La belleza de no pensar (Movimiento lúdico)http://labellezadenopensar.dedicado.cl
http://bellezadenopensar.blogspot.com
EDITORIAL MANTRA COLECCION DE POETAS JOVENES CHILENOS: "Bajo el arcoiris de fuego"
* la ciudad lucía de Paula Ilabaca Núñez
* [coma] de Héctor Hernández Montecinos
* Valdivia de Galo Ghigliotto
* Útil de cuerpo de Javier Norambuena
COLECCION DE ANTOLOGÍAS: "Caja fuerte de sorpresas"
* Pendrive: Reescrituras de canciones por poetas jóvenes
COLECCION DE OBRAS COMPLETAS: "Summa geográfica"
COLECCION DE POETAS LATINOAMERICANOS: "Talud continental"
COLECCION DE ENSAYO, CRÍTICA Y TEORÍA: "Caja de herramientas"
Interesad@s comunicarse con: hernandezmontecinos@gmail.com
Equipo de Pluma blanca y negraDirección general Ana Montrosis
Coordinadores Úrsula Starke, Héctor Hernández y Rodrigo Verdugo
Periodistas Sebastián Chavéz y Samuel Ibarra
Pubicidad y Diseño René Silva y Ana Lizana
Colaboraciones y Difusión en Chile
Alejandro Lavquén
Marcelo Arce
Natalia Orellana
Antonella Cuevas
Roberto Yañez
Representación en España
Marcial Cortegoso Vilas
TALLERES 2008Taller de critica y cultura del poeta Antonio Silva Fuentes. Inscripciones en concha y toro 52 o fono: 6882050, ainil.artecultura@hotmail.com www.centroculturalainil.cl
Taller de creación literaria de Ana Montrosis. Información en anitamontrosis@hotmail.com
Taller de creación poética por Héctor Hernández Montecinos. Información hernadezmontecinos@gmail.com
Taller de Literatura de la poeta Úrsula Starke, inscripciones en Casa de la Cultura de San Bernardo
LIBRERIA METALES PESADOSÁTICO, 2007 de Úrsula Starke
MATRIA, 2008 de Antonio Silva
A 1000 o LA Vida Muerta, 2008 de Héctor Hernández
FALTA, 2007 Victor Hugo Díaz
NOTICIASPronto se viene la presentación de la Revista Antológica "Labios Menores", por Ediciones Derrame.
Revista literaria Pluma Blanca y Negra Es tu mano la que venda mis quejidos de pluma blanca y negra Es tu mano quien apreta el verso, lo suaviza lo solloza, lo quiebra
EDITORIAL PUERTO ALEGRELa Editorial Puerto Alegre de Valparaiso, Chile.Apoya en las ediciones de escritores nuevos y consagrados.
Útimas publicaciones
- TACONES BAJO LA LUNA, 2007de Ana Montrosis
- BIPOLAR EN EL ULTIMO PATIO,2007 de Antonella Cuevas
- LA CROA DEL SAPO,2008 de Beatriz Montecino.
- ANTINOMIA DEL OCIO,2008 de Natalia Orellana.
- CHENA 2 Antología contemporánea del Maipo, 2008 selección Yuri Pérez
Revista literaria " Pluma Blanca y Negra" invita:Esta revista esta diseñada para aquellos poetas y narradores consagrados y emergente.
El objetivo de la revista
- Mantener viva la creación literaria.
- Ser un ente de unión entre creadores.
- Estimular la creación de poetas y narradores.
- Promover las creaciones inéditas y publicadas.
- Difundir articulos literarios, criticas de libros y reseñas.
- Dar a conocer entrevistas y reflexiones de escritores.
Personas en líneaEn estos momentos hay 5 personas visitando "Revista Literaria Pluma Blanca y Negra"
|
I.- GENERO Y TEMA:
1.1 Las obras literarias a concursar deberán ser originales e inéditas
1.2. La temática de las obras, para todos los géneros será libre
1.3 Los concursantes podrán participar en los siguientes géneros:
- Cuento: Extensión mínima 30 carillas - Poesía: Extensión mínima 200 versos (en uno o varios poemas) - Novela: Extensión mínima 50 carillas - Ensayo: Temática libre, extensión mínima 50 carillas, pudiendo ser ensayos de tipo crónica, periodísticos, histórico, de ideas psicológicas y memorias institucionales y patrimoniales de la Comuna, biografías, estudios sociales y morales.
1.4 No se considerarán las “Antologías” en cualquiera de los géneros en las presentes bases del concurso, como inédito o publicado, al menos si posee un estudio acabado o ensayo de autoría propia de los escritores o una tesis histórica o personal de los antologados que apoye o justifique el trabajo.
II . DE LOS PARTICIPANTES:
2.1 Podrán participar los Sanbernardinos con domicilio en la comuna, acreditándose esto mediante certificado de residencia en original, o bien, ser socio activo de algún centro cultural con personalidad Jurídica, con un mínimo de 2 años de permanencia en el (certificado por la institución mediante carta simple firmada y con timbre original)
2.2 No existe límite de edad para participar en el concurso
2.3 Cada participante podrá concursar sólo en uno de los Géneros antes señalados y con sólo una obra, firmada con seudónimo
2.4 Se entregará al concursante al momento de presentar su obra un comprobante de recepción que consignará algunos datos relevantes
III. DE LAS OBRAS:
3.1 Podrá postular la obra literaria, el autor, quien deberá presentar 7 copias en tamaño carta, en una sola cara, debidamente anilladas, escritas a máquina o computador y a doble espacio consignado debajo del título el seudónimo que usará para concursar y en sobre separado absolutamente sellado deberá registrar:
a) El nombre de la obra b) El seudónimo si corresponde c) Género de postulación
y en un sobre separado y absolutamente sellado deberá entregar certificado de Residencia original o un certificado que acredite ser socio activo de algún centro cultural, además de un formulario que contenga los siguientes datos:
a) Nombre de la obra b) Seudónimo c) Autor d) Género de postulación e) Cédula de identidad f) Domicilio g) Teléfono (red fija-celular) h) E-mail i) Breve reseña de la obra j) Breve reseña del autor
En el mismo sobre parte exterior
a) Nombre de la obra b) Seudónimo c) Genero de postulación.
NOTA: El sobre deberá estar dirigido a los Señores del Jurado de la correspondiente versión del concurso
3.2 Las obras participantes no serán devueltas y pasarán a formar parte del patrimonio de la Casa de la Cultura “Manuel Magallanes Moure” y de la Biblioteca Municipal
3.3 Los derechos intelectuales de las obras inéditas serán de propiedad exclusiva de sus autores
3.4 Las obras participantes en esta versión, no podrán haber sido premiadas o presentadas anteriormente, en este u otro concurso de Literatura a nivel nacional e internacional y no publicadas o encontrarse al momento de presentar la obra en este proceso.
3.5 Serán recepcionadas en la Casa de la Cultura, ubicada en América 504, desde el 20 de mayo del presente y hasta 9 de junio del presente a las 18:00 horas impostergablemente .-
IV. DEL JURADO:
4.1 El jurado estará compuesto por:
La Alcaldesa de la comuna o su representante Un Concejal miembro de la Comisión Educación y Cultura Dos representantes de la Sociedad de Escritores de Chile (un narrador y un poeta) Un representante de la Corporación Municipal de Educación y Salud, (que sea profesor de castellano o de literatura, o un profesor que tenga la condición de escritor) Un representante de las Instituciones Culturales con personalidad Jurídica (socio vinculado al quehacer literario), quien es elegido a través de sorteo Un representante de la Casa de la Cultura “Manuel Magallanes Moure”
V. DE LA PREMIACION:
5.1 Cada genero obtendrá su premiación correspondiente :
Primer lugar: un premio equivalente a 20 UTM (unidades tributarias mensuales) y un diploma. Segundo lugar: un premio equivalente a 10 UTM y un diploma Tercer lugar: un premio equivalente a 5 UTM y un diploma Una mención honrosa si lo decidiera el Jurado
NOTA: La UTM será vigente a la del mes de agosto de 2008
5.2 La premiación se realizará mediante una ceremonia pública, y contará con la presencia de autoridades, miembros del jurado, representantes de centros culturales y público en general
VI. DEL RESULTADO DEL CONCURSO:
6.1 El resultado del concurso se dará a conocer el día domingo 24 de Agosto del 2008, efectuándose la publicación correspondiente, en el mismo diario de circulación nacional de convocatoria del concurso, sin perjuicio de los avisos que anuncien los resultados públicamente mediante los medios de difusión tradicionales
6.2 Si el Jurado lo estimara, podrán declararse desiertos algunos lugares y géneros del concurso por no cumplir con el estándar de evaluación y calidad correspondiente
6.3 El fallo será inapelable y se comunicará a los ganadores previamente
6.4 En caso de existir dudas o reclamos, éstas deberán hacerse formalmente mediante carta escrita y dirigida al Jurado, dentro de los plazos estipulados, es decir, 15 días hábiles después de emitidos los resultados del concurso
NOTA:
1) Lo no estipulado en las presentes bases, será resuelto por el Jurado.
2) Los autores darán por aceptada las presentes bases por el sólo hecho de concursar en este Premio Municipal
3) El no cumplimiento de las presentes bases otorgará al jurado la autoridad para desestimar la obra presentada
|
Biografía: JORGE TEILLIER (Lautaro, 1935-Viña del Mar, 1996): Uno de los poetas de mayor prestigio de las últimas décadas. A partir de su obra surge el concepto de poesía lárica. Algunas de sus publicaciones son: “Para ángeles y gorriones” (1956); “El cielo cae con las hojas” (1958); “El árbol de la memoria: 1959-1960. (1961); “Poemas del país de nunca jamás” (1963); “Los trenes de la noche y otros poemas” (1964); “Muertes y maravillas” (1971); “Para un pueblo fantasma” (1978); “Los dominios perdidos” (1992); “El molino y la higuera.” (1993); “Hotel Nube” (1996); “En el mudo corazón del bosque” (1997); “El árbol de la memoria y otros poemas” (2000).
BAJO UN VIEJO TECHO
Esta noche duermo bajo un viejo techo, los ratones corren sobre él, como hace mucho tiempo, y el niño que hay en mí renace en mi sueño, aspira de nuevo el olor de los muebles de roble, y mira lleno de miedo hacia la ventana, pues sabe que ninguna estrella resucita. Esa noche oí caer las nueces desde el nogal, escuché los consejos del reloj de péndulo, supe que el viento vuelca una copa del cielo, que las sombras se extienden y la tierra las bebe sin amarlas, pero el árbol de mi sueño sólo daba hojas verdes que maduraban en la mañana con el canto del gallo. Esta noche duermo bajo un viejo techo, los ratones corren sobre él, como hace mucho tiempo, pero sé que no hay mañanas y no hay cantos de gallos, abro los ojos, para no ver reseco el árbol de mis sueños, y bajo él, la muerte que me tiende la mano.
EL LENGUAJE DEL CIELO
El cielo habla un lenguaje gris, y callan la grave voz del vino, la leve voz del té. Los espejos se fatigan de repetir el nombre de las cosas. No dicen nada. No dicen: "un visitante", "las moscas", "el libro sobre la mesa". No dicen nada los espejos. Canción cantada para que nadie la oiga es la esperanza de que esto cambie. Niños que se acercan al ataúd del amigo muerto, paso de ratas frente a la estufa en silencio, el halo de humo pobre que hace rey al tejado, o todo lo que desaparece de pronto como el plateado salto del salmón sobre el río. Una ráfaga apaga los ciruelos, dispersa las cenizas de sus follajes, arruga la vacía faz de las glicinas. Todo lo que está aquí parece estar verdaderamente en otro lugar. Los jóvenes no pueden volver a casa porque ningún padre los espera y el amor no tiene lecho donde yacer. El reloj murmura que es preciso dormir, olvidar la luz de este día que no era sino la noche sonámbula, las manos de los pobres a quienes no dimos nada. "Hay que dormir", murmura el reloj. Y el sueño es la paletada de tierra que lo acalla.
SENTADOS FRENTE AL FUEGO
Sentados frente al fuego que envejece miro su rostro sin decir palabra. Miro el jarro de greda dónde aún queda vino, miro nuestras sombras movidas por las llamas. Esta es la misma estación que descubrimos juntos, a pesar de su rostro frente al fuego, y de nuestras sombras movidas por la llamas. Quizás si yo pudiera encontrar una palabra. Esta es la misma estación que descubrimos juntos: aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia. Pero nuestras sombras movidas por las llamas viven más que nosotros. Sí, esta es la estación que descubrimos juntos. -Yo llenaba esas manos de cerezas, esas manos llenaban mi vaso de vino-. Ella mira el fuego que envejece.
UN JINETE NOCTURNO EN EL PAISAJE
Siento correr por las venas del campo Un jinete nocturno enmascarado. La noche. También galopan en caballos robados Los cuatreros arreando los vacunos. Surgen los trenes. Las reces dormidas se levantan Allá en los grandes galpones de madera. Una sombra va saltando los cercos. Esta fue una mañana campesina: Relinchos, validos, vacas de pródigas ubres, Las ordeñadoras, curvadas con el peso de los baldes. Es la noche de nuevo. Mi abuelo se levanta Rehecha su manera antigua, Y observa, como ayer, al trigo. Debe andar mi abuelo por los campos recién abiertos Hablando con los pinos, espantando gorriones. El campo está solo, tembloroso. Y él lo mira. El vino es un joven bonachón y alegre. Sucede que quiere iluminar la noche y baja a las aldeas, envuelto en una manta. La mañana tiene olor a pan amasado. La ropa recién lavada dice "adiós" en los patios. Pero es de noche. Un fantasma penetra en la leñera. Una casa se quiere esconder del cielo. Un campesino mira hacia arriba: Más allá de las nubes viene el granizo, Bandolero blanco, asaltante de los huertos. Y es la noche. Va a penetrar al pueblo Un jinete nocturno enmascarado
UN DESCONOCIDO SILBA EN EL BOSQUE
Un desconocido silba en el bosque. Los patios se llenan de niebla. El padre lee un cuento de hadas y el hermano muerto escucha tras la puerta. Se apaga en la ventana la bujía que nos señalaba el camino. No hallábamos la hora de volver a casa, pero nos detenemos sin saber donde ir cuando un desconocido silba en el bosque. Detrás de nuestros párpados surge el invierno trayendo una nieve que no es de este mundo y que borra nuestras huellas y las huellas del sol cuando un desconocido silba en el bosque. Debíamos decir que ya no nos esperen, pero hemos cambiado de lenguaje y nadie podrá comprender a los que oímos a un desconocido silbar en el bosque.
LOS DOMINIOS PERDIDOS
Pues lo que importa no es la luz que encendemos día a día, sino la que alguna vez apagamos para guardar la memoria secreta de la luz. Lo que importa no es la casa de todos los días sino aquella oculta en un recodo de los sueños. Lo que importa no es el carruaje sino sus huellas descubiertas por azar en el barro. Lo que importa no es la lluvia sino su recuerdos tras los ventanales del pleno verano. Te encontramos en la última calle de una aldea sureña. Eras un vagabundo de barba crecida con una niña en brazos, era tu sombra -la sombra del desaparecido en 1914- que se detenía a mirar a los niños jugar a los bandidos, o perseguir gansos bajo una desganada llovizna, o ayudar a sus madres a desvainar arvejas mientras las nubes pasaban como una desconocida, la única que de verdad nos hubiese amado. Anochece. Y al tañido de una campana llamando a la fiesta se rompe la dura corteza de las apariencias. Aparecen la casa vigilada por glicinas, una muchacha leyendo en la glorieta bajo el piar de gorriones, el ruido de las ruedas de un barco lejano. La realidad secreta brillaba como un fruto maduro. Empezaron a encender las luces del pueblo. Los niños entraron a sus casas. Oímos el silbido del titiritero que te llamaba. Tú desapareciste diciéndonos: "No hay casa, ni padres, ni amor: sólo hay compañeros de juego". Y apagaste todas las luces para que encendiéramos para siempre las estrellas de la adolescencia que nacieron de tus manos en un atardecer de mil ochocientos noventa y tantos.
BLUE
Veré nuevos rostros Veré nuevos días Seré olvidado Tendré recuerdos Veré salir el sol cuando sale el sol Veré caer la lluvia cuando llueve Me pasearé sin asunto De un lado a otro Aburriré a medio mundo Contando la misma historia Me sentaré a escribir una carta Que no me interesa enviar O a mirar a los niños En los parques de juego. Siempre llegaré al mismo puente A mirar el mismo río Iré a ver películas tontas Abriré los brazos para abrazar el vacío Tomaré vino sí me ofrecen vino Tomaré agua si me ofrecen agua Y me engañaré diciendo: "Vendrán nuevos rostros Vendrán nuevos días".
UN HOMBRE SOLO EN UNA CASA SOLA
Un hombre solo en una casa sola No tiene deseos de encender el fuego No tiene deseos de dormir o estar despierto Un hombre solo en una casa enferma. No tiene deseos de encender el fuego Y no quiere oír más la palabra Futuro El vaso de vino se ha marchitado como un magnolio Y a él no le importa estar dormido o despierto. La escarcha ha empañado las ventanas Pero a él sólo le importa mirar la apagada chimenea Sólo le gustaría tener una copa que le contara una vieja historia A ese hombre solo en una casa sola. Una historia como las que oía en su casa natal Historias que no recuerda como no recuerda que aún está vivo Ve sólo una copa vacía y una magnolia marchita Un hombre solo en una casa enferma.
TÚ QUE DE LA NADA SABES MÁS QUE LOS MUERTOS
"Tú que de la nada sabes más que los muertos" Tú que temblabas sobre el papel en blanco Acuérdate de mí que ya no llevo archivos. Acuérdate de mí que ya no llevo archivos Ni me conmueven estas líneas que escribo Ni el vuelo de las golondrinas cada vez más oscuro Y que no cambiaría por un oro invencible. Tú que tiemblas sobre el papel en blanco Acuérdate de mí que escribo cuando me da la gana Y que no he renegado de una sola palabra Y no espero oír el canto de los Tripulantes. He encontrado la nada en unos brazos desnudos He encontrado la nada en el llanto de un recién nacido He encontrado la nada en flippers y museos "Tú que de la nada sabes más que los muertos"
CUANDO EN LA TARDE APAREZCO EN LOS ESPEJOS
Cuando en la tarde aparezco en los espejos Cuando yo y la tarde queríamos unirnos Tristemente nos despedimos Tristemente nos hablamos en el espejo que disuelve las imágenes Quién soy entonces Quizás por un momento De verdad soy yo que me encuentro Quién soy yo sino nadie Alguien que quisiera pasarse los días y los días Como un solo domingo Mirando los últimos reflejos del sol en los vidrios Mirando a un anciano que da de comer a las palomas Y a los evangélicos que predican el fin del mundo Cuando en la tarde no soy nadie Entonces las cosas me reconocen Soy de nuevo pequeño Soy quien debiera ser Y la niebla borra la cara de los relojes en los campanarios.
DÍAS DE OCIO EN LA CIUDAD QUE FUE
Nadie me entiende sino el Gato Pedro Le daré una botas para que llegue a la Ciudad que Fue Y deje de dormir frente a la chimenea que en el Molino encienden en pleno verano En el Sur Profundo tendrá que cazar ratones Y vivir con colores propios Mientras yo voy al cementerio Del brazo de la hija del capitán del Puerto Donde hace cuarenta años que no pasa ninguna nave El tontito del pueblo me pregunta si yo soy poeta Y yo le recito "Asteroides" de Pedro Antonio González Todos creen que yo lo escribí Y firmo autógrafos para los hijos de los parroquianos Ya no hay barcos Ya no hay trenes Los diarios de la Capital llegan al día siguiente de su aparición Le regalé al Cura Párroco "La Mente Drogada. Cómo Librarse de las Dependencias" De los doctores Hudgson y Miller Mientras un niño echa anilina a la pila del agua bendita Que Nuestro Señor me libre del trabajo Sólo quiero que se abran para mí las puertas de marfil del ocio Y yo quiero que esto no sea un poema Sino una página en blanco.
|
BIOGRAFÍA: Jorge Montealegre (Santiago, 1954): Ha editado cinco volúmenes de poesía: la plaqueta-bestiario “Lógica en Zoo” (1981); una cajita con “Astillas” (poemas a modo de haikúes, 1982). Los libros: “Huiros” (1979); “Exilios” (con Bruno Serrano, 1983); “Título de dominio” (1986) y “Bien común” (1996). También, la antología “El tren en la poesía chilena” (Dibam, 1996). Algunos de sus poemas han sido antologados en “Poesía Chilena Contemporánea”, de Miguel Arteche, Juan A. Massone y Roque E. Scarpa; “Entre la lluvia y el arco iris”, de Soledad Bianchi; “Poesía Chilena actual, de Parra a nuestros días”, de Erwin Díaz; “En el ojo del huracán”, de Manuel Jofré; “Poesía Chilena: la Generación NN”, de Aristóteles España; “Veinticinco años de poesía chilena (1970-1995)”, de Teresa Calderón, Lila Calderón y Tomás Harris. También, ha sido incluido en las antologías de narrativa “Cuando no se puede vivir del cuento”, de Juan Carlos Lértora, y en la “Brevísima Relación del Cuento Breve de Chile”, de Juan Armando Epple. Ha obtenido distinciones en diversos concursos literarios, entre ellos: Premio Municipal de Literatura, de la I. Municipalidad de Santiago, y Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura (compartido con Delia Domínguez). Además, premio Palabras para el Hombre, otorgado por la Agrupación Cultural Universitaria (compartido con Sergio José González); primer premio en el Concurso Nacional de Poesía Joven Pablo y Gabriela, otorgado por el diario La Tercera y la Corporación Arrau; Segundo Premio Alonso de Ercilla, otorgado por la Embajada de España y diario La Epoca (compartido con Carlos Bolton); Premio Mila Oyarzún, otorgado por la Comisión Chilena de Derechos Humanos; Diploma de Honor de Chacabuco, otorgado por los compañeros de ese campo de prisioneros.
FRUTOS DEL PAÍS
Que yo sea un poeta del montón habla muy bien de mi país: en Chile hay un montón de poetas.
MI PADRE BAILÓ CON POLA NEGRI EN PUERTO VARAS
Con un tigre la polaca se metió en el corazón del chilote como si mi padre fuera un Gran Hotel y no un gato marino maullando en la Fiesta de la Primavera.
En el pecho la gringa le talló con pestañas un recuerdo: su guiño, nada más que un abrir y cerrar de ojos en el sur de Chile.
Mi padre no era Rodolfo Valentino pero bailó con Pola Negri en Puerto Varas.
Repetida esta herencia, la historia podría ser mejor.
EL ÁNGEL SEPIA
Las piernas más bellas del mundo serán un recuerdo prestado para quien no tenga una sombra ronca que le siga tocando el acordeón con un frac insinuante
El ángel azul era una abuela glamorosa cuando bajó hasta el centro de Santiago en el año mil novecientos cincuenta y nueve
Yo tenía cinco años: todo un héroe en la selva del patio de mi casa Mi padre, un galán que suspiraba por la rubia en el teatro Pero yo no recuerdo a esta señora. Sólo conozco añoranzas de plástico, afiches, y sus pómulos pálidos en las páginas de la revista Ecran
*
Sentada en el barril, levantando su pierna la Dietrich es un mito con sombrero de copa el portaligas de una anciana encerrada tras un vidrio empañado: una musa venerable refugiada en los Campos Elíseos
Gira Lili Marlene como un remolino en su victrola donde cada surco es una trinchera que da vueltas avivando a los veteranos de Hollywood y del infierno
*
Todavía tengo una maleta en Berlín canta desde un exilio que mutila con bombas de tiempo
Pasaron las tropas, los juicios, la jauría de soldados. El reloj señala otra época en la Alexanderplatz La puerta de Brandenburgo deja pasar un siglo con olor a cenizas pero la diva no vuelve a su barrio sin murallas
*
La viuda se queda leyendo a Rilke frente al arco de triunfo
"Murió sola -dicen los cables- cuando miraba el álbum familiar" como en una butaca mirándose a sí misma
Sola mientras los bisnietos le escriben poemas a sus piernas de ángel sepia: los bastones más bellos del mundo.
MADONNA
Con ese micrófono inalámbrico podría ser una telefonista escuchando al presidente o una hechicera lanzando al mar una burbuja negra: el eco de una pompa antigua
Teje en la gruta su propio corpiño, cortando la oscuridad con los hombros desnudos de una llama blanca que se apaga y arde como La Madonna de Munch
Negra la ceja es un paréntesis abierto en un recodo marino El pestañeo, la mano de un náufrago enterrándose en su piel de pincoya latina
En remolino los hombres entran y salen volando de sus ojos Navegantes con una caracola en cada oreja para escuchar el canto
*
El único que la vio fue Homero cuando el video-clip era una cinta con olor de algas en sus manos (¡sedúceme, Circe, susurrando!) Con boca de lamento y de lamido nos convoca lomo al aire sabiendo que no repta la mujer que se arrastra como una pantera
Vía satélite la diva canta y encanta con su escote brillante
Nos castiga: de un varillazo mágico nos vuelve puercos una galería en celo un aullido que viola su corset de abuela renacida
Somos el coro edípico de la madrona que nos canta, la madrastra que siempre quisimos revolcar en el chiquero
En el embrujo del show su brasier es un brasero, una tenaza al rojo para castrar a los chanchos
Circe nos humilla desde el fondo del tiempo y de los sueños Nos tiene a gatas en una porqueriza transformados en criaturas de pecho abriendo los ojos, lechones mirando un video-clip
El único que la vio fue Homero, recorriéndola como a un sargazo.
*
Con botas go-go, tacos de aguja o descalza como una Isadora podría ser una telefonista de Michigan bailando a medianoche con Ulises
Hila su memoria con ruecas del Mediterráneo. Sus deseos los teje con lana de oveja descarriada
Madonna Ciccone se masturba con la bandera del sueño americano Explora su pálida playa quemándose en su hoguera
mientras le apunta un voyerista con el control remoto
Se vuela con los ojos cerrados y vuelve a las grutas de Circe como una bruja teñida en Nueva York
Platinada, espera el retorno de su canto y la respuesta de la rubia que mira en el espejo
Tiene fax en su limusina y bajo las sienes los fonos de una línea libre para cuando la llame Marilyn Monroe.
ESPECTADOR
Entro por la puerta de escape a un cine olvidado para ver un viejo filme en el dorso de la pantalla donde los subtítulos se deben leer con un espejo
El telón es un bolsillo virado, una gabardina volcando migas duras en blanco y negro Una red que atrapa la memoria y la divide en ilusión y desencanto
Los héroes de la añoranza rompen selvas matan indios a sangre fría, piden un deseo cuando cae una estrella en una matinée infantil irrepetible
Al reverso el jovencito de la película es un viejo corrupto La inocencia, una muerta de mentira que me deja su aliento en el espejo y las palabras en una nebulosa.
EN LA PLAZA TODOS LOS DÍAS SON JUEVES SANTO
Partió y repartió el pan entre las palomas luego miró a los doce jubilados que esperaban se hincó tomó un pie inclinando la cabeza y empezó a lustrar
como todos los jueves por los siglos de los siglos.
NIÑOS DE FIN DE SIGLO
En el famoso año dos mil después de Cristo seremos niños y viejos del siglo pasado
Salvo los niños de Somalia que no están en los planes del milenio que viene porque los niños de Somalia no conocerán la próxima semana
Los niños de Somalia son menos que huérfanos en el desierto Son hijos del hambre que los acuna y nadie adoptará un cachorro de hombre que juega con su propio cadáver
Los niños de Somalia son los niños de Ruanda, de Biafra, de Etiopía mirándose en el espejismo de una ronda africana
Los niños de Somalia no pueden escapar como los niños de Sarajevo y los niños son niños así en el hambre como en la guerra
Los niños de Somalia son esqueletos caminando hacia ninguna parte recién paridos a la muerte
Ya nada tienen que pedir
Nacieron sólo para enviarnos su mirada vía satélite Un silencio que dura un close-up eterno ojitos que sostienen los párpados en una proeza irrepetible a la hora de comida cuando cambiamos de canal y de milenio moviendo las pestañas a control remoto
La hora de vendarnos la mirada con el último pecado que divide a la familia principal del Reino Unido
Bienaventurados los niños de Somalia porque nunca serán los viejos de mierda del siglo venidero.
ALTA POESÍA
Todos los vecinos de mi barrio duermen siesta, pero hay chicos que golpean puertas fastidiando: piden pan y no dejan escribir los mejores poemas sobre el hambre.
|
Christián Formoso
Por Ernesto González Barnert
Christian Formoso (1971, Punta Arenas) nos ha entregado en su último trabajo poético una suma colosal, ambiciosa, de aliento épico: “El cementerio más hermoso de Chile”. Y avanza. Coloso pies de barro avanza, hermoso, con nosotros a sus pies. Sin duda, un poemario animado por fulminantes epifanías y continuos escorzos. Encallado en ese territorio personal y metaliterario que es por último: Punta Arenas. Patagonia. El cementerio más hermoso del mundo.
Libro dialogante, parlante en casi todas sus líneas, tanto de la tradición poética regional como de la Castellana (chilena sobretodo).
Un Formoso volcando su determinación humana–literaria y memorita- con tesón. Confrontándola a su naturaleza profunda, a lo patagónico y familiar y algo más, que no podemos verbalizar.
Poesía que esperamos se publique, lea y disfrute tanto como la he disfrutado yo en la vida de hoy - mundo que dice sólo pertenecer a los estúpidos, a los insensibles y a los agitados. Donde el derecho a vivir y a triunfar se conquista con los mismos procedimientos con que se conquista el internamiento en un manicomio: la incapacidad de pensar, la amoralidad y la hiperexcitación- como me diría hace 10 años F.P.
Aquí todavía resistencia.
- ¿Cómo comenzaste a escribir? ¿Qué hecho detonó en particular la decisión de ser poeta? - Puedo asociar una sucesión de cosas. Me dicen que pasé etapas de mutismo y verborrea extrema en mi infancia. Me llamaban la atención las palabras que, a esa edad, me parecían fuera de contexto. Las letras de canciones fueron mis primeros estímulos, y pasaba mucho tiempo traduciendo sus frases a imágenes concretas. Luego, poemas. El primero de los Sonetos de la Muerte, que de niño para mí fue un poema de terror, y que me daba todo lo que las cosas de terror dan a los niños. Luego, un caligrama del Soliloquio del Individuo que el cura Muñoz nos hizo hacer en 1ero medio en el San José de Punta Arenas. Más tarde, el rock de los 80. Creo que lo de antipoeta y mago de Huidobro, me llegó antes por dos grupos que escuché de muchacho. Antípodas que no me lo parecían, recalco esa idea. Me refiero a Los Prisioneros y Soda Stereo. Y acaso en esas bandas de raigambre tan marcada en el gusto popular de los 80 -y hasta hoy- algunos de nosotros hayamos adivinado el verso de Altazor en su analogía muy pop, para rebelarnos a la miseria y el horror de la época. Luego Spinetta, The Cure y otros. Tuve un par de bandas y comencé haciendo letras de canciones, pero detestaba tener que someter las palabras a la música o al revés. Dejé las canciones. Al mismo tiempo casi, hubo un grupo de amigos con quienes nos juntábamos a beber y a leer poemas en un sitio eriazo, detrás de una iglesia evangélica. La idea era pretenciosa, hasta ridícula, pero encantadora. Publicamos un librillo lleno de erratas y poemillas horrendos: Escrituras. Alejandro Anabalón, Alberto Aguilar, William Levet y yo. Algunos de esos primeros esbozos de poemas -que odio- incluso andan dando vueltas en páginas de la red. Así me vi envuelto en esto poco a poco. Creo que mi acercamiento definitivo a la literatura estuvo, más tarde, marcado por tres cosas que me hicieron perder la ingenuidad: el taller de Aristóteles España en la Universidad de Magallanes el año 92, el Premio Binacional del año 98 -situación en que conocí a Arteche, Cameron y Jaime Quezada-, y los encuentros “El poeta Joven y su libro” de la Fundación Mistral, y “La angustia de las influencias” de la Chile, organizado por Javier Bello, Alejandra del Río y Verónica Jiménez, el año 99.
- ¿Qué es para ti la Poesía? - Me gusta como lo dice Borges: “Si no me preguntas lo sé; si me preguntas, ya no”. Ahora, si tu pregunta la acerco a lo que escribo, diría que para mí la poesía ha sido el ejercicio de nombrar y resignificar una angustia personal y plural y de territorio; quiero decir, a través de una mirada -que intenta ser- profunda, a los significados que van del lenguaje personal al lenguaje colectivo, y al lenguaje del poder. Podemos hacerlo desde la poesía, pues es el tipo de saber que, como dice Foucault, la ciencia no quiere ni será integrado por el poder mismo. Pero más allá y más acá de todo está el poema. Partí de ahí antes de pretender cualquier definición. El camino de muchos fragmentos de libro que cubrí para resignificar el mito urbano del Cementerio más Hermoso de Chile, mi último y primer poemario, fue el modo por el cual llegué a aproximarme a eso que digo. Seguramente debo ser un tipo un tanto reaccionario, pues el curso de la historia hasta hoy me parece, casi todo el tiempo, demencial. No entiendo cómo ha sido posible juntar las palabras libre y mercado, y sobre ese lomo de burro –con el perdón de los burros- echarlo todo a correr y a perder. Puedo decir que esas pobres constataciones, esas pocas ideas sueltas que manejo, y esas muchas preguntas que me surgen, me vienen de la poesía. Que poesía es aquello por lo que me fue dado entender que no es posible construir ninguna experiencia humana que valga la pena –lo digo sin ninguna solemnidad- sobre conceptos que no estén semantizados por la inminencia de una carga profunda de amor. Que toda experiencia –propia, de país, de continente, de época- debe ser resignificada apuntando a eso. Y que aquello sólo es posible hacerlo a la luz del poema.
- ¿Para quién escribes? - Para dos que leen el poema, cada uno en su orilla de la página. Uno de esos lectores soy yo. No se me ocurre ninguna manera menos cursi de contestar esta pregunta.
- ¿Cuándo escribes necesitas algo a tu alrededor, alguna cosa, haces algo en particular, etc? - Silencio y un computador.
- ¿Cómo es tu proceso escritural? ¿Cómo trabajas hasta concretar un poema? - Ha cambiado con el tiempo y puede seguir cambiando. He ido poniendo atención a los nudos visibles del poema en todas partes, y todas partes quiere decir el habla. Cuando siento que tengo suficiente, me siento y escribo hasta cortar el primer impulso, es decir, hasta desatar esos nudos. Luego guardo. Después releo en voz alta y voz baja, podo mucho, agrego, corto y guardo. Así, hasta volver a anudarlo todo.
- ¿De tu obra si tuvieses que elegir un poema o fragmento...cuál? - Depende de para qué tuviera que elegirlo, con qué propósito.
- ¿Es necesario que el escritor sea un hombre comprometido? - Siempre. Pero en literatura todo se resuelve finalmente en lenguaje, es lo que quiero decir. Otros ya han dado con el subtexto de esta pregunta. Concuerdo con la mayoría de ellos. Comprometerse con nobles propósitos no es garantía siquiera de nobles propósitos. Cada uno sabrá con qué diablos -remarco la palabra diablos- comprometerse más allá de la literatura, que es el primer compromiso, que inevitablemente conduce a otros.
- ¿Qué poetas, escritores, artistas o experiencias han marcado tu cocina literaria y también la propia vida? - Se relaciona mucho con la primera pregunta. Lo definitivo es que, de no haber nacido en Magallanes, no hubiese escrito nada de lo que he escrito hasta ahora. De toda la poesía escrita allí, que pudo haberme marcado, interesado en algún momento, y de la que llegué a decir las barbaridades más grandes – de las que no me arrepiento-, me quedo definitivamente con Mistral y Cárdenas, como experiencias complejas, totales frente al paisaje. No dudo que mi experiencia familiar también me haya marcado. Tampoco que amigos poetas lo hayan hecho, aunque menos en lo escritural que en la manera de encarar el oficio: Alberto Aguilar en la adolescencia, Aristóteles España al comienzo, luego Jaime Quezada, Oscar Barrientos y Javier Bello, entre los más cercanos y queridos. Y, ciertamente, los poetas en que te reconoces. En mi caso Trakl, Rilke, el Neruda nauseabundo de las Residencias, Rosamel del Valle de La Visión Comunicable, Teillier, Mistral, Parra más tarde -Dostoievski, Sartre, Camus y Kafka antes- y mucha música también, y el cine de Lynch quizás, y la pintura de Munch, entre varias otras cosas. Siento además que mi experiencia en EE UU en este mismo momento me está marcando, sin que esté en condiciones de decir claramente aún de qué modo.
- ¿Qué me puedes decir del panorama poético actual? ¿Qué autores destacas? ¿Qué me dices de tu promoción? - Supongo que te refieres al panorama chileno. Voy a asumir que es así. El maestro Carlos Trujillo dice que con Parra y Rojas vivos, todavía podemos sentirnos poetas jóvenes. El panorama actual me entusiasma. Veo autores vivos y muertos, todos juntos: Huidobro, Rojas, Parra, Neruda, Mistral, Zurita, Lara, Cameron, Silva Acevedo, Jaime Quezada, Floridor Pérez, Óscar Hahn, Waldo Rojas, Gonzalo Millán, el mismo Trujillo, Clemente Riedemann, Tomás Harris, Rossabety Muñoz, Víctor Hugo Díaz, Jaime Huenún, Pepe Cuevas, formando capas de tejido tremendamente vitales. Y de mi promoción, qué te podría decir. Entiendo el planteamiento metodológico cuando dices tu promoción, aunque no me interesa. Quizás yo sea un lejano primo magallánico de l@s muchach@s de los 90. Si lo abordamos así -y más allá de cómo lo abordemos- sí que me importa mucho el trabajo poético de Javier Bello, Germán Carrasco, Armando Roa, Damsy Figueroa, Verónica Jiménez, Cristián Cruz, Rafael Rubio, Jaime Bristilo, Yuri Pérez, Cristián Gómez, Leonardo Sanhueza, Pedro Montealegre, Julio Carrasco, Camilo Muró y algunos más que no recuerdo o no conozco. Y entre los más jóvenes, Pablo Paredes, cuyos poemas antologados por Zurita me parecen totales. Después, Paula Ilabaca, Héctor Hernández, Tamym Maulen, Claudio Gaete, Enrique Winter, Marcelo Guajardo, Rodrigo Palominos, Rosario Concha, Carmen García, Rodrigo Verdugo, y algunos más. En general, la lista de autores que me interesan es larga –la variedad de voces tanto como la flexibilidad de registro en los poetas, me provoca un gran goce lector - aunque mi visión de ciertas zonas sea parcial. - ¿Qué me dices de la poesía magallánica actual? - Siempre he tratado de leer la poesía magallánica en relación con lo que, simplifiquemos aquí, se llama poesía chilena, y no de otro modo. La superabundancia de versificadores, la ausencia de poetas verdaderos –a excepción de Marino Muñoz Lagos- viviendo en la Región, y la falta de crítica y de universidad, pintaron un panorama que antes de los 90 –salvo excepciones- fue desastroso. Toda la poesía magallánica es reciente y actual. Lo que rastreo y me interesa es la Mistral con Desolación, lanzando el primer piedrazo. Y luego Rolando Cárdenas completando el mapa, dotando a la Patagonia de tomo y lomo. Más tarde Marino Muñoz Lagos, la notable Astrid Fugellie, Juan Pablo Riveros, María Cristina Ursic, Aristóteles España -poeta magallánico nacido en Chiloé-, Pavel Oyarzún –que cumplió un rol sociológico importante como poeta a nivel local, pero que prefiero en su faceta de novelista-, Pedro Paredes con dos libros sorprendentes, Hugo Vera Miranda con bastante de mito urbano (casi rural) y algunos poemas también, Oscar Barrientos cuya poesía no sólo está en la Égloga sino y por sobre todo en su fabulosa trilogía de Puerto Peregrino, y Jaime Bristilo, con un trabajo de honda y preciosa factura. Bueno, el árbol siempre torcido por el viento de la tierra que no tiene primavera, también reverdece con Raimundo Nenén, Rodrigo Urzúa, Mark Strauss, y muchachos más jóvenes como Robinson Vega o Tomas Matheson que, me parece, están en buen camino de algo propio y personal. Aún así, creo que la falta de crítica es uno de los grandes problemas que, aún sin ser problema de la poesía magallánica misma, permanece y es una de sus carencias.
- ¿Qué opinión te merecen los talleres? - Me interesan. Dan señales de ruta, atajos para llegar a buenas lecturas, afinan el ojo crítico, ejercitan la oreja, ponen tensión, duda, estimulan, hacen darse cuenta que sí, que no, lo que es bueno siempre. Ahora, eso en el mejor de los casos. Por citar dos ejemplos paradigmáticos, creo que Aumen y los talleres de la Fundación Neruda, han sido un punto de encuentro de autores importantes en diferentes momentos de la literatura chilena. Y eso es un proceso que debe leerse alguna vez.
- ¿Qué libros nunca has podido terminar de leer? - Los libros que he dejado a medias son los que ya terminé de leer, y hay una lista considerable sobre la que no vale la pena perder el tiempo. Los que de verdad nunca he podido terminar son aquellos sobre los que vuelvo. Los libros de Trakl, Cardenas, Neruda, Mistral, Del Valle, Díaz Casanueva, Parra, Rilke, Teillier, Cardenal, etc.
- ¿Cuál es para ti el gran libro olvidado de la poesía chilena? - Podríamos preguntar para quién, pero prefiero decir que creo que la poesía chilena –volvamos a aceptar que se puede decir en singular- es un libro fragmentado, mal leído, con grandes capítulos o zonas olvidadas. La poesía chilena es un libro que no se ha terminado de leer en los dos sentidos que puede tener esa frase. Sigo notando que hay ciertas zonas, podríamos llamarlas subalternas si tú quieres, aunque exageremos un poco. No hay espacios plurales de enunciación, no hay una lectura plural sino un canon centralizado y su correspondiente periferia marcada por un “exotismo” –poesía del sur, literatura pampina, poesía mapuche, magallánica si es que se dice, etc..- del que incluso podría agregar, hasta es posible sacar algún tipo de provecho mal entendido. El libro olvidado de la poesía chilena es el libro del territorio. Y falta que se generen, reitero, múltiples espacios cruzados de lectura y enunciación. Urge dispersar y multiplicar los centros de lectura. Me interesa, como contrapartida a lo sucedido hasta ahora en la capital de las provincias, lo que surgió en la Universidad de Concepción con Gonzalo Rojas y los encuentros del 60 y luego, en la Austral de Valdivia, con los excelentes trabajos de Iván Carrasco y algunos de sus discípulos más aventajados y brillantes, como David Miralles, Oscar Galindo y José Mansilla. De alguna manera fue lo que tratamos de hacer con Oscar Barrientos al inventar Patagonia Escrita. - ¿Cuál fue el último poemario que leíste? - Varios. Espacio, de Juan Ramón Jiménez. Nostalgia de la Muerte, de Xavier Villaurrutia. Voces, de Porchia. El inédito y excelente La Palabra y su Perro, de Carlos Trujillo.
- ¿Qué libro estás leyendo ahora? - El Creacionismo de Vicente Huidobro y sus relaciones con el Cubismo, un libro completísimo, notable, de Estrella Ogden, la musa del poema Darío y más Darío de Gonzalo Rojas. La Desesperanza, de Donoso. Y El Carillón de los Muertos, de José Kozer.
- ¿Cómo ves hoy por hoy la industria editorial? ¿Como autor qué soluciones le daría a este problema? - Cómo la veo. Veo con interés, con curiosidad también, a las editoriales que corren riesgos. Cuarto Propio, Calabaza, Temple, hay otras. Veo sin ningún interés a las grandes editoriales y sus concursos con cantidades inmorales de dinero. Veo también con curiosidad cómo el tema editorial genera distorsión en la lectura crítica de ciertas obras. Veo también una desesperación por el mismo tema –sobre todo en algunos ranadores- que resulta francamente grotesca.
Por último, veo que el problema de las editoriales como tú lo llamas –aunque para algunas no representa problema- es que están en un mercado, y deben atenerse a la ley (del mercado, se entiende). Soluciones posibles, aunque esté tentado por decir imposibles: dos, al mismo tiempo. Cambiar la ley. Y educar eso que llaman mercado.
- ¿Qué piensas de los Premios literarios? - No pienso nada nuevo, nada que no se haya dicho en otras entrevistas respecto de ellos. Se han establecido como convenciones, por lo que es posible decir que se necesitan y que puede prescindirse absolutamente de ellos. Ambas posiciones me parecen erróneas. Todos hemos leído libros premiados y no premiados y eso no quita ni pone a la hora de terminar de leer. Dinero para el autor, lo que está bien dentro de ciertos márgenes. El premio que de veras importa es el que se lleva el lector. Si es que hay lector, y si es que hay premio alguno en la obra.
- ¿Quién te gustaría que recibiera el Premio Nacional de Literatura? - Decir que quisiera que lo entregaran a alguien significaría aceptar tácitamente la forma en que el premio está definido y se otorga. Mi respuesta sería nadie antes que no cambien las actuales condiciones. Me parece que ciertos autores que lo han recibido lo dignifican, José Miguel Varas, el último de ellos. Pero aún así, con la generosa tradición de autores disponibles, y la lista de los que no lo tuvieron, y la lista de los que no lo van a tener, me parece insultivo sostenerlo tal cual. Resulta un despropósito que el gobierno cree un premio como el Iberoamericano Pablo Neruda, anual para el resto de los poetas de Iberoamérica, y para poetas chilenos mantenga uno cada 4 años.
- ¿Qué te parece este Chile ad portas del Bicentenario? ¿Su política cultural para con la Poesía? - Mi respuesta anterior tiene también que ver con esta. La política cultural del país la considera dentro del contexto de la política del Libro y la Lectura. La institucionalidad de esa política es el Consejo. Y todos hemos visto qué ha pasado con el Consejo. Tengo la impresión que la actividad artística y cultural se financia tal como se financia, porque resulta -entre otras cosas- políticamente correcto hacerlo. Como pieza, funciona. Hay cada vez más dinero, pero no hay propuesta más allá del proyectismo como variante legitimada de un también legitimado “el mercado se autorregula” -aunque todos conocemos cómo operan los hilos del mercado-. Así, ni pensar en un proyecto editorial público de ningún otro orden fuera del propiciado por el proyectismo. El IVA sigue gravando los productos culturales, y la piratería preocupa en tanto afecta los intereses económicos de las grandes empresas. Hay confusión respecto de cómo se define trabajo cultural. Y tal como ellos parecen entenderlo, ese trabajo, excepto para quienes acceden a cargos de confianza, resulta meramente decorativo. Son otras las funciones que, por serias, son pagadas. A los consejeros, miembros de los partidos políticos que sesionan en los gobiernos regionales, se les paga por sesión. Los consejeros de los Consejos Regionales de Cultura, sesionan ad-honorem. Qué más podría agregar. - ¿Qué palabras le dirías a alguien que está comenzando en esto de la poesía o escritura, alguien que ha decidido ser poeta? - Nada. Le recomendaría algunos libros o lecturas: Rilke, Carta a un Joven Poeta; Lihn, Porque Escribí; Mistral, Decálogo del Artista.
- ¿Cuáles son los 10 libros que recomiendas leer? - Es difícil recomendar si no sabes qué interesa a quién. No me atrevo a hacerlo sin eso. Aún así, creo que he dado respuesta a esta pregunta, de manera menos estrecha, con los nombres de los muchos autores que me interesan.
- ¿Qué opinas de las nuevas formas de difusión literaria por Internet como revistas literarias, blogs, páginas sobre literatura? - Más allá de todo lo que se ha dicho aquí en otras entrevistas, y que comparto plenamente, para los escritores de provincias distintas de la provincia capital, ha sido una herramienta de lectura y difusión importante. García Márquez dice en sus memorias que para los aborígenes de las provincias colombianas, Bogotá era la capital del país pero, por sobre todo, era la ciudad donde vivían los poetas. Prácticamente todos nuestros autores dejaron sus ciudades natales, no hay para qué dar ejemplos. En Magallanes, Rolando Cárdenas y Ramón Díaz Eterovic también tuvieron que hacerlo. Afortunadamente eso poco a poco está cambiando -en cuanto a motivo difusión y acceso a información se refiere- y en eso la red ha ayudado y creo que seguirá haciéndolo. - ¿Qué cosa últimamente te quita el sueño? - Mi esposa e hijos quedaron en Chile. La distancia con ellos, literalmente.
- ¿Qué te escandaliza? - Me provoca ira, usaría eso. Porque me molesta la connotación de espectáculo en que ha devenido la palabra escándalo. Diría, por ejemplo, que el panorama político chileno me da ira. Desde los partidos o conglomerados, léase Concertación, derecha pinochetista, renovada, izquierda dura -el halo santificador de la palabra revolución-, hasta la manipulación sistémica, mediática y económica de la angustia de las personas. Pero no sé, la lista de cosas que me indignan es muy larga. En parte por eso aún escribo y me río cuando lo hago sin alegría. No creo que sabio sea aquel que se contenta con el espectáculo del mundo. Al menos no es un tipo de sabiduría que me interese cultivar. Podría responderte citando Los vicios del mundo moderno, pero anotaré lo que hace algún tiempo me dijo Nicolás, mi hijo mayor, cuando corríamos, jugando en la plaza de Punta Arenas: Christian, sentémonos aquí y riámonos del mundo. - ¿Me gustaría que a ti mismo te hicieses una pregunta – que nadie más te ha hecho- y te la respondieras. Una que nadie ha tenido la gentileza de hacerla? - Es un gesto delicado el tuyo. Te agradezco, pero han sido suficientes preguntas.
- Y por último ¿A qué le tienes miedo? - Por mucho tiempo, en las noches, sentía un pánico terrible. Creía que la tierra, echada a rodar como una bola cualquiera, se detendría en algún momento. Y entonces caeríamos todos, todo; primero hacia arriba, y luego, en caída libre, hacia abajo, hacia lo oscuro como dice el poema. Literalmente, me aferraba al borde de la cama de puro vértigo. Después de algunos años, leí la misma escena en Crónica del Niño Lobo, la notable novela de Cristián Vila. Entonces empezaron a darme miedo otras cosas: la muerte de mis hijos, de mi mujer, de mi perro. Verlos ver mi muerte me parecía y me sigue pareciendo horroroso. Iba a decir que, que Dios exista, tal como son y han sido y seguirán siendo las cosas, también. Pero da miedo responder preguntas como esta, aunque depende del día.
DOS POEMAS INEDITOS DE “EL CEMENTERIO MÁS HERMOSO DE CHILE”
Ch. F. †20/06/1995
Hijitos, míos perdonen/que me lo haya hecho, que/ ustedes sabían que el papá estaba/ viejito, ustedes/ mismos decían Christian/ estás viejito, tienes/ 35 y estás viejito/ y no crean que no/ los amé, es más, es/ porque los amo aún, más/ que mi sangre que/ se escapa, más/ que la sangre que/ lo hice, no/ quise gritar ayer/ pero quise ser/ otro cada mañana/ a ver si salgo/ en otra planta ahora hijos, a ver/ si alcanzan esa planta antes/ de nacer / y la cortan.
Ch. F. †23/10/2006
Óyeme Señor, en este mundo contaminado de pecados y radiactividad, Tú no culparás tan solo a un poetucho provinciano, que como todo poetucho provinciano soñó volarse la cabeza, y bla, bla, bla
PABLO HUNEEUS:
Fusilando a la Cámara del Libro
Publicada en "Punto Final" N° 526 (agosto 2002)
Escritor y sociólogo, Pablo Huneeus es uno de los autores más leídos en nuestro país, polémico e iconoclasta, sus opiniones siempre rompen tabúes. Ha publicado una veintena de libros, entre los que destacan "La cultura huachaca" en 1981, un libro que marcó los años ochenta como una voz crítica al sistema comunicacional más importante de la dictadura militar: la televisión. Otros textos de su autoría son "Los burócratas, un nuevo análisis del Estado"; "Lo comido y lo bailado"; "¿Qué te pasó Pablo?"; "Aristotelia chilensis"; "Patagonia mágica" y "El dedo en la llaga". Punto Final conversó con él sobre sus libros y su visión acerca de diferentes temas que afectan a nuestra sociedad.
¿Cómo definiría usted su literatura? ¿Hacia dónde enfoca su discurso?. Se lo pregunto por la variedad de temas contenidos en sus libros.
Como literatura verdad. Así como unos hacen ficción, novelas donde crean mundos mágicos o poesía encantadora, lo mío es realismo aterrizado. Quiero contar la firme, informar cómo son las cosas en la economía, en el sur, en las armas nucleares o donde sea que me meta. Muchos temas, pero con un propósito trazado ya por Víctor Hugo cuando dice "Saber, pensar, soñar. Todo está ahí".
Su último libro, "El dedo en la llaga!, está construido sobre la base de las opiniones que las personas le hacen llegar a través de Internet. ¿Es ésta una nueva manera de integrar a la gente en la creación de una obra literaria?
Sí. La cultura, a igual que la religión, pertenece a todos. Pero, tal como la clase sacerdotal se robó a Dios, la oligarquía cultural de hoy puja por el monopolio exclusivo del saber y del pensar. Ellos, los integrantes de esa "cosa nostra" capitalina que controla el poder financiero, militar e ideológico (prensa, TV, editoriales, Fondart, industria educacional) necesitan imponer el pensamiento único, que todos piensen y sueñen como el poder establecido quiere. Contra esa usurpación de la cultura, para que los empresarios no vuelvan a ejecutar a Sócrates, hay que abrir caminos de participación. Eso es "El Dedo en la Llaga", un libro en que yo llevo la batuta, pero la gente toca su melodía.
Usted es un escritor que edita y vende sus libros personalmente ¿A qué se debe está actitud? ¿Existe desconfianza con respecto al quehacer de las editoriales?.
Nadie cree tanto en sus libros como uno mismo. Además, he visto demasiado sobre tiraje clandestino perpetrado por "prestigiadas" editoriales, demasiada postergación y trampa al escritor como para creer que por mi linda cara escaparía de la ley del gallinero que rige el negocio editorial. Tiene su costo independizarse, menos llegada internacional contra el beneficio de escribir lo que uno quiere para la gente que uno quiere. Es la diferencia entre ir al MacDonald’s o al boliche atendido por su propia dueña. ¿Dónde, crees, se encuentra esa rica cazuela con enjundia? ¿En la gran corporación multinacional o en el Fyodor Dostievski que imprime en su propia casa sus libros?
Habiendo sido uno de los impulsores de la Feria del Libro durante los años ochenta, en el Parque Forestal, hoy se encuentra fuera de ella por conflictos con la Cámara Chilena del Libro ¿Qué pasa con esta entidad, piensa que su función no se conlleva con un verdadero proyecto de promoción del libro en Chile?
Aquí pasó lo de siempre, diría García Lorca, han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses. El libro ha sufrido el mismo asalto que el fútbol, la política, la medicina y la universidad. Lo que era una actividad de bien público, altruista, sufrió el asalto de los patudos de siempre. Lo que era una agrupación al servicio del libro chileno se convirtió en una mafia de lacayos de editoriales españolas, importadores o mayoristas, dedicados a chuparle sangre al Gobierno. 57.5 millones se adjudicó en 2001 la Cámara en "proyectos" del Consejo Nacional del Libro y la Lectura. ¿Todo para qué? Lo que más vez hoy en las ferias de libro que organiza la Cámara, aparte de Pokemones y promociones hoteleras, son libros españoles. No es por nada, entonces, que otra millonada le pase Enersis, empresa de capitales ibéricos robada al pueblo chileno durante la dictadura.
¿Y lo que hace la Cámara contra el libro pirata o sea pro derechos de autor?
¿La Cámara defendiendo al escritor? ¿Las grandes editoriales, las mismas que de tanto tramitar a Adolfo Couve lo llevan al suicidio, hoy del lado del autor? ¿El pequeño Francis Drake del libro, el mismo que nunca paga las facturas por ejemplares vendidos, ahora en armas contra la piratería? Si los burócratas de la cultura bajaran a la calle verían cómo el comercio informal del libro lo abastecen las mismas editoriales que reclaman del Gobierno cárcel para quienes de cuneta en cuneta permiten que el libro se haga pueblo.
Pero si han desbaratado imprentas clandestinas dedicadas a falsificar libros
Nunca he podido comprobar esos anuncios, es todo siempre muy vago, muy de show para justificar la plata que por este concepto la Cámara obtiene. Por otro lado, en la papelera me dicen que las compras de papel que hacen los piratas son mínimas, para la risa. En cambio he visto con mis propios ojos en Salesianos un mismo libro de Paulo Coello siendo impreso en tres calidades de papel y una de las tiradas, siendo entapado en cartulina sin lacado ni barniz. Tiempo después un viejo libero me explicó que la mayoría de los libros de cuneta son sobretirajes ordenados por ejecutivos de las propias editoriales, quienes los venden chin chin a las liquidadoras. Si Investigaciones o Impuestos Internos los requisa, ellos dicen ¡horror los piratas! Compárelo con nuestra edición, vea la mugre de papel que usan, la portada mal impresa, sin lacado siquiera.
Usted fue uno de los gestores de un comité anticensura en Chile. ¿Qué opinión le merece que en los últimos años se haya prohibido la exhibición de algunas películas y que una periodista se tuviera que exiliar por escribir un libro que no es del gusto del Poder Judicial?
Por sus obras los conoceréis. Una cosa es derogar la pena de muerte y hacer por ello lindas ceremonias en el Coliseo Romano ¡qué emotivo para los diplomáticos! y otra es andar matando jóvenes en las cárceles y baleando pescadores en Coronel. Lo mismo la libertad de expresión: el pensamiento único, la cerrazón de niebla en la prensa es tanto o más opresiva que durante la dictadura declarada.
¿Qué piensa usted que les ha faltado a los gobiernos de la Concertación para lograr una verdadera propuesta cultural para el país?
Bajar del pedestal, escuchar a la gente. Son demasiado arrogantes para entender que en vez de amamantar a los cortesanos, hay que crear las condiciones, bibliotecas, salas de teatro, etc., para que cada persona haga su propia cultura.
Usted ha solidarizado y apoyado activamente a los estudiantes de la FECH en la defensa que estos realizaron de la radio de la Universidad de Chile y de la Editorial Universitaria. ¿Qué importancia le asigna a la movilización estudiantil? ¿Cree que el ex-rector Lavados a dado suficientes explicaciones a las irregularidades cometidas durante su gestión?
Los estudiantes salvaron la radio, pero no lograron retener el canal 11 de TV ni la Editorial Universitaria. Lavados y la burocracia político administrativa saquearon la Universidad de Chile del mismo modo que durante la dictadura la casta ejecutiva de Ferrocarriles del Estado desmanteló la empresa.
Saramago envió una emotiva carta para la clausura del Foro Mundial Social de Porto Alegre, en ella decía que "...De un modo consciente o inconsciente, el dócil y burocratizado sindicalismo que hoy nos queda es, en gran parte, responsable del adormecimiento social resultante del proceso de globalización económica en marcha..." ¿Qué opina usted, como sociólogo, del sindicalismo chileno?.
Está debilitado, sanitizado, en estado de orfandad política y a la espera de un Partido de los Trabajadores que defienda a quienes el poeta Manrique define como "los que viven por sus manos".
Los últimos años se ha desatado un fuerte conflicto con el pueblo mapuche. ¿Cuáles son las deudas que según usted tiene el pueblo chileno con sus pueblos originarios? ¿Qué importancia le da a la diversidad cultural y étnica?.
Si uno ha mochileado de Los Ángeles a Angol, y treinta años después encuentra ese país de gente de campo hecho un desierto de pino insigne, presidido por la ominosa planta de Mininco, entonces viene la ira. ¿Qué fue de la familia agrícola? ¿Por qué exterminaron la vida rural? ¿Quién los desterró? O sea, el problema no es étnico ni cultural, sino económico: los ricos, vale decir la industria, quitándole a los pobres sus bienes.
En la última campaña presidencial se publicó un libro en apoyo de Gladys Marín, donde usted aparece junto a más de cien escritores chilenos, lo que para muchos fue una sorpresa. ¿Qué lo motivó a participar en esta iniciativa -inédita- en una campaña presidencial?
L’amour. Más que por amor a Gladys, que la adoro, fue por amor a la gente de Chile, mi gente, que se veía en peligro de ser traicionada por tanto perro hambriento merodeando la política. Ya lo dijo Solón arconte de Atenas 600 años antes de Cristo: "Nuestra nación se arruinará no por sí sola, ni por obra de los dioses, sino por culpa de nuestros propios políticos corrompidos con prebendas y coimas. Es la deshonestidad y la arrogancia de nuestros líderes, es nuestro desprecio a la justicia, lo que engendra la guerra civil y toda su ruina y destrucción".
ALEJANDRO LAVQUEN

Por Úrsula Starke
Boris Calderón nace en San Bernardo el 12 de septiembre de 1934. Casi toda su vida se desarrolla en la comuna de Buin. Este poeta siempre estuvo preocupado por las clases más postergadas de la sociedad, es por ello que pertenece en sus primeros años a las Juventudes Comunistas. Fue gran amigo de Pablo de Rokha y su familia. Publicó "Estío en la materia" (1954), "El libro de los adioses" (1956) y "Canción para una niña llamada Francisca" (1959). Muere a la corta edad de 28 años, el 1 de mayo de 1962, producto de un tumor cerebral. Sus restos descanzan en el cementerio de Buin.
Boris Calderón pertenece al grupo de poetas marginados que, sin emabargo, poseen una obra poética notable. En este sentido y ajeno a las antologías o rescates, Boris Calderón suele ser admirado por quienes se adentran en las letras chilenas, por su inimitable e inimitada pluma, furibunda, vertiginosa, apasionada y palpitante como pocos, dando a su joven y corta producción literaria un valor excepcional dentro de la historia de la poesía en Chile.
A continuación, textos de Boris Calderón obtenidos de sus viejos libros, casi imposibles de encontrar. Un valioso regalo para los lectores de La Gaceta de los Muertos.
1
"La luz está rota bajo mi piel"
A la sombra de los astros, bajo los grandes leprosarios del invierno, Me has esperado siempre Desde que eres cruz de ébano. Desorbitado de fantasmas, enloquecido, Vago por túneles de cristal hacia los acantilados, Te busco, para disolverme en tí como la música del vicio Quiero encontrarte gimiendo, Antes que precipites el alba en la oquedad de mis fauces; ¿Dudas todavía ser flor de los abismos? Pienso que seguirás siendo de ébano Como cuando Dios convulso aulló: ¡Hágase la luz! Debes ignorar que tras el horizonte Hay una catástrofe de columnas y planetas enloquecidos, Y que aún dista la selva de nelumbios. ¡Ay! amada, ¡Isla de Anémonas, Joya de Espanto! ¡Arroja sobre el océano tus cánticos de oro! ¡Desgarra mi corazón en el crepúsculo! Toca tus ojos con el azufre de mis alas negras Y verás revolcarse la tragedia del opio. Allí, desesperados frente a la eternidad, Solos frente a los mares de amatista, Cuando se hunda el ocaso como una naye de espanto. Pálidos y en silencio, enterraremos la belleza.
9
En los ataúdes de caoba hay bellas mujeres muertas. Somos el símbolo del advenimiento de la tierra y el trueno, Hemos merodeado antes las fuentes siderales, Hemos crecido en los círculos prehistóricos del planeta Y anillado gravedades. La leyenda de los pálidos hieródulos, Alcanzó su resurrección para que te amara. He rasgado las túnicas del cielo cuando declinan las charcas. ¡Ah! bien amada, Vuelve a la vida desde el corazón de la tierra que te envuelve. Estoy enfermo de saurios y de estrellas. Un lagarto negro me está sorbiendo los ojos. Y tú, virgen de ébano, te adhieres en mi cuerpo. Te anudas a mis brazos —Como la cuerda desesperada que amarra el barco que se hunde— Arrodillada en las auroras boreales, Tu actitud recuerda la congregación de palomas en celo. Esclavos de piedra que han ejecutado Silenciosos vicios cada noche, Adornan la encrucijada donde se sepultaba antiguamente a los tísicos Para nuestra llegada, Siguen vociferando los escualos, Y gimiendo y resbalando, ebrios de deseo. Y la copa de la medianoche se colma de constelaciones. Llegaremos a libar el asco de distintas latitudes. Dejaré en cualquier árbol mi vestimenta de macho cabrío. Tú descenderás como cuando eras mortal.
* De "El Libro de los Adioses" – Elegías – "Angélica Heredad Muerta" (1952-1954)
ME ESPERAS EN LA NOCHE VERDE
De DORMIDOS pozos sépticos, vengo desde el fondo, Asaltado de piojos y de lacras en la noche verde. Tú me esperas hundida en el pantano Con los ojos cerrados, maldiciendo. Amarrada a mis designios. El clamor de tu boca convulsiona las estrellas Y se triza el cielo con tu aliento oscuro. Soberana silenciosa Te avasalla mi falo como un lirio de espanto, Te doblego encima de las tumbas Y nuestro orgasmo de murciélagos cubre el Universo. Hermosa mía, el oro de tu cabellera Cae encima de tu frente como una paloma en el océano. ¿Hacia dónde desbordas tus corolas En la noche aterrada? ¿Quién violenta tu tálamo de mármol? En el alba tus manos se pueblan de pelos y de anémonas, El odio te brota por los ojos y la boca Y lloras de placer sobre la Biblia. Huye, Desbocada, Antes que el espanto ilumine nuestro crimen.
* De "Oquedad". 1954, Resurrección de las Sombras
NO SONIDO DEL DELIRIO FANTASMA
Hacia dónde huímos, arrancándonos las carnes? Acosados de tinieblas. Perseguidos. ¿Hacia dónde? Gris del ángel. En el Más Allá tras el llanto de las hienas, Con un junco de oro entre sus manos descarnadas Dios sacude y abre para siempre La eternidad de nuestros ataúdes. ¡Cómo te amo! ¡Cómo un tumulto de moscas afiebradas Encienden mi delirio! Más, ¡oh! Bellas esclavas de la noche, ¿Por qué habéis adornado mi frente lacerada Con guirnaldas de serpiente? ¿Porqué, malditas? La noche en ella se ha p |
Comentarios recientes
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 3 semanas
hace 3 semanas