La belleza de no pensar (Movimiento lúdico)
EDITORIAL MANTRA COLECCION DE POETAS JOVENES CHILENOS: "Bajo el arcoiris de fuego"
* la ciudad lucía de Paula Ilabaca Núñez
* [coma] de Héctor Hernández Montecinos
* Valdivia de Galo Ghigliotto
* Útil de cuerpo de Javier Norambuena
COLECCION DE ANTOLOGÍAS: "Caja fuerte de sorpresas"
* Pendrive: Reescrituras de canciones por poetas jóvenes
COLECCION DE OBRAS COMPLETAS: "Summa geográfica"
COLECCION DE POETAS LATINOAMERICANOS: "Talud continental"
COLECCION DE ENSAYO, CRÍTICA Y TEORÍA: "Caja de herramientas"
Interesad@s comunicarse con: hernandezmontecinos@gmail.com
Equipo de Pluma blanca y negra
Dirección
Ana Montrosis
Coordinadores
Úrsula Starke, Héctor Hernández, Rodrigo Verdugo
Periodistas
Sebastián Chavéz y Samuel Ibarra
Pubicidad y Diseño
René Silva y Ana Lizana
Colaboradores
Alejandro Lavquén
Antonella Cuevas
Marcelo Arce
Natalia Orellana
Marcelo Mallea
Roberto Yañez
Javier Sepúlveda
Representación en España
Marcial Cortegoso Vilas
TALLERES 2008Taller de critica y cultura del poeta Antonio Silva Fuentes. Inscripciones en concha y toro 52 o fono: 6882050, ainil.artecultura@hotmail.com www.centroculturalainil.cl
Taller de creación literaria de Ana Montrosis. Información en anitamontrosis@hotmail.com
Taller de creación poética por Héctor Hernández Montecinos. Información hernadezmontecinos@gmail.com
Taller de Literatura de la poeta Úrsula Starke, inscripciones en Casa de la Cultura de San Bernardo
LIBRERIA METALES PESADOSÁTICO, 2007 de Úrsula Starke
MATRIA, 2008 de Antonio Silva
A 1000 o LA Vida Muerta, 2008 de Héctor Hernández
FALTA, 2007 Victor Hugo Díaz
NOTICIASPronto se viene la presentación de la Revista Antológica "Labios Menores", por Ediciones Derrame.
Revista literaria Pluma Blanca y Negra Es tu mano la que venda mis quejidos de pluma blanca y negra Es tu mano quien apreta el verso, lo suaviza lo solloza, lo quiebra
EDITORIAL PUERTO ALEGRELa Editorial Puerto Alegre de Valparaiso, Chile.Apoya en las ediciones de escritores nuevos y consagrados.
Útimas publicaciones
- TACONES BAJO LA LUNA, 2007de Ana Montrosis
- BIPOLAR EN EL ULTIMO PATIO,2007 de Antonella Cuevas
- LA CROA DEL SAPO,2008 de Beatriz Montecino.
- ANTINOMIA DEL OCIO,2008 de Natalia Orellana.
Revista literaria " Pluma Blanca y Negra" invita:Esta revista esta diseñada para aquellos poetas y narradores consagrados y emergente.
El objetivo de la revista
- Mantener viva la creación literaria.
- Ser un ente de unión entre creadores.
- Estimular la creación de poetas y narradores.
- Promover las creaciones inéditas y publicadas.
- Difundir articulos literarios, criticas de libros y reseñas.
- Dar a conocer entrevistas y reflexiones de escritores.
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Biografia: CLEMENTE RIEDEMANN (Valdivia, 1953): Se incorporó al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) cuando era estudiante de liceo y luego en la universidad. En 1973 fue prisionero político de Pinochet, hasta 1974. Con su creación y promoción de las artes trabajó por la recuperación de los derechos civiles entre 1977 y 1989, tanto en la poesía como en la canción popular, con el dúo Schwenke y Nilo. Trabajó por la Concertación para el plebiscito de 1988 y las elecciones presidenciales de 1989 y 1994, siempre en posiciones vinculadas al ideario del actual presidente Ricardo Lagos. Fue presidente provincial del PPD Llanquihue entre 1994-1996. Elegido consejero nacional del mismo partido para el periodo 2002-2004. Ha publicado teatro, poesía y crítica cultural. Durante los últimos años ha escrito ensayos sobre el proceso cultural de la transición política en Chile. Figura en casi la totalidad de las antologías de poesía chilena generales y temáticas publicadas en el país y el extranjero a partir de 1985. Su obra ha sido traducida parcialmente al inglés y alemán. Distinguido con el Premio Pablo Neruda en 1990. Ha viajado a los Estados Unidos, Argentina, España y México. Ha publicado: “La hamaca”, (Teatro, 1978); “Hacia la casa de ninguna parte” (poesía, 1981); “Karra Maw´n” (poesía, Ed. Alborada,1984); “Primer Arqueo” (poesía, El Kultrún, 1989); “El Viaje” (Crónicas, Tamarcos, 1990); “Karra Maw´n y otros poemas” (El Kultrún, 1995); “Rito de Pasaje” (poesía y gráfica, 2000); “Gente en la carretera” (El Kultrún, 2001); “Isla del Rey”, (El Kultrún, 2002). Los siguientes poemas corresponde al libro inédito “OK. KO.” ALLAH KERIM
¿Por qué me quedé en los ñadis, en la lúgubre vulgaridad? ¿Por qué desprecié la ruina hispánica, la aria perversión? ¿Qué vine a hacer a este territorio sin héroes? Yo que sobreviví al saber y la lujuria, me encuentro ahora a merced del desvarío. ¡Si tan sólo tuviese una jornada de delirio! Una tarde, una displicente hora de ocio truculento y mordaz, dispuesta ante mis ojos con sus pliegues de luz esparciéndose por el cuarto. Los libros que fueron mi cohete, son ahora mi bastón. Aún amables, cobran venganza de mi antiguo orgullo. "¡Te sobreviviremos!" -dicen- desde los anaqueles. A merced de una pequeña fama sin posibilidades de crecer, ni de darme el privilegio de insultar con garbo. A merced de un cuerpo que cayó como un relámpago una noche de abril y que al amanecer desnudó su pobre alma indecisa. ¡Me queda aún penetrar a una abisinia! ¡Administrar la sintaxis del declive, la lenta marcha hacia al torreón de los canelos! Pero soy lo que quise ser y no cabe volver atrás. AMANECER EN ROOSTA
No sé cómo he llegado a este lugar. No logro identificar ninguna de las marcas que cuelgan de las paredes. Mi cabeza en su sitio. Mi estómago en reposo. Mis piernas se alargan hacia el extremo de la cama con total displicencia. Reconozco que la mayoría de los zapatos que he comprado son de color café. Oigo un rumor de procesión que avanza pecho afuera desde el centro de la tierra. Veo a mi tribu cruzando los valles hacia el fin de los tiempos sin mi. Los que lucen intactos van delante sin mirar atrás. Los mutilados y los melancólicos van de cola sin prestar demasiada atención a las colinas circundantes. Casi todas mis camisas han sido desabrochadas por mujeres que no sabían muy bien con quien se estaban metiendo y van ahora en medio de la fila que cruza el valle. Cuando era joven prefería decir la verdad, de acuerdo con las recomendaciones de mis padres. Por tal motivo, perdí credibilidad ante los mayores de mi tribu y hube de pasar gran parte de mi madurez vagando a solas por las carreteras del país. Iba y volvía sin mucho asunto, pero dichoso de poder moverme constantemente entre dos puntos. Ahora estoy aquí en este hotel extraño, como un tenista eliminado en primera ronda, sin que mi vida parezca importarle un comino a nadie que no sea el conserje.
No deseo continuar nada ni menos recomenzar. Soy, nomás. Y estoy. Disfrutando del amanecer en Roosta, lugar por el que no siento apego ni animadversión. A veces suelo ponerme una venda negra y un poco de perfume al acostarme para hacer más agradable la travesía a las otras realidades. Así logro inmiscuirme entre los demás de la caravana y caminar un tramo junto a los míos, hasta que un persistente sonido me arroja violentamente al exterior, donde vuelvo a sentirme honesto, solitario e inútil. COLDITA
Me encontré contigo en las primeras gradas del zigurats. Me di cuenta que tus ojos eran un adelanto del paraíso. Llevabas unos jeans gastados y húmedos. Dentro de ellos todo parecía estar en orden: las venas de América perfectamente ocultas, pequeños planetas distribuidos sobre el fondo rosado del universo, la provocación del fémur al mediodía de la vida. Todo en su lugar, latiendo para el futuro. Tus zapatos traían la época antigua pegoteada en los bordes. Y esa mochila que exudaba músicas extrañas y envolventes, literaturas escritas para un mundo que aún no existe. Hablabas y yo me limitaba a oírte, yendo de tu boca a tus ojos como devolviendo al cielo la lluvia caída durante el último invierno. Venía de no sé dónde un viento que me helaba la sangre. Entonces decidí entrar en ti. Crucé el umbral luminoso de tu rostro, que a esa hora, ese día -en aquel año de la época de la dispersión- me invitaba a reunir todo lo existente y todo lo vivido, tras el deseo de subir al cielo repentinamente despejado en mi corazón. ERA TAN FELIZ
Durante mucho tiempo me dediqué a rezar en sinagogas equivocadas. En tanto lo hacía me daba cuenta de la inutilidad de mis desvelos. Oraba con escepticismo o, mejor dicho, tenía fe en mi incredulidad, pues intuía que era ella lo que me ponía verdaderamente a salvo de cualquier forma de opresión. Luego, abandonando la incómoda posición de permanecer de rodillas y con la cabeza inclinada, salía al encuentro de las nubes errantes, a quienes admiraba por su aparente descontrol, por su falta de apego a toda suerte de arbitrariedad. Avanzaba tras ellas por el resto de la jornada - a veces al volante de lujosos automóviles - sólo por darme el gusto de conducir mi vida con acuerdo a reglas dictadas por la naturaleza. La persecución se detenía a orillas del mar. Les contemplaba, entonces, alejarse con velocidad de crucero hasta que se desvanecían en el horizonte. No había asomo de angustia en mi corazón, pues me asistía la certeza de que volvería a situarme bajo su alado manto de dulzura y fragilidad. Nunca volví a estar tan libre, despojado de toda herencia instalada de facto en mi condición: casa paterna, iglesia, partido, club, publicidad. Nunca fui tan ligero, ni menos temeroso, ni más pacífico que en esa etapa delirante. Hasta que senté cabeza y torné a las correctas jornadas de cinismo que caracterizan mi actual desempeño en el colectivo. LAS CRUCES QUE DEJARON LAS GUERRAS Y LAS FLORES POLVORIENTAS DE LAS PROCESIONES
¿A qué huele todo esto? El festín púrpura sobre el agua del archipiélago y la entrada a la gran madera, sin clavos, ni torniquetes. ¿Qué quieren decir las muchedumbres sino "no podemos vivir sin jefaturas, no podemos ser como el viento".
Y aquél arrastrar de calzones sobre el lodo y la sangre en el culo de los toquis; la sangre de los brazos que cortaron con hachazos; los que mataron con viruela y sífilis y cadenas y más cadenas durante siglos de encomienda, ¿Los borrarán con el codo? ¿Con letanías? ¿A qué huele todo esto sino a podredumbre de moluscos en un foso bajo la chamiza humeante de las maldiciones que hicieron saltar del pecho de los que ahora desfilan tras el perdón? Taparon con flores polvorientas las cruces que dejaron las guerras. Metieron cánticos de dolor en el alma de esos infelices; Les educaron en la aceptación de la derrota y sellaron su destino de parias. Y avanzan cada mes las procesiones en dirección de los rascacielos, donde acuden a pagar la luz, el agua, las conversaciones. NO QUERÍA SER UN ROLLING STONES Un amigo me contó que pensaba entablar una demanda por publicidad engañosa Contra el Cielo S.A. Fue allá tal como señalaba el convenio Nadie salió a recibirle De pronto vinieron unos tipos con pistolas Le golpearon terriblemente en los flancos Le pusieron un saco en la cabeza Apenas podía respirar Su madre le había enseñado el “Padrenuestro” Así es como logró conservar las lágrimas en su lugar de partida Y esperó lo mejor que pudo apuntalándose en una especie de arrecife Vino otro tipo y le pegó una patada en el culo "Juguemos a la gallinita ciega" -le susurró al oído Apenas podía estornudar Estaba francamente malhumorado Entonces pensó en entablar en una demanda por maltrato de obra "Ya" -le dijo otro tipo- "Te subes al camión con los demás" Y partieron con destino desconocido Dando tumbos contra el piso de hierro Dedujo que le llevaban a las afueras de la ciudad "Me van a fusilar" -dijo que pensó entonces- Después pensó que ya estaba muerto "Es ridículo sentir miedo en estas circunstancias" -se dijo Entonces les echaron abajo y luego a rodar por una pendiente Sintieron que volaban que subían parece "somos libres" -gritaban Pero iban cayendo uno tras otro sobre los arrecifes Y dijo que después sólo se oía el sonido del mar La espuma del oleaje lavando la sangre esparcida momentáneamente Sobre las rocas. THE FUTURE OF MARRIAGE Ninguno se casará para toda la vida. El matrimonio será un contrato renovable y podrá discontinuarse de común acuerdo, como cualquier otro convenio, sin úlcera estomacal y sin romper la vajilla. La educación deberá centrarse en el objetivo de proporcionar autonomía a la conducta desde la edad temprana. Muchas veces serán los hijos quienes solicitarán a sus padres terminar con la farsa. En conocimiento de esas reglas, los esposos deberán esforzarse para obtener una renovación del contrato o, en caso de discordia, aguardarán con disciplina la posibilidad de separarse para sentirse mejor en otro lugar, con otra pareja. O para estar solos según su inteligencia. Sólo los católicos y los anglicanos se casarán por la iglesia. Y sólo ellos enfermarán como en la vieja época. ZIGURATS Son las mujeres quienes pueden hoy avanzar por la calle, pues tienen una calle. Aun de noche la ven iluminada y abierta, con perspectiva infinita. Los hombres han perdido el control remoto entre las cobijas. Y manotean en la oscuridad procurando dar con él para continuar con el desfile de modas. Y aprietan el interruptor de la lámpara, pero la luz no enciende. Se yerguen, entonces, con esa pesadez de jueves entre los cabellos revueltos y a tientas avanzan hacia la ventana para descorrer las cortinas. Pero no hay gas en los postes. Alargan los ojos persiguiendo una estrella, pero las nubes están gruesas y el panorama nocturno se presenta como un campo minado, circundado de verjas. ¿Qué hace el varón para sentirse hombre? Coge el teléfono y marca el número de un amigo: "No huevees, son las tres de la mañana". Desciende por las gradas en dirección de la cocina donde todo huele a emporio y aceite refrito. Abre el freezer y no encuentra la cerveza. Sale al patio y el perro le gruñe en los tobillos, le tironea del pijamas como un energúmeno -"hombre soy yo, ¿no me reconoces?". Huyendo del animal se encuentra -sin saber cómo- en la vía pública. Pero ha caído una niebla espesa y no logra distinguir la derecha de su izquierda. Es como si toda la edad se le hubiese venido encima. Solloza. Con paso titubeante cree dirigirse hacia el parque donde una vez hizo el amor bajo las ramas. Un nombre de mujer empieza a tomar forma en sus labios. Se esfuerza por pronunciarlo, por murmurarlo para si, bajito. Entonces esboza una sonrisa, que es como un recuerdo de la alegría en su boca. Así desaparece, se desvanece sin que nadie lo advierta. Arriba, en el zigurats, la mujer duerme plácida, acurrucada como una niña, probablemente soñando con una calle aún más bella.
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Biografia:(Chimbote, 1987). Estudiante de Educación Secundaria en la especialidad de Lengua y Literatura en la Universidad Privada San Pedro (Chimbote). Integrante activo del Grupo de Arte y Literatura Isla Blanca, del taller de Artes Plásticas Palamenco y del Círculo Literario Anábasis. Ha publicado sus poemas y relatos en revistas y páginas web. Sus creaciones, junto a la de otros jóvenes escritores, se pueden apreciar también en su blog personal: http://elrincondeldiablo.blogia.com/. Actualmente prepara "Alegoría de los Sentidos", plaqueta de narrativa. Obra Poética: Comencé con la narrativa; sin embargo, la poesía ha significado en mi vida, desde hace más de un año, más que un acto de catarsis, más que un tubo de escape o una tabla de salvación: ha significado un reto. El paso de la poesía a la narrativa puede no ser tan complicado, pero el otro lado de la moneda ha resultado (al menos para mí) un desquiciante tormento, es comenzar todo de nuevo, borrar todos los conceptos antes asimilados para dar un espacio a otra forma de ver y sentir las cosas (sentir: quizá lo que mejor me ayudó). La poesía es la más intimista perspectiva que pueda tener el creador, qué duda cabe, pero es también un trabajo más meticuloso en cuanto al lenguaje y que requiere una mayor labor de síntesis. No se trata sólo de plasmar una idea o emoción avasallante: es toda una búsqueda de imágenes y formas nuevas, la imagen sobre la imagen misma, adaptada siempre al concepto planteado, y a la impresión nueva que nos acoge. Hacer poesía es vivir distinto, caminar distinto, y sentir distinto… Es ser uno mismo, pero también es ser otros. Escribir no sólo lo que uno siente, sino imaginar, soñar, sentir aquella sensación lejana y cercana a la vez. Ser hombre, ser mujer, ser niño, ser árbol, ser ave, ser música, color o gusto amargo en los labios, ser una quinta estación, ser alguien que fuiste alguna vez y vuelves a serlo, en una forma distinta, pero con la esencia misma de hace tiempos milenarios. La poesía es trabajo persistente de la palabra; pero, más que nada, envolverse en tempestades y pasiones, palpar la felicidad o la tristeza; el dolor, el placer, o ambos a la vez… Mi reto fue hacer poesía, de manera natural y distinta, dejar sonar mi voz… ¿Lo logré? De ser así, el dolor, la tristeza, o las tardes al borde de suicidio, habrán servido de algo. Yo soy la quinta estación la que conjuga el calor el frío y tus besos amargos en un madero. Soy la de mirada anónima la que camina en la metrópoli olvidando los árboles y los campos de los cuales vino girando con el viento como amapola de danza rota y color ausente. Soy la subdiosa exhausta de todos los días la que por las noches derrama su corazón en una copa para beberla y continuar siendo sangre o para mojar los dedos y pintar de nostalgia los muros de mi guarida. No habrá primavera para ser feliz tampoco un verano para arder en la cúpula del cosmos no habrán otoños para envejecer ni inviernos para arrancar el calor de mi cuerpo. Sólo existiré yo la estación que no existe en los doce meses del año. Seré la de clima desconocido y ubicación fantasma en tus mapas. Seré para siempre el tiempo estancado en mi tiempo interior. APU-WARMI
Mis caminos han albergado las huellas de tu lejana visita. Sé quién eres… He llegado a conocer tu ceniza entre chispazos de hoguera y llamaradas de habano. He abierto la montaña pedregosa de mi cuerpo y has recorrido mi interior como el navegante a la catarata más profunda del paisaje más denso. Nunca el polvo de mis terrazas ha detectado la tensión en tu rostro nunca el temblor terrícola de tus pies nunca el frío-metal de tus huesos. Has ingresado al infinito de mi madreselva con el ímpetu del agua en la quebrada soltando rumor de lluvia y gotas de viento. Me has recorrido, entera. Sabes también quién soy… De mí conoces el matiz de todas mis piedras cada partícula de mi amplio desierto. Ahora tus pies recorren otros caminos pero tu rastro en mi tierra húmeda nunca se borrará. Nuestros caminos ya son uno solo.
Obsesionado contemplo tu rostro enmarcado por la lluvia. Le sonrío al viaje prometido al abandono de mi lugar inhóspito y a tus cuencas vacías al final de mi caminata insomne. Busco la pradera en la oscuridad de tus matas la he buscado siempre abriéndome espacios y sobreviviendo a la desdicha de mi vida anclada en pueblos fantasmas. Camino en un camino escarpado resistiendo el filo de las piedras en mis pies descalzos y la inclemencia del vendaval en mi piel herida. Vivo sin vida entre la ciudad y la lluvia contemplo de nuevo tu secreto en los nubarrones últimos de la tormenta pienso en la tristeza de la primera estación y la insoportable nostalgia que se avecina. Es entonces que comprendo la opacidad de mi follaje me obsesiono con tu máscara hueca la amo más de la cuenta / viendo en ella mi destino / y le hago un rincón a la posibilidad suicida de mis invernaderos a mi estática tempestuosa y múltiple y a los salones desiertos que se inundarán con mi marea escarlata. dejo las normas varadas en los conventos entre falsas imágenes / seré esta noche catedral gótica agasajada con ángeles barrocos de báculos en vaivén sugerente / ya no me importa ser la niña de vestidos rosa que junta las manos devotamente y sigue sumisa las oraciones de mamá o el verbo de sus coterráneos / esta noche despojaré de mi cuerpo las ataduras / bajo lunáticos reflejos gozaré de mi cruenta desnudez correré con los cabellos al viento y reiré enloquecida sabiéndome rebelde y sórdida a los designios siendo yegua o ave rapaz cuando me plazca y sintiéndote después habitante de mi vientre porque esta noche he colgado mi careta benevolente al pie del cristo crucificado
flauta soy hechicera soy de tu pulso agitado y tus ojos-laguna formando espirales en la superficie / mi oscuro encanto gobierna tu hálito entrecortado y los movimiento circulares compartidos en el eco del espacio nocturno / envuelta en estoraque estoy inundando el ambiente de mis aromas brujos te visto de ropajes invisible transparentando tu bondad y dejándola a merced de mis instintos / soy música melodía magnética soy equilibrando mis notas en tu pentagrama y dirigiendo el concierto acústico de nuestras voces en las horas intensas bajo la luna nueva
Me perteneces poseo tu cuerpo con la delirante idea del yo profundo / manejo tu estructura con los hilos de mi demencia guío tus pasos la agilidad de tus manos o tu vibración desesperada a través de los oscuros recovecos en las laderas de mi ruta / soy de ti el pálpito el borbotón centrífugo acogiendo tus vientos marinos / me posees ansioso sediento de mi fuente pero tu voluntad ha desaparecido se supedita a mis besos egoístas y mis caricias purpúreas / me perteneces y al compás de tu jadeo voy arrancándote a pausas un pedazo de existencia
He probado mil ritos desenfrenados contigo y ninguno me complace / no culpo a tu falo inexperto soy yo la fiera insaciable que bebe de tu sangre y se alimenta de tu cuerpo fuego tras fuego luna tras luna capturando en cada gemido una gota de tu incandescencia pero deseando sedienta una catarata para llenar mis vacíos y apagar mis hogueras / nada tuyo me satisface tu inspección en mi gruta y mi caverna es reloj olvidado ninguna caricia tuya ningún beso ningún rezo a oscuras basta / nada me alejará de la locura de saberme estéril a los jadeos de no sentirme como tú así de infinito cuando cierras los ojos inundándome de aguas mansas e invisibles / yo aquí varada me reduzco al incendio que se expande y a los falsos orgasmos
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Detrás de los rostros sombríos y silenciosos del arte nacional se esconde una intensa trayectoria creativa y lúdica, de exorbitante colorido imaginario. La del surrealismo chileno. De Mandrágora a Derrame, la experiencia pareciera no limitarse con el tiempo ni el espacio. El movimiento Derrame es un “círculo perfecto”, que se completa con Rodrigo Verdugo, Bessie Porta, Daniel Madrid, Aldo Alcota, Roberto Yáñez y Rodrigo Hernández. Se dicen poseedores de un imaginario ligado a lo absurdo, lo surreal, lo grotesco, lo onírico, lo lúdico, lo sórdido, la locura, lo paranormal, lo mágico, lo chamánico, lo precolombino, lo híbrido y lo erótico. Todo lo que sale afuera a través de estas experiencias se integra en una especie de laboratorio creativo, en donde –escribieron– cada uno aporta “a la construcción de las puertas poéticas que permitan al hombre poder abrirlas y encontrarse con el asombro y la libertad espiritual”. Su creación se proyecta en poesía, teatro, dibujo, performance, exposiciones, homenajes y a través de la revista “Derrame”. Además editan sus libros y otros títulos con Ediciones Derrame, cuya próxima publicación será el nuevo libro de Armando Uribe, “Ídem”, que se lanza en julio. El poeta Armando Uribe es amigo del grupo y, a través de un video casero, presentó, desde su casa, la última revista “Derrame”, en enero de este año. “Armando, quien nos quiere mucho, nos quiso apoyar y nos dio su libro inédito para que lo editemos”, cuenta Daniel. La portada se hizo con una imagen que escogió la mujer de Uribe, Cecilia Echeverría, entre varios collages pegados en una pared de la casa, antes de su muerte. LAS SOLUCIONES DEL IMAGINARIO Alrededor de una mesa, los miembros del movimiento Derrame hilan una historia en forma colectiva y siguen la conversación alternándose sin pausa. “La imaginación es primordial”, dicen. “El surrealismo es cuando la esfinge dijo: ‘Adivina o te devoro’”, cuenta Yáñez. –¿Ustedes son hijos del primer surrealismo? –Nosotros somos unos hijos de puta. Pero creemos en un surrealismo no ortodoxo, abierto. –Para el grupo, el surrealismo es una forma de vida, ¿pero cómo se vive el surrealismo? –Con las soluciones del imaginario –dice Yáñez–. Yo invoco seres que no están en este plano y que me ayudan a existir de manera poética. En ese sentido se sobrevive, porque metafísicamente te vas abriendo caminos. Nosotros somos brujos, chamanes y médiums, nos metemos con energías peligrosas y nos conectamos metafísicamente –agrega–. Lo que hace Aldo no es ajeno a lo que hago yo, y lo que hace Rodrigo no es ajeno a lo que hace Daniel; se produce una fecundación, como las abejas entre sí. Según Daniel Madrid, en “Derrame” hay un respiradero para hacer lo que uno quiera, donde todo lo que uno hace es libertad, arte sublime”. Se reúnen periódicamente y si alguien tiene un proyecto, todos se integran en su desarrollo. Trabajan la escritura automática y el cadáver exquisito, que “relacionan el material espiritual disponible para la obra de arte, en la actividad del surrealista”, cuenta Yáñez. Puesto que “la obra interpreta el inconsciente colectivo y es el médium que hace visible ese inconsciente”. DESDE EL FANZINE Derrame se está preparando para la publicación de su octava revista, que celebra los diez años desde que un par de universitarios repartieran el primer fanzine, de tres hojas oficio escritas y dibujadas por ambos lados, con inspiraciones de Henry Miller, Pablo de Rokha y el Quetzalcoatl. “Acá, allá, abajo, está el derrame de tiempo encauzado en la pérdida de la identidad”, se lee. Eran Aldo Alcota y Rodrigo Hernández que estudiaban periodismo en la Universidad Andrés Bello, y que gestionaron algunas de las revistas a través de un concurso de la universidad, lo que permitió imprimirlas con una mejor calidad. Al segundo número se integró Roberto Yáñez, entre otros colaboradores. La trayectoria de la revista tiene como constante los homenajes a hombres-pensantes similares; fragmentos de textos de autores conocidos, como Breton, y pensamientos de los realizadores o de otras personas poco conocidas. Los textos se acompañan con dibujos, imágenes imposibles de existir fuera de la imaginación y el papel. La mayoría de éstos son de Aldo Alcota, quien ha expuesto junto a Samy Benmayor y corrientemente viaja con sus obras por el mundo. “Mi obra es erótica, grotesca, pornográfica incluso. De hecho, me censuraron una exposición”, comenta Alcota. La composición de las páginas denota la intención de utilizarlas como transporte de la experiencia interna, síquica, sin distractores como la publicidad. La revista cinco tiene 100 apretadas páginas y la siete fue apoyada por el Fondo del Libro, lo que permitió imprimir dos mil ejemplares y regalarla en los eventos que se hicieron para ello y como plataforma de difusión de otras artes. EL SURREALISMO NO TIENE NACIÓN “En este tiempo hacer poesía es ser subversivo, partiendo de la base de que la poesía tiene una prohibición sistémica y sicológica por parte de los guardianes del orden”, piensa Roberto. “Los surrealistas tuvieron la corazonada de abrir el arte en la realidad de la poesía, no en el embellecimiento de algo, sino como una forma de decir lo prohibido, de hablarlo, de fecundarlo”, agrega. “Y en eso –en Chile– está la Mandrágora y estamos nosotros”. La Mandrágora fue un movimiento surrealista chileno de los ’60, que tenía un discurso vanguardista de resistencia espiritual y liberación de la realidad. Participaban Enrique Lihn, Enrique Gómez Correa y Braulio Arenas, entre otros. Se inclinaban por la creación inconsciente y el automatismo de Freud, entre otros tópicos. Otros referentes chilenos de Derrame son poetas y escritores como Dámaso Ogaz, Gustavo Osorio, Carlos de Rokha, Stella Díaz Varín, Vicente Huidobro y Juan Emar. También “la familia De Rokha es amiga nuestra”, cuenta Madrid. “Hay grandes surrealistas entre ellos”. De los inspiradores de Derrame hay personas o colectivos que discuten entre sí, como Pánico y Breton. Pánico surgió en Francia en respuesta al grupo surrealista de París, que encabezaba Breton. Participaban Fernando Arrabal, Alejandro Jodorowsky y Roland Topor. Algunos de los Derrame se conocieron a través de Arrabal, “el maestro de Jodorowsky”, dice Daniel Madrid. El grupo Phases también está conectado a los chilenos. En agosto de 2006 expusieron juntos artistas de ambos colectivos en Santiago, homenajeando a Édouard Jaguer, fundador del movimiento en 1954 y propulsor de los colectivos que, partiendo del surrealismo, quisieron extender libremente la experimentación de las actividades plásticas y poéticas. “Todos estamos entrelazados”, cuenta Madrid. “Ludwig Zeller escribió en la última revista ‘Derrame’ sobre Enrique Lechuga, artista y creador de la página Sonámbula (www.sonambula.com) y que a la vez nos rescata a nosotros en contexto del surrealismo latinoamericano. Si alguien escribe algo en algún lugar, se replica en otra parte del mundo. El eje que nos conecta es el surrealismo”. “El surrealismo pareciera necesitar ayudas que vienen del fondo de la roca”, escribió Yáñez en su nuevo manifiesto del surrealismo. Tal vez por eso Derrame creó una editorial en la cual publicaron recientemente “La perseverancia del sueño”, de Rodrigo Hernández. Lo que viene es “El objeto del vértigo”, de Roberto Yáñez, y el libro inédito de Armando Uribe, “Ídem”. LCD
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ÁNGEL PARRA
Publicada en Punto Final N° 557 (noviembre 21/ 2003) Nacido en Valparaíso y fundador de la mítica "Peña de los Parra", centro de la actividad musical de la Nueva Canción Chilena en los años sesenta, Ángel Parra es uno de los cantautores más importantes de nuestro país. Junto a Patricio Manns, Víctor Jara, Rolando Alarcón, Isabel Parra, Héctor Pavez y su madre Violeta, transformaron radicalmente la música chilena, dándole un contenido donde las vivencias reales del ser humano son el protagonista principal, o en sus propias palabras "el canto puesto al servicio de un ideal, de una utopía". En su larga carrera ha incursionado en los más variados ritmos y compartido escenario con los cantores más importantes de Latinoamérica: Atahualpa Yupaqui, Pablo Milanés y Daniel Viglietti, entre otros. En sus discos alternan canciones infantiles, eróticas, militantes y de raíz folclórica, brindis y cuecas, y entre su extensa producción destacan: "Oratorio para el pueblo"; "Canciones de amor y muerte"; "Canciones funcionales"; "Corazón de bandido"; "Canciones de Patria Nueva"; "Oratorio de Navidad"; "Chacabuco-Nuestra palabra"; "Pisagua"; "La libertad"; "El insolente"; "Eróticas"; "El corazón de Los Andes". Recientemente ha editado el disco "Venceremos" en homenaje a Salvador Allende al cumplirse treinta años de su muerte. En 1973 fue detenido y trasladado al Estadio Nacional, convertido en campo de concentración por los golpistas, luego pasó por las prisiones de Chacabuco y Pisagua para posteriormente, en 1974, salir al exilio en México. Actualmente se encuentra radicado en Francia –donde desarrolla su labor artística- y visita Chile cada cierto tiempo. Aprovechando su última visita Punto Final conversó con él. Su último trabajo se titula "Venceremos" ¿Cree que aún es posible que se cumpla esa afirmación? Se lo pregunto pensando en la realización de la utopía de un mundo mejor. Sí, por supuesto, yo creo que si perdemos la utopía, esa capacidad de ver un mundo mejor, estamos jodidos. Hay que mantener, incluso en los peores momentos, una actitud positiva y optimista frente a los problemas e injusticias. Pienso en mis nietas, cuando digo "Venceremos" pienso en ellas, no estoy pensando en mí. Es decir, son los jóvenes los que tienen que tomar la bandera y seguir adelante. Ellos son el futuro. A 30 años del golpe ¿Cuál sería su reflexión? Primero que nada, estamos vivos. Segundo, a pesar de los muchos defectos que pueda tener esta democracia tal cual la estamos viviendo pienso que se han dado pasos adelante, que la sociedad civil tiene un espacio donde moverse. Creo que estamos sacando la cabeza fuera del agua, poco a poco, me parece que los jóvenes universitarios tienen un movimiento fuerte, por ejemplo, me parece que existe un trabajo de concientización, diría yo, paulatino, porque hay que luchar contra la televisión, contra los videos, los juegos mecánicos, contra todo este mundo globalizado que se viene encima. Hay que luchar incluso con los compañeros. A veces con los amigos que uno tiene no necesita enemigos. Entonces, 30 años después yo encuentro que el resultado es positivo, estar vivo ya es fantástico. ¿Qué te parece que la figura de Salvador Allende tenga una buena imagen en los sectores más jóvenes, que no vivieron el proceso de la Unidad Popular? Es algo sumamente esperanzador, es algo muy bueno, y esto es en todo el mundo, no sólo en Chile. Vengo de hacer una gira por Berlín, Roma, París, Londres, España y en todas partes hay calles que llevan su nombre, en Francia hay más de quinientas calles que se llaman Salvador Allende, entonces es un movimiento bastante amplio. Y lo que sucede aquí es importantísimo para el desarrollo del proceso chileno, que estos niños de quince veinticinco o treinta años estén descubriendo la figura de este hombre que sacrificó su vida por la democracia y acusó definitivamente a los traidores. Él es un ejemplo de consecuencia, de coherencia, para la juventud. Estos 30 años además han servido para destapar un poco esa botella que estaba a punto de reventar porque aquí no se daba información sobre lo que había ocurrido y este año ha habido muchos avances en el conocimiento de la historia real. ¿Qué papel considera que juega la memoria en el futuro de nuestro país? La memoria somos todos nosotros, en el momento que escribimos, cantamos o reflexionamos. Ella juega un rol sumamente importante, por algo existen los libros y hoy ese mundo de Internet donde quedan los testimonios e información. Hoy nadie puede decir: es que se me olvido o yo no sabía, o no me dijeron, porque estaría mintiendo. Hay mucha información y eso es gracias a la memoria. Usted sufrió la prisión y luego el exilio ¿Cuáles serían, en su opinión, las condiciones ideales para una reconciliación entre los chilenos? Quizá voy a responder algo tan obvio: la justicia. Sin justicia no habrá reconciliación y eso lo sabemos todos. Sí pienso que se han dado pasos importantes, sé que hay muchos compañeros que no están de acuerdo con mi posición pero yo insisto en que el hecho de que haya más de doscientos treinta militares, algunos de alta graduación, con procesos y una cantidad cumpliendo condena me parece que es un paso adelante tremendo. Desde lejos, desde París, donde yo vivo, tal vez la distancia permite ver mejor los avances sobre este tema. La actitud del general Cheyre a mí me parece una actitud correcta. No le exijo más, la historia le va a exigir más, pero a mí me parece una actitud sumamente correcta. Así como él dio ese paso habrá otros que más adelante tendrán que también darlo, creo que es cuestión de tiempo. Si tú piensas un poco en el proceso chileno y piensas en España después de la Guerra Civil hasta el día de hoy no hay justicia. Aquí se está avanzando y han pasado apenas catorce años de asumir la Concertación, entonces esos avances hay que valorarlos. Respecto a la Nueva Canción, de la que fue uno de sus fundadores ¿Cuál piensa que ha sido su legado más importante? El principal legado es escuchar esas canciones en las voces de los jóvenes después de tantos años. Es un legado espiritual, poético, social y musical que está más vivo que nunca. El legado de la Violeta, de Víctor, de Rolando, por ejemplo, está muy presente. Cuando la represión intenta acallar las voces de los interpretes populares lo único que logra es que salgan detrás de ellos cincuenta y más que quieren cantar, componer y asumir sus roles. ¿Existe alguna continuidad en las actuales generaciones de músicos y autores con respecto a la Nueva Canción? Observo que hay algunos movimientos, sobre todo en estos rockeros que gritan y patalean, los hipjoperos, que hay una continuación en otro contexto. Lo que pasa es que las condiciones no son las mismas de los años setenta, pero creo que esto no se detiene nunca porque hay ejemplos positivos. Si tú escuchas una canción como "Por qué los pobres no tienen" de la Violeta o "Plegaria de un labrador", estás escuchando referentes que mantienen una clara actualidad, y que contienen vida. ¿Aún cree que es legítimo que la canción esté al servicio de un ideal, de una utopía? Totalmente, eso aún lo creo legítimo. Y en mi caso personal –yo no quiero imponerle a nadie mi pensamiento- he dedicado mi vida a esto y creo que los artistas deben tener este compromiso porque se sustenta en algo tan legítimo como es la justicia, como es el amor. De los cantautores fundadores de la Nueva Canción van quedando además de usted, su hermana Isabel, Patricio Manns, también están los grupos Inti-Illimani y Quilapayún ¿No han pensado en un gran acto conmemorativo? Yo personalmente no, pues estoy porque las cosas sigan su ritmo y su curso. Yo voy si me invitan, si se da, pero estoy un poco aburrido de estos actos masivos en que la gente va como a "golpearse el pecho", a una especie de terapia y después qué, no queda nada más. Seguramente un productor se llenaría los bolsillos porque nos pide a todos que vengamos gratis como sucede habitualmente, entonces no estoy mucho por eso. Estoy ahora por cosas como las que acabamos de hacer con mi hermana Isabel, que le entregamos la casa de Carmen 340, donde funcionó la Peña, al Partido Comunista, para que realice actos culturales que sirven para juntar dinero para ayudar al tratamiento de Gladys Marín. En eso estamos, nos parece algo concreto, nos parece que el nombre de ella, de Violeta, de Víctor y el nuestro siempre estuvieron juntos, entonces ahora es el momento de demostrarlo. ¿Y la Fundación Violeta Parra, cómo va? ¿Muchos se preguntan como se da lo de Cardoen? Bueno, él está interesado en la cultura hace mucho rato, tiene cuatro museos funcionando, se interesa por la platería araucana, por los ponchos doñiguanos, etc. Y nos propusimos con él llevar adelante este Museo Violeta Parra. Primero iba a ser en Carmen 340, pero como no se logró conseguir un lugar para estacionamiento (parece que en este país más importante que las obras son los estacionamientos) nos asociamos con la Municipalidad de Santiago y conseguimos El Castillito que está frente al Museo Bellas Artes, además mi madre se ponía con sus pinturas al frente, en las riberas del Mapocho, cuando había la Feria de Artes Plásticas. Ése es un lugar popular los fines semana y mi madre lo único que quería era que el pueblo chileno viera su obra. Isabel ha guardado ese material por años y ahora en asociación con estos personajes que nos están dando una mano y un espacio se va a mostrar la obra de la Violeta. Lamento que no haya sido el gobierno de la Concertación el que valorara esto, pero no importa, eso no nos cambia en absoluto. ¿Porque tampoco hay ningún tipo de imposiciones ideológicas, por decirlo de alguna manera? No, ni la más mínima. Sólo se trata de exponer la obra de la Violeta de una manera digna. No existe ningún tipo de acuerdo de otra especie, y eso es importante que la gente lo sepa muy bien. Usted también ha incursionado en la literatura ¿Cómo le ha ido con su libro de cuentos? Cómo me ha ido no lo sé, nunca me he preocupado mucho de las ventas. Una vez pregunté y me respondieron normal, será dije yo. En todo caso es una ventana grande la que se me abrió con esto de poder escribir y contar un poco de manera de ficción, porque como tú bien sabes que los escritores, o los aprendices de escritores como es mí caso, nos basamos en la realidad para poder mentir mejor. El primer libro "Dos palomitas y una novelita corta" está hace ya ocho meses en circulación y ahora he traído "La historia breve de un niño raro" que es una novela. Se desarrolla en la zona central, en el mundo campesino. Tras el exilio ¿Cómo ha sido su reinserción laboral en Chile? ¿Considera que con la llegada de la Concertación se abrieron más espacios para el artista nacional? ¿Cómo ves la institucionalidad cultural? Bueno, las cosas siempre se demoran. Yo siempre he tenido un espacio en el corazón de los chilenos y cada vez que vengo hago por lo menos un concierto. Particularmente con mis amigos de La Pintana donde, con ellos, trabajo desde 1996 en la época en que Jaime Estévez era diputado. Empecé a trabajar con el Grupo Ventisca. Jaime Pavez nos ha dado un espacio y cada vez tenemos más contactos. Incluso el grupo ahora vino a París y cantamos en la fiesta del Partido Comunista L’ Humanite y tenemos proyectos muy buenos para febrero, pero no es la institucionalidad cultural ni la Concertación que nos ofrece cosas. No, nosotros buscamos pega por aquí y por allá, en el sur, el norte, etc. Usted aún vive fuera del país ¿Piensa regresar definitivamente algún día? ¿Cuáles son las principales dificultades que ve para un regreso definitivo? Cuando me muera, pero estoy haciendo todos los trámites para tener Fonasa, también soy exonerado y tendré derecho a una pensión miserable de noventa lucas, espero, aunque todavía no está claro tampoco. Pero sobre todo lo que yo no quiero romper es algo que me ha costado enormemente construir con mi mujer en Francia. Tengo un mundo familiar, social, político, profesional. Cómo voy a desperdiciar todos estos años viniéndome a instalarme en Chile. Este país lo conozco al revés y al derecho y soy feliz cuando vengo a cantar, pero yo vivo en París y estoy feliz de que así sea. Finalmente ¿Qué impresión le deja la actual situación política de Chile? ¿Qué opina de la transición? Yo pienso, contrariamente a lo que dicen algunos sociólogos, que la transición no está terminada y es normal que así sea porque trece años es muy poco tiempo. Creo que falta todavía una generación. Hay muchas heridas aún. Eso sí que hay cosas que son sintomáticas de cómo va evolucionando esto. Me enteré por el periódico que un hijo de un desaparecido ingreso a la UDI, y por qué no, si son partidos que les ofrecen un espacio. Chile democrático era con el partido conservador, liberal, comunista, socialista, nacional, etc. Mientras más se exprese la gente, entre más utilice la democracia para expresarse mejor va ser. Aquí lo que no hay que tener son cuotas de poder terroristas, como lo tiene por ejemplo El Mercurio o Copesa, creo que hay que ir peleando porque la torta se vaya repartiendo. Creo que vamos por un buen camino y sería mejor si nuestro presidente al final de su mandato pudiera haber cumplido lo que prometió cuando dijo que ni la salud ni la cultura podían estar en el mercado. ALEJANDRO LAVQUEN CARTA ABIERTA A VÍCTOR JARA (Escrita por Ángel Parra en diciembre de 1987 en París, Francia)"Querido Víctor: Me despierto con ganas tremendas de escribirte para contarte lo que me sucedió anoche 24 de diciembre. Serían como las 12:10 cuando sonó el teléfono, nosotros dormíamos profundo, lo de siempre cuando te despiertas antes de haber terminado su noche, ¿quién será? ¿Porqué tan tarde? etc. La llamada era de Chile, para decirme que formaba parte de los perdonados, que era parte del paquete de regalo de pascua que la dictadura ofrecía este año. La voz querida de mi hermana sonaba radiante, ¿te acuerdas Víctor de su voz? ¡Se te acabó el exilio hermano, se te acabó el exilio! Por un segundo compartí de corazón su alegría, la alegría de tantos otros que pelean todos los días a brazo partido por el fin del exilio y que en mi caso consiguieron mi perdón. Perdón, ¿pero de qué, Dios mío me pregunto? ¿Me están perdonando tus 40 balas por la espalda? ¿Mi padre a quien no volveré a ver? Ellos me están perdonando nuestros 30 mil muertos y ¿el río Mapocho ensangrentado? Me perdonarán acaso los cadáveres que traía el Renaico en Mulchén? ¿Los fusilados de Calama (al quinteo, es decir 1-2-3-4-5-tú), el director de la Sinfónica Infantil de La Serena? ¿El padre Jarlan símbolo de los pobladores torturados violados relegados expulsados encarcelados desaparecidos? ¿Carmen Gloria, Rodrigo? Parece que debo hacer una reverencia y agradecer el perdón. aquí no ha pasado nada y tan amigos como antes. ¿Qué te parece Víctor? A veces pienso que es mucha la generosidad, y que soy un mal agradecido. Me perdonan Marta Ugarte, Tucapel, el Chino Díaz, Weibell, los degollados, Pepe Carrasco, Corpu Cristi y yo no sé agradecer. ¿Me siguen perdonando los cinco jóvenes desaparecidos en septiembre del'87, mi pueblo hambriento, la cesantía, la Prostitución infantil y este nudo en la garganta permanente desde hace 14 años también me lo perdonan? Me pregunto si en este gesto están incluidos mis amigos muertos en el exilio, Lira Massi, Ramírez Necochea, Guillermo Atias, Vega Queratt. Estás en la lista, cuál lista, la de los que pueden reír pensar, circular, amar, morir, vivir? En fin Víctor amigo, mucho tiempo que quería escribirte pero ya me conoces soy un poco flojo. Te contaré que estoy componiendo mucho, entre merengues, tonadas, cumbias y cuecas, oratorios y pasiones, el tiempo pasa y se queda inscrito en el alma. Quiero hablarte un poco de mi mujer a quien no conociste, pero conocerás algún día o no, mejor lo verás en ella cuando llegue el momento. Ella me ha dado algo que yo no sé como se llama, pero que se traduce en una cierta seguridad equilibrio y alegría de vivir, la misma que tú tenías junto a tu mujer. Me acuerdo perfectamente de tu claridad y seguridad en tus pasos, aventuras y destinos. Y eso se reflejaba en tu trabajo, el teatro, la peña, el partido, los sindicatos y los amigos. Siempre tenías tiempo para todo (yo me cansaba de mirarte). Me acuerdo que la Viola me decía, aprende, aprende. Espero haber aprendido algo. Por ejemplo: La humildad, el heroísmo no se venden ni se compran que la amistad es el amor en desarrollo que los hombres son libres solamente cuando cantan, flojean o trabajan chutean el domingo la pelota o se toman sus vinitos en las tardes le cambien los pañales a su guaguas distinguen las ortigas del cilantro cuando rezan en silencio porque creen y son fieles a su pueblo eternamente como tú y como miles de anónimos maestros somnolientos de domésticas, mineros, profesores, bailarinas, guitarreras de la Patria. También quiero decirte al despedirme que París está bello en este invierno que no acepto los perdones ofrecidos que mi patria la contengo en una lágrima que vendré a visitarte en primavera que saludes a mis padres cuando puedas que tengo la memoria de la historia y que todo crimen que se haya cometido deberá ser juzgado sin demora que la dignidad es esencial al ser humano que el año que comienza será ancho de emociones esperanzas y trabajos sobre todo para Uds. Víctor Jara que siembran trigo y paz en nuestros campos".
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OMAR LARA: Poesía sin pausa Publicada en Punto Final N° 557 (noviembre 21/ 2003) Fundador y director de la revista Trilce, Omar Lara es además uno de los poetas más importantes de su generación. Nacido en Nueva Imperial ha desarrollado una intensa labor literaria, antes, durante y después de su exilio. Entre sus publicaciones se cuentan "Argumento del día" (1964); "Los buenos días" (1972); "Serpientes" (Lima, 1974); "Oh buenas maneras" (La Habana, 1975); "El viajero imperfecto" (Bucarest, 1978); "Fugar con fuego" (Madrid, 1983); "Fuego de mayo" (1996); "Vida probable" (1999); "Bienvenidas calles de Perú" (2001) y "Voces de Portocaliu" (Ed. U. de Concepción, 2003). Es un gran divulgador de la poesía rumana y ha traducido a Sorescu, Eminescu, Bogza, Naum y Doinas, entre otros. En 1975 recibió el Premio Casa de las Américas y en 1983 la Beca Guggenheim. En 1964 funda el grupo de poesía Trilce y la revista del mismo nombre que dirige hasta hoy, todo un aporte a la divulgación de la literatura, tanto nacional como extranjera. Actualmente está radicado en Concepción, Punto Final conversó con él acerca de su último libro y otros temas. Después de tantos años de exilio en distintos países ¿Cómo ha sido su reencuentro con Chile? ¿Se siente completamente reinsertado? A casi 18 años de mi regreso al país, ya no sé qué sentido tienen los conceptos de reencuentro, reinserción. Recuerdo que a los días de salir de Chile rumbo a Lima, no deseaba otra cosa que regresar. En eso estuve todos los años de mi exilio. Pero después, con los años y las experiencias, y las crispaciones y los desencuentros, más recurrentes y visibles que los encuentros, la situación se me hace algo confusa. Tengo muy presente que inmediatamente de pisar suelo chileno quise ver a algunas personas: estuve con Enrique Lihn, fui a saludar y agradecer a Luis Sánchez Latorre, presidente de la SECH en el momento de mi detención y quien más de una gestión hizo a favor de mi libertad y de mi seguridad; quise visitar a alguien que dejé como amigo al momento de mi salida de Valdivia. Me citó a su casa y cuando llegué no había nadie. Así empecé a entender el país: por una parte los valores de siempre, la inteligencia, la fraternidad, el coraje. Por otra, la pequeña mentira, la cobardía moral. A 30 años del golpe militar ¿Cuál sería su reflexión más profunda? El golpe continúa, veo yo. Me refiero a sus efectos en tantos ámbitos de la vida y la convivencia nacional. Me refiero a las formas, a la gestualidad, agresiva y punzante. Alguien me dijo en una ocasión: "Qué bien vivíamos cuando vivíamos mal", a propósito de la palabrería que habla del boom económico. Imposible no reparar en el ejercicio tan aberrante y despiadado (hacia las víctimas) de la impunidad y de la soberbia con que la ejercen los victimarios. Causa estupor el cinismo de la derecha más dura cuando da lecciones de ética al país y la visión tristísima de importantes de la concertación que agachan el moño de una manera inexplicable. ¿Inexplicable? A veces, a la luz de ciertas revelaciones no es tan inexplicable. También la comunicación, el lenguaje ha sufrido daños portentosos. Se dice todo, se dice nada. Y conceptos de noble origen que tampoco dicen mucho al final, como mesa de diálogo, reconciliación. ¿Por qué? ¿Cuándo estuvimos conciliados con los asesinos y torturadores? En su último libro "Voces de Portocaliu" se encuentra una especie de recuento de muchos lugares que lo marcaron en la vida, pero que son uno solo en Portocaliu ¿Es su reencuentro con el país y con el pasado que no volverá? Portocaliu, esa bella mentira que me dice la verdad (¿quién lo dijo?), es mi refugio privado, mi lar esencial. Tienes toda la razón en eso del "recuento" de muchos lugares: está allí la costanera de Valdivia, los parques de Bucarest, los boliches de Lima. Pero no es el pasado que no volverá, lo construí de las ruinas y de las maravillas del pasado, es cierto, pero siempre falta algo que me lleva inexorablemente al futuro. Portocaliu está en el futuro. Tal vez por eso me fue tan dificultoso el tránsito hacia la letra escrita de esas voces de Portocaliu. Allí recité muchas veces esos versos de Vallejo: "Hoy me gusta la vida mucho menos/ pero siempre me gusta vivir..." Ya van casi cuarenta años de la fundación de "Trilce" ¿Está conforme con el trabajo realizado hasta la fecha? ¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que le ha dado esta publicación? En Valdivia, en los días de Trilce, se me acercaba un joven que empezaba a escribir y me decía: sabes, Omar, yo soy del Grupo Trilce. Está bien, le decía yo, eres de Trilce. Creo que eso es lo que más me conmueve de nuestra historia: Trilce sin solemnidad, como juego o diálogo sin maestros ni aprendices. Lo que hicimos y a veces todavía hacemos: encuentros, publicaciones, viajes, se nos fue imponiendo con naturalidad, creo que no ha existido en la historia literaria del país un grupo menos formal que el Grupo Trilce. También nos sentíamos parte de una gestión mayor que nos sumaba a los músicos, a los cineastas, a la gente de teatro, a los pintores, en general a la gente de nuestra generación. El "Grupo Trilce" fue importante dentro de nuestra poesía, lo mismo que su generación ¿Cuál sería, en su opinión, el legado que dejaron a las futuras generaciones? ¿Qué queda de aquellos años? Trilce era Trilce en 1964, a partir de 1964. No lo concibo surgiendo en otra fecha, en otros tiempos que no sean los tiempos de la utopía y de los sueños latinoamericanos. Eramos un grupo solidario y afectuoso, también crítico, a veces implacablemente crítico, por eso mismo de generosos y afectuosos, pienso yo. En ese espíritu continuamos encontrándonos y abrazándonos, amparándonos. Lo único que suscribiría sin reservas, además de ese modo de vernos y ungirnos en la amistad, es la tentación, la necesidad de los sueños. Pero eso no es un legado de Trilce, es el legado de esos tiempos y de una generación. En lo literario no se me ocurriría pensar siquiera que hemos sido hacedores de un legado ni menos que lo hemos dejado a generaciones futuras. En Concepción, como en otras ciudades del sur, existe una intensa actividad literaria, pero quizá un tanto desconocida en el resto del país a nivel de público masivo ¿Qué falta en Chile para que exista mayor comunicación literaria entre las regiones? Falta no creernos tanto el cuento. Falta tener la lucidez, la generosidad y la audacia de mirarnos como compañeros de juego y no como competidores. Conocernos mejor. Escucharnos y leernos. Las revistas literarias no han pasado de moda, los encuentros y recitales, tampoco. La relación amistosa o fraterna, menos. Lamentablemente tendemos a atomizarnos al máximo. En Concepción mismo no hay la suficiente comunicación entre los escritores, y así debe ocurrir en todas las ciudades. Entonces, si no vemos al vecino, ¿cómo vamos a reparar en el individuo más allá de nuestras fronteras? ¿Qué le parece la gestión de la Sech en este aspecto? ¿Representa de algún modo a los escritores de provincia? No participo en la Sech, de modo que no podría entregar una opinión rigurosa y responsable. Siento, eso sí, el mayor respeto por quienes entregan su tiempo y su talento para salvaguardar los intereses de sus pares, tarea bastante ardua y a veces ingrata, casi siempre incomprendida. El diario "La Nación" publicó un reportaje titulado "Mafia de las letras", donde se denuncia la corrupción en los concursos literarios y como los jurados premian a sus amigos en vez de premiar los trabajos de calidad. ¿Qué opinión le merece esto? ¿Cree que sean ciertas las afirmaciones de dicho reportaje? Leí ese reportaje, que me hizo recordar el mito del parto de los montes. El título, sensacionalista y polémico, prometía bastante más de lo que entregó. Si lo que denuncia ese reportaje es la mafia de las letras chilenas, significaría que estamos viviendo en un país de ángeles. Si hay mafia, habría que buscar otros espacios, se me ocurre. Es cierto que hay actitudes, conductas, datos, arreglines, que provocan mucha rabia, rencor, desánimo y, sobre todo, cansancio. ¿Pero mafia, mafia? Mafia es la de los editores piratas, allí hay mafia. Una beca por aquí o por allá, algún premio menor, una croniquita sobre un libro volandero o una gacetilla sobre un autor olvidable me parecen cuestiones absolutamente menores. Eso no es mafia. Eso es chiquillería, pendejadas, un incidente de mal gusto. Pasando otro tema, usted a traducido a varios poetas rumanos ¿Cómo ha sido la recepción del público con ese trabajo? ¿Le interesa al lector chileno la poesía de otras latitudes? Además de Rumanía, donde se editaron una quincena de libros de poesía traducidos al español, mis versiones se han difundido mayoritariamente en España, donde uno de los más intensos y originales poetas rumanos, Marin Sorescu, fue incluido en los catálogos de Visor e Hiperión. En Chile se han difundido en una escala menor, de modo que no podría cuantificar el interés que esos libros han despertado en el público, aunque tengo referencias recurrentes de lectores que me sorprenden con citas o alusiones a esos textos. Si bien estoy muy cerca y muy comprometido con esa labor difusora, debo señalar que ese entusiasmo es coherente con la altísima calidad de la poesía de este país balcánico. Hay nombres –como Lucian Blaga, Tudor Arghezi, S. Augustin Doinas, Ion Caraion, Geo Bogza, Nichita Stanescu, el mismo recién citado Marin Sorescu, entre otros muchos- que más temprano que tarde tendrán, estoy seguro, un lugar significativo en la atención de los lectores más exigentes de nuestro país. Porque sí es exigente y muestra una gran atracción y curiosidad por la poesía proveniente de otras latitudes. Finalmente ¿Cómo evalúa usted la gestión del Gobierno en el plano cultural? Se lo pregunto sobre todo respecto a las regiones. Debo reconocer cierto escepticismo en mi visión de una gestión cultural que se propone y articula desde arriba. Pero es un escepticismo que con la mayor felicidad tiraría a la basura si me convenzo o me convencen que se trata de una propuesta que nos necesita a todos quienes estamos en la lucha –bastante desigual- de oponernos a la chabacanería y a la oligofrenia que domina los medios de comunicación masiva. ALEJANDRO LAVQUEN
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JUAN NICOLÁS PADRÓN y su "Palma en El Huracán"
Publicada en "Punto Final" N° 481 (06 de octubre del 200º)¿Cuál es el significado, para ti, de poder publicar en Chile tu ensayo sobre la identidad cubana? Ha sido una grata sorpresa, una sombrosa satisfacción. Chile para mí ha tenido un interés creciente desde que comencé a advertir su rica historia. La agonía de Caupolicán y la histórica resistencia de los araucanos fue contada por un enemigo de los antiguos pobladores de Chile, Alonso de Ercilla, en el largo poema La Araucana, primera obra poética que expresa de alguna manera un sentimiento americano, prueba de la admiración del poeta a esa invencible resistencia. Cuando era estudiante estudié la vida del polémico Bernardo O’Higgins, y siempre me llamó la atención el pensamiento de Francisco de Bilbao, una obra todavía hoy muy poco divulgada. La presencia eterna de ese caballero de la dignidad de los pueblos latinoamericanos, el insigne Salvador Allende, hizo posible que tuviera un acercamiento vital a Chile. Conocí a muchos chilenos después del golpe –por cierto, el "neutral" diccionario Larousse le llama a este baño de sangre: "pronunciamiento militar–, y ello posibilitó conocer mejor la cultura de este noble pueblo. Sin embargo, no puedo decir que conozco la Historia y la cultura de Chile. He hablado con decenas de chilenos bien informados que tienen centenares de puntos de vista sobre su proceso histórico, diversidad que recuerda a las múltiples opiniones de los cubanos entorno a cualquier objeto de estudio. No obstante, en Cuba existe una conciencia muy fuerte sobre la unidad alrrededor del proyecto revolucionario que defendemos desde hace más de 40 años, y para la gran mayoría de los que vivimos en la isla ello hace que subordinemos matices no esenciales a lo fundamental: no dejarse devorar por la hegemonía del imperio de los Estados Unidos. De lo poco que conozco de Chile, puedo apreciar que hay muchas semejanzas en las identidades de los pueblos chileno y cubano. La bandera que Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria en Cuba, hizo flotar en Yara en 1868 con el primer grito de independencia, es la misma que Chile tiene hoy. Habrá que recordar que en un pasquín revolucionario fijado en la ciudad de Trinidad en fecha tan temprana como 1822, se decía: "Biba (sic) la independencia por la razón o la fuerza"; y, precisamente, el escudo chileno nos declara: "Por la razón o la fuerza". Tales semejanzas demuestran que tanto en Chile como en Cuba se habían asimilado las ideas racionalistas de la Revolución Francesa desde principios del siglo XIX, pero también la cultura de la resistencia para tomar la otra opción si fuese necesario. Ojalá que mi modesto ensayo sea un grano de arena para contribuir a ganar más conciencia de la imprescindible e impostergable necesidad de la unidad ante un proyecto auténticamente emancipador. Un largo capítulo de tu libro se refiere a lo "poético de la cubanidad". ¿Cómo asumes lo poético en la identidad de un pueblo? Fue José Martí, el Apóstol de la independencia y de la libertad de Cuba, quien dijo que la poesía era indispensable y "más necesaria a los pueblos que la industria misma". Se trataba de una personalidad de quien con dote de estadista conocía muy bien la sociedad norteamericana y amaba al progreso. No debemos olvidar estas afirmaciones para nuestros pueblos hispanoamericanos, ahora que algunos están muy empeñados en ponerle apellidos convenientes para el mundo unipolar a la irreversible "globalización". José Lezama Lima demostró que la poesía era una forma de conocimiento de la realidad y de la Historia, y desde su poética, sólo podía expresarse con un lenguaje subjetivo salpicado de sugerencias inapresables. Cada pueblo tiene su propio rostro y cada poeta encara su universo, mas si de fronteras se trata, las más importantes son las culturales y no las que artificialmente trazan hoy los mapas marcando las demarcaciones político-administrativas. De esta manera, los elementos más estables de las microidentidades que diseñan el perfil de una población, nos viene por la cultura en su sentido más abarcador. Hay que recordar que identidad no es homogeneidad y que es un organismo vivo y dialéctico, relativo y relacional, pero en todos estos elementos se pueden descubrir regularidades y factores muy profundos en ciertos estados del espíritu que generalmente la Historia no los registran, ni la política los ve, ni las leyes los tiene en cuenta, ni la religión les interesa. La verdad, la libertad, la bondad, el futuro, el entendimiento, la memoria, etc, son conceptos que se enriquecen considerablemente en la expresión de lo poético mediante ambientes y atmósferas que logra la poesía con las subjetividades más tempestuosas, y a veces confusas, pero si es auténtica, desde su raíz telúrica y asiento natural en una realidad donde el hombre sencillo en su cotidianidad es el protagonista. El verso, por muy halado y sonante que parezca, para referirnos concretamente a la poesía de los poemas, su vuelo no solo reproduce un estado individual de un espíritu, sino que irradia una luz de la que todos hemos participado en su génesis y apocalipsis, y de alguna manera descifra aspiraciones colectivas y espeta frustraciones generacionales en su devenir. ¿Por qué "La palma en el huracán"? Tiene un carácter simbólico y ofrece disímiles lecturas. En Cuba la palma real está en el escudo nacional porque nuestro primer poeta romántico, José María Heredia, la evocó en medio de la contemplación de su oda a las cataratas del Niágara cuando estaba desterrado en los Estados Unidos; es una reiterada presencia en el paisaje cubano, crece silvestre y resiste aún cuando es atacada por un rayo. También en esta isla tropical son frecuentes cada año los huracanes, aunque no tanto como los temblores de tierra en Chile. Los huracanes a veces son arrasadores; y otras veces pueden dejar algunos beneficios por las lluvias que le acompañan. Quiere ello decir que podemos sacar provecho hasta de las agresiones, porque hasta cuando dejan saldos negativos, el pueblo los ha tenido en cuenta para organizarse mejor y tomar las medidas de previsión a fin de que no cause un daño devastador al año siguiente. En 1926 azotó a Cuba un ciclón muy recordado por los efectos desastrosos que dejó; en aquella ocasión circuló una foto increíble de una palma a travesada por un madero, para quien conozca la dureza del tronco de una palma, esta fotografía puede resultar más inverosímil todavía. Esta imagen sirvió de inspiración a una composición musical del genial trovador Sindo Garay; la canción se llamó "El huracán y la palma", y un fragmento dice: "Pero hay una palma,/ que Dios solamente/ le dijo al cubano:/ cultiva su honor". Creo que tanto la Historia como la Cultura de Cuba pueden ser representadas por la fuerza de una palma erguida, sus raíces profundas en la tierra, sus pencas y penachos flotando libremente al viento, a la brisa, al tornado que se genera en el país o al huracán venido del exterior. La palma está lista para probar en cada evento su resistencia. Háblanos brevemente de las "utopías sucesivas". Te lo pregunto en relación a tu frase: "hemos acumulado todas las utopías sucesivas de este siglo y del anterior en la permanencia del proyecto revolucionario". ¿Cuáles son? En primer lugar, te confieso que todavía no estoy muy conciliado en llamarle a las aspiraciones legítimas y realizables, "utopías", aunque sé que utilizo mucho esta expresión. "Utopía" es no hay tal lugar, sin estar en el mapa o fuera de la geografía. Como sabemos, su significado original proviene de una república óptima ubicada en una isla imaginaria –a propósito, según las descripciones, semejante a la geografía cubana– que el filósofo inglés Sir Tomás Moro concibió en el siglo XVI, por cierto, sin propiedad privada –quisiera recordar que Moro fue decapitado y acusado de alta traición. No tendría sentido para los revolucionarios de esta época proyectar una sociedad que nunca pudiera realizarse. Este concepto se ha extendido para referirse a los ideales, pero insisto que son realizables y de hecho en Cuba lo han sido. Cuando hablo de "utopías sucesivas", me refiero a los ideales que los patriotas han tenido a lo largo de su historia, desde que nació el criollo hasta lo que se espera del siglo XXI. La independencia económica y política de España, así como la abolición de la esclavitud y el logro de las libertades ciudadanas, anhelos de la colonia esclavista del siglo XIX, fueron sustituidos y mediatizados por otra dependencia económica, comercial, financiera, política y militar más refinada y profunda, la de los Estados Unidos, y por un racismo y discriminación que se extendía como complejo de inferioridad, expresión de la neocolonia yanki. La "gran utopía cubana", la república concebida por Martí, que ha sido la más democrática que ha podido soñar la especie humana, se frustró. Entonces, para acercarse a este sueño había que hacer la revolución, frustrada también en la década del 30 de este siglo por la intervención de los poderes imperiales del mismo vecino de los altos. República independiente con libertad y Revolución social antiimperialista fueron acumulaciones que para hacerlas posibles no quedaba otra opción que el Socialismo. Todos estos sueños cumplibles se hicieron realidad en el proyecto revolucionario que se inició el primero de enero de 1959 y que hoy conserva fortalecida sus bases como un resumen de los contenidos de luchas centenarias y no como producto de esferas de influencias geopolíticas, copias miméticas y otros deshechos de la posguerra. Como ves, la palma tiene raíces profundas, no se quiebra porque es flexible ante los vientos y permanece fuerte y erguida. ¿En qué cambió la Revolución a la poesía cubana? La Revolución lo cambió todo, lo que uno puede imaginarse y lo que no: la economía, la agricultura, la industria, el comercio, las finanzas, la sociedad, las leyes, la familia, la religiosidad, la educación, la cultura, el deporte, el ocio, la forma de comportarse y actuar, la manera de relacionarse, las modas y los modos, las costumbres sociales, los hábitos personales y colectivos, las comida y sus tradiciones, los velorios y los funerales, los casamientos y los apareamientos, los sueños, las expectativas, las motivaciones..... es decir, literalmente todo, hasta los cambios para producir los cambios. Se reemplazó el contenido y la forma de vivir y de pensar. De esta manera, la poesía se transformó. Rápida, y violentamente a veces, el sujeto era otro, por lo que el objeto tenía que ser diferente, y viceversa. Los lectores fueron muchos más y mejores, a punto de que fueron otros; los poetas se redimensionaron y estaban urgidos y emplazados a ser otros; los libros por primera vez fueron necesidades accesibles y crecientes. A partir de entonces, la Poesía ha viajado y vibrado junto a las mismas etapas del quehacer revolucionario, lo que no quiere decir que ha sido siempre halagadora, porque hay que entender que la Revolución somos todos, incluyendo poetas, dirigentes, lectores –en ocasiones las tres cosas sin exclusiones y al mismo tiempo. No pocas veces algunas medidas de funcionarios estatales han entrado en contradicción con las aspiraciones de los escritores, y tales situaciones a veces han sido traumáticas. Te aseguro que desde hace más de dos décadas los traumas no se cargan sólo para los creadores– por cierto, un buen funcionario debe "funcionar" creadoramente. Los cambios ahora sigu |
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