran su compañera de baile. La escena de baile parecía sacada de una escena de película de fantasía, hasta que de pronto miró al cielo como  reconociendo una señal o una especie de llamado. Cerró sus ojos, acto que le permitió sacar su velo invisible y empezar a sentir la lluvia, sin dudas que algo lo llamaba pero se dio unos segundos para sentir. Un par de alas de plumas de colores salieron de sus costados y partió volando sin que nadie lo notara y dejando a estos dos amantes disfrutando de un café que solo por hoy les salió gratis.

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Que bello

Enviado por el 11/02/2008 a las 02:17 PM
lajose

me gustaron mucho estos cuentos, especialmente chat, es para guión de cine, lleno de buenas escenas que uno imagina,  felicitaciones al autor.

saludos
la jose









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