
La belleza de no pensar (Movimiento lúdico)EDITORIAL MANTRA
Interesad@s comunicarse con: hernandezmontecinos@gmail.com BúsquedaDIARIOS CIUDADANOS
Equipo de Pluma blanca y negra
Dirección Ana Montrosis Coordinadores Úrsula Starke, Héctor Hernández, Rodrigo Verdugo Periodistas Sebastián Chavéz y Samuel Ibarra Colaboradores Alejandro Lavquén Antonella Cuevas Amanda Espejo Marcelo Arce Marcelo Mallea Roberto Yañez Javier Sepúlveda Rodrigo Hernández Representación en España Marcial Cortegoso Vilas Representación en Costa Rica Miguel Fajardo Representación en Argentina Fanny Montiel Representación en Perú Cristián Godoy TALLERES 2008Taller de critica y cultura del poeta Antonio Silva Fuentes. Inscripciones en concha y toro 52 o fono: 6882050, ainil.artecultura@hotmail.com www.centroculturalainil.cl Taller de creación literaria de Ana Montrosis. Información en Casa de la Cultura San Bernardo anitamontrosis@hotmail.com Taller de creación poética por Héctor Hernández Montecinos. Información hernadezmontecinos@gmail.com Taller Crítica literaria de la poeta Úrsula Starke, inscripciones en Casa de la Cultura de San Bernardo LIBRERIA METALES PESADOSÁTICO, 2007 de Úrsula Starke MATRIA, 2008 de Antonio Silva A 1000 o LA Vida Muerta, 2008 de Héctor Hernández FALTA, 2007 Victor Hugo Díaz NOTICIASPronto se viene la presentación de la Revista Antológica "Labios Menores", por Ediciones Derrame.
Revista literaria Pluma Blanca y Negra![]() Es tu mano la que venda mis quejidos de pluma blanca y negra Es tu mano quien apreta el verso, lo suaviza lo solloza, lo quiebra
EDITORIAL PUERTO ALEGRELa Editorial Puerto Alegre de Valparaiso, Chile.Apoya en las ediciones de escritores nuevos y consagrados. Útimas publicaciones
Revista literaria " Pluma Blanca y Negra" invita:Esta revista esta diseñada para aquellos poetas y narradores consagrados y emergente. El objetivo de la revista
Contenidos más leídosLo más leído
Personas en líneaEn estos momentos hay 1 personas visitando "Revista Literaria Pluma Blanca y Negra"
Publicaciones por mes |
Lanzamiento Centro Cultural Otro Sur San BernardoEnviado por Ana Montrosis el 27/08/2008 a las 09:49 PM
Etiquetas: Revista Pluma blanca y negra
Editorial Cuarto Propio invita al 1º ciclo de poesía "LA PALABRA MANCHADA"Enviado por Ana Montrosis el 23/08/2008 a las 05:13 PM
EDITORIAL CUARTO PROPIO INVITA AL PRIMER CICLO DE POESÍA “ El ciclo de poesía “La palabra manchada”, pretende volver la mirada hacia los pliegues discursivos del quehacer poético actual. Para Editorial Cuarto Propio es importante instalar la poesía en el espacio público no sólo desde la edición de libros, sino también en el contacto directo de los mismos poetas con la comunidad. Consideramos como editorial, además, que el encuentro de los creadores críticos de distintas generaciones es una necesidad. Por ello, la invitación al ciclo de poesía “La palabra manchada” se hizo desde Cuarto Propio, pero más allá de nosotros mismos, logramos convocar autores de reconocida trayectoria nacional. Editorial Cuarto Propio es una de las editoriales pioneras en el pensamiento crítico de nuestro país durante la dictadura y de manifiesto apoyo a las escrituras disidentes y transgresoras ante el discurso oficial y heteronormativo, por ello este ciclo no hace más que reflejar el alma de nuestra casa editorial. Finalmente, el ciclo “La palabra manchada”, se instala en un mes emblemático para la memoria nacional, que recuerda el quiebre de los discursos y de las instituciones, en que la palabra y la tradición cultural fueron abruptamente interrumpidas por la dictadura. El ciclo de poesía “
Coordina el ciclo, el poeta Antonio Silva.
1er ciclo de poesía “ Museo Benjamín Vicuña Mackenna (V. Mackenna 94) 19 hrs. Entrada Liberada Compartiremos un vino de honor al cierre de cada velada. Este ciclo cuenta con el apoyo del Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna y el Centro Cultural Otro Sur. 5 de septiembre. Raúl Zurita Mauricio Torres Rodrigo Gómez Víctor Hugo Díaz (Performance de Samuel Ibarra) 12 de septiembre. Soledad Fariña Paula Ilabaca Alberto Moreno Ana Montrosis 26 de septiembre. Carmen Berenguer Ursula Starke Héctor Hernández David Bustos 03 de octubre. José Angel Cuevas Alberto Kurapel Antonio Silva Felipe Ruíz Antonio Silva Coordinador Coordinador Difusión y Actividades Culturales Editorial Cuarto Propio editorialcuartopropio@gmail.com (56-2) 343 04 94
Etiquetas: Revista pluma blanca y negra
| Comentar |
El crimen, el rastro y Freud por Úrsula Starke CarrascoEnviado por Ana Montrosis el 12/08/2008 a las 02:09 AM
La revolución provocada por Sigmund Freud y su teoría del psicoanálisis removió los cimientos constitutivos de los hechos, pero no en su factibilidad, sino en su interpretación, (porque la constitución del fenómeno parte con su identificación) en la manera en cómo nos habíamos relacionado con ellos, tal como lo afirma Michel Foucault en su ensayo Nietzsche, Freud, Marx: "Ellos han cambiado, en realidad, la naturaleza del signo, y modificado la manera como el signo en general podía ser interpretado". (1)
En 1841 en la Graham’s Magazine de Philadelphia es publicado el cuento de Edgar Allan Poe "Los crímenes de la calle Morgue", considerado el primer relato de suspenso policial, es decir, el que inaugura el género tan explotado en las siguientes décadas. Es curioso determinar que en este y casi todos los cuentos y novelas "policiales" la deficiencia es exactamente la práctica policial, es decir, la incompetencia de los agentes policiales para poder resolver los misterios y asesinatos. Podríamos decir que la base de las tramas de suspenso policial es la falibilidad de los métodos investigativos oficiales. Y la necesidad de la entrada en escena el personaje externo, exótico, portador de métodos originales y sorprendentes que siempre auxilia la incapacidad policial. Para Poe este personaje está encarnado en el detective Auguste Dupin quien, ante los horrorosos crímenes sucedidos en el barrio de St. Roch, impenetrables para los policías parisinos, desenvuelve su procedimiento: "En realidad creo que, en lo que se refiere al conocimietno más importante, es invariablemente superficial" (2). La médula de la sorpresa y la singularidad radica en esto: el re-tejer una trama desarticulada pasando por encima de las lecturas obvias, fijando la vista en los detalles, en las huellas superficiales que en realidad esconden la verdad de manera desplazada. El método analítico deductivo es lo que Dupin utiliza para llegar al ininmaginado final, al esclarecimiento de lo que pasó. Es aquí donde podemos citar el universo psicoanalítico y realizar las conexiones. El crimen es la escena primordial, la urzene, de la cual nadie fue testigo suficiente como para poder traerla al presente (en el cuento de Poe el único testigo es el simio, al que podríamos sustituir por ese niño pre-histórico de Freud). Los asesinatos han dejado huellas en la escena, huellas desplazadas, condensadas, enigmáticas, casi imposibles de reconstituir en contexto. Estas huellas, únicos vestigios disponibles por medio de los cuales se puede llegar a esclarecer lo sucedido, son observados por los policías franceses de manera forzada, intentando relacionarlas con su significado literal. Dupin acaba con las suposiciones evidentes y aboga por una deducción particular, por dejar que la huella hable de su propio desplazamiento. Para esto es fundamental el análisis de la superficialidad, no de la obviedad, sino del rastro por encima. Es el rastro criminológico la huella desplazada, la marca de lo ocurrido fuera de foco, o como Freud lo explica, citado por el profesor Carlos Pérez: "El problema, dice, no es cometer el crimen, sino eliminar las huellas del crimen. El autor lo es, principalmente, de la borradura de huellas, pero esto puede explicar la producción de huellas desplazadas, de otras huellas; de huellas cuya falsedad residirá en ser tomadas, después, como indicios del evento investigado y no como el efecto de un desplazamiento o de una sustitución"(3) Aquí está la falla del departamento de policía francesa o de Scotland Yard, para Sherlock Holmes, en querer interpretar el rastro como indicio mismo del crimen y no como indicio del ocultamiento del crimen. El método de August Dupin en el cuento de Poe, que luego despliega nuevamente en la secuela "El misterio de Marie Rogêt" (1842) y en "La carta robada" (1844) conoce su cúspide literaria en el detective privado inglés Sherlock Holmes de Sir Artuhr Conan Doyle. Es él quién lleva al extremo el análisis del rastro, el famoso método inductivo del cuál Freud se confesará un admirador (4). En el año 1887, y con una evidente influencia de los cuentos de Poe, S. Arthur Connan Doyle publica en Londres "Estudio en Escarlata", la primera novela que protagoniza Holmes. Es desde ese momento en que se afirma la metodología analítica del indicio superficial como el modus operandi fundamental para el esclarecimiento de los crímenes en las novelas policiales. Podemos suponer justificadamente y por medio de Carlo Ginzburg, que Poe influye a Conan Doyle y este a su vez a Freud. Para Holmes los detalles de la superficie, de la superficie de las personas (el barro en los zapatos, las arrugas de la ropa) y de la superficie de los lugares (el moho en la pared, las cenizas de un cigarrillo) son los indicios de algo que ocurrió pero que no necesariamente remiten al crimen tal y como fue ejecutado, sino más bien a cómo fue ocultado. Los rastros, para Holmes, hablan un idioma extranjero que debe ser traducido, pues el rastro nunca es rastro de lo ocurrido, es rastro del rastro de lo ocurrido, huella de otra huella. Los hechos traumáticos no poseen testigo para Freud. No son perceptibles ni analizables conscientemente. Elaboran sus huellas en el estrato inconsciente y desde allí esas huellas son a su vez elaboradas por los procesos psíquicos y salen a la superficie luego de haber pasado por tamices, por aplanadoras, por guillotinas que reducen, modifican, desplazan su contenido literal a un contenido latente. A este contenido latente solo se puede llegar por medio del análisis de procesos, de huellas de sus huellas, de la misma manera como Holmes intenta esclarecer un homicidio contextualizando ese barro, ese moho que no son parte del crimen, pero sí parte del ocultamiento del crimen. Y si el crimen es ocultado, podemos llegar a su ocultador analizando el modo de disimulo. Puede ser Freud un Holmes del psiquismo humano. Ambos provienen de una educación en medicina (Conan Doyle también) y, por lo tanto, han aprendido del método inductivo de síntomas. Pero Freud, como Holmes, sabe que ese método resulta agotable cuando se utiliza de manera oficial, es decir, por medio de la hermenéutica clásica, del qué dice el signo. Lo que Freud realiza es una torcedura de la hermenéutica tradicional hacia el porqué el signo dice lo que dice, qué hay detrás de la elección de ese lenguaje de signos del sueño. Hay una urzene, un crimen. Hay indicios y rastros enigmáticos que han sido puestos en lugares distintos a su origen. Hay una incapacidad de recordar algo que nunca fue presenciado pero que dejó un muerto, una mancha de sangre, una huella misteriosa en la profundidad de la psiquis que sale a la luz exigiendo la reconstrucción de un pasado impercibido. Los estudios de los italianos Cesare Lombroso, Enrico Ferri y Rafaele Garofalo sientan las bases de la criminología moderna a principios del siglo XIX, lo que se conoce como positivismo criminológico. Para situarnos en la actualidad, la famosa serie estadounidense de televisión CSI- Crime Scene Investigation- (5) que narra los casos de un grupo de científicos forenses (cabe mencionar que tampoco son policías), ha puesto en la pantalla masiva los sofisticados métodos de investigación de crímenes utilizados hoy en día. Primero, los criminalistas deben recoger todo tipo de rastros dejados en la escena del crimen, huellas, sangre, armas, polvo, con la pulcritud de sus elementos: Fenolfateína, Frotis bucal, Levantador de caucho gelatinoso, Rodizonato de sodio, etc. Luego es fundamental "procesar" las evidencias: AFIS (Sistema automatizado de identificación de huellas), CODIS (Sistema combinado de índices de ADN), IBIS (Sistema Integrado de Formación de Imágenes de Balística). Y con los resultados extraídos y deducidos por medio de los programas garantizados, deben poner en contexto los restos y llegar así a las conclusiones. Todo lo anterior fija al rastro (evidencia) como el único principio en el dilucidamiento. Y la escena del crimen no siempre es la escena del crimen, muchas veces el cadáver fue movido y puesto en un lugar distinto de donde ocurrió el asesinato. O simplemente no hay cadáver, sino rastros de que puede haber uno. Y los agentes criminalistas solo tienen una escena limpia, una habitación corregida. Pasamos, pues, del análisis de rastro elemental de Holmes y Dupin, al más complejo de los agentes Grissom y Willows. Sin embargo las computadoras y los químicos mediante, para todos siempre es necesario leer entre líneas, realizar una interpretación de la interpretación. Un examen del signo debe recurrir al origen del signo y al origen de la modificación del signo. Aunque para el acto psicoanalítico no es preciso el uso de los programas computacionales, el signo debe ser sometido a su análisis como rastro desplazado, borroneado, para lograr encontrar, aunque sea hipotéticamente, su contexto original. Ese pasado impresentable que es el crimen puede ser reconstruido con los rastros dejados a posteriori, pues el rastro solo lo es en el después. Se aloja en el presente pero cuando ya no tiene lugar reconocible en la actualidad. Evoca un pasado que no fue presente para nadie. El rastro psíquico es la certeza de que algo dejó esa hendidura, pero de nada más. El psicoanálisis como la criminología intenta desentrañar la verdad del rastro cuando este ya es incomprensible. Porque a diferencia de las migajas de pan de Hansel y Gretel que llevaban directamente a casa, los rastros de una urzene llevaran a otros rastros, a otras hendiduras, nunca a la escena del crimen original. Para resolver los misterios de un psiquismo neurótico hace falta el complejo trabajo de la interpretación. De la interpretación de la interpretación. .
(1) FOUCAULT, Michel. Nietzsche, Freud, Marx. Ponencia en el VII Coloquio Filosófico Internacional de Royaumont, Julio de 1964. Barcelona, Anagrama, 1970.
(2) POE, Edgar Allan. Los crímenes de la calle Morgue y otros cuentos. Editorial Sol90, 2004.
(3) PÉREZ, Carlos. Forschungs- und Gedenkstätte, en Revista UDP, Universidad Diego Portales, ISSN 0718-1965.
(4) GINZBURG, Carlo. Morelli, Freud y Sherlock Holmes: Indicios y método científico, en Eco, Umberto y Sebeok, Thomas, El signo de los tres, Editorial Lumen, Barcelona, 1989.
(5) CSI: Crime Scene Investigation, creada por Anthony E. Zuiker. CBS, Estados Unidos. Etiquetas: Posted by Úrsula Starke
| Comentar Entrevista a Paula Ilabaca por Alejandro LavquénEnviado por Ana Montrosis el 10/08/2008 a las 03:11 PM
PAULA ILABACA: "Un poeta no puede ensimismarse,
debe conocer las manifestaciones de la sociedad"
Publicada en revista Punto Final N° 668 (agosto 08. 2008) Paula Ilabaca, es una de las poetas que en los últimos años ha llamado la atención por su trabajo, siendo considerada una de las voces más interesantes entre quienes comenzaron a publicar a contar del año 2000. Licenciada en Letras con mención en Lengua y Literaturas hispanoamericanas, ha publicado sus poemas en la antología Círculo infinito (Al Margen Editores) y en las revistas Mercado Negro, Matadero, Derrame y Rocinante. En el año 2003, publica el libro Completa (Editorial Contrabando del bando en contra). En el año 2004 aparece en el disco Oscilación, que reúne poesía y música electrónica. Perteneció al dúo performancístico Antifaz, desarrollado junto a Héctor Hernández Montecinos. Además es coautora y actriz principal en diversos y pequeños registros en video que se congregan en La Cinemateca (1999-2001). En el 2006 publica La ciudad Lucía (Editorial Mantra). Una tarde de otoño, conversamos con ella en el Café Colonial.
En tus comienzos, participaste en el dúo performancístico "Antifaz" junto a Héctor Hernández ¿Qué relación ves entre la poesía y una perfomance? ¿Cuál sería el aporte? Eso comenzó en el Campus Oriente, cuando estudiaba Letras. Pienso que las lecturas están obsoletas, en el sentido que las conocemos. Asiste escaso público, y generalmente es el mismo que va leer, diez o quince personas que leen cinco o quince minutos cada uno. Por eso me interesa hacer perfomance, porque es más llamativo y cautiva al auditorio. Aunque también he participado en lecturas donde sólo he leído, pues la mayoría de ellas se estructuran de la manera que te comentaba.
¿Podrían quitar lectores estas puestas en escena? Te lo pregunto pensando en que el público se acostumbre a las perfomance y las prefiera antes de leer un libro. Puede ser. Cuando publiqué la ciudad lucía, con el disco, unas personas me comentaron que era mucho mejor porque así se podían llevar la voz de la poeta. Que al texto solo, le faltaba algo. También está la experiencia del disco "Oscilación", que reunió a poetas y músicos para combinar lectura con música electrónica. A la gente le gusta este tipo de combinaciones.
Entre la publicación de Completa y la ciudad lucía, hay una búsqueda que apunta hacia la prosa poética ¿Cómo se desarrolla ese cambio? En Completa, eran poemas como se entienden los poemas, con un título y luego un desarrollo sintético, pero en la ciudad lucía comencé a trabajar, no sé si prosa poética, sino más bien un ritmo. Me he dado cuenta de que he ido trabajando ritmos, son los ritmos del lenguaje los que me motivan. En Completa el lenguaje era quizá demasiado opaco, enredado, que a mí me decía mucho. Pero no sé si al receptor le decía lo mismo.
En la ciudad lucía existe un cierto distanciamiento de lo que estaban escribiendo poetas de tu generación ¿Existe algún intento de desprendimiento respecto a esa generación? No. Solamente es algo mío, soy súper caprichosa para escribir, me dejo llevar por lo que quiero hacer, y más que nada por lo que me gustaría leer. Quizá suene un poco extraño, pero pienso: esto me gustaría leer y escribo en base a eso. En todo caso, que no se entienda este proceso como una especie de vanidad, es simplemente un impulso, una necesidad.
Sobre el nuevo libro que preparas, La perla suelta ¿Qué nos puedes decir? Hace muy poco tiempo que lo venía trabajando, un año exactamente, muy poco tiempo en relación a Completa o la ciudad lucía, y este año me decidí a terminarlo y publicarlo. Apareció la posibilidad de sacar la segunda edición de la ciudad lucía en Lima, Perú. Entonces yo le plantee al editor que tenía un nuevo trabajo, se lo envié y me respondió que le había interesado y por lo tanto lo publicaría quizás a fin de este año o principio del próximo.
Apareces en la antología Cantares de Raúl Zurita, que reúne a poetas de las últimas generaciones y provocó controversias ¿Crees que la antología tendrá la trascendencia que se supone tendría que tener? Pienso que sí. Porque es un libro que en el poco tiempo que lleva publicado se ha movido harto. Mucha gente conoció a poetas que habían tenido escasa difusión y se enteró de lo que estaba pasando en la poesía más joven. Es un libro importante en ese sentido.
Antologías de este tipo son siempre apuestas en el tiempo ¿Qué porcentaje de lo que se incluyó crees que quedará? Yo creo que un sesenta por ciento. Hay escritores muy jóvenes de los que no escuché más. Aunque puede que obedezca a que hay escritores más públicos que otros. También existen los que aparecen en una antología y luego no vuelven a escribir ni publicar.
Respecto a la crítica ¿Consideras que en Chile hay crítica seria, por decirlo de algún modo? No. Yo creo que los espacios de crítica seria están en las universidades, pero en los medios de prensa, en general, sucede mucho que a un libro no lo presentan de una manera conmovedora, rebelde, llamativa. La crítica más comprometida en el análisis riguroso y también en discursos más arriesgados, en los que se mezcla una nueva forma de leer los libros, lo digo pensando por ejemplo en la crítica que ejerce Patricia Espinosa, a quien admiro y respeto muchísimo, se da en los espacios académicos. Por otro lado, está el problema de que existe también, mucha crítica que suele caer en discursos crípticos que muy pocas personas entienden. Eso hace aparecer a la poesía como algo demasiado elitista, lo que provoca más el alejamiento de la lectura que su incentivo. Un día un amigo me dijo: cuándo publique un libro quisiera que esté en todos los hogares de Chile. Y qué lindo sería que eso sucediera con nuestros libros, en el sentido de que se planteara una nueva forma de leer, de vivir un libro, de confundirlo con las vivencias propias o ajenas, de sufrirlo, de odiarlo o amarlo.
Tú participaste en el evento llamado Poquita Fe, que fue quizá una manera de buscar o tomarse espacios a través de la poesía, que de alguna manera eran negados. En ese sentido ¿Crees en el compromiso social del escritor? Sí, por supuesto. Pero sí creo que, en este momento, tenemos un compromiso de abrir más vías de comunicación a través de la poesía en el sentido de la estética. La poesía social no es solamente el panfleto, como se tiende a pensar, aunque necesario en su momento. Por ejemplo, a través de la estética que desarrollan los poetas Diego Ramírez y Héctor Hernández, también se puede hablar de lo que nos está pasando a nosotros como jóvenes, cómo nos relacionamos con lo que está sucediendo a nuestro alrededor. El evento Poquita Fe además permitió el contacto con poetas de las regiones y pudimos empaparnos de otras realidades de nuestro país. Santiago no es Chile. Es importantísimo para un poeta leer a otros poetas que escriben sobre realidades distintas a la de uno. Asimismo, hacer grandes amigos de otros países, pienso por ejemplo en mis queridos Rodrigo Flores y Alejandro Tarrab, ambos de México o mi amiga Roxana Crisólogo, Giancarlo Huapaya y Harold Alva, de Perú, todos escritores a quienes quiero y recuerdo y me comunico lo más seguido que puedo con ellos.
¿Crees que los poetas leen lo suficiente? No todos. No quisiera hablar de escritores malos o buenos, pero me parece que cuando un poeta no tiene muy desarrollada una voz poética, uno se da cuenta enseguida de que no ha leído mucho. Siempre va a existir una relación entre la cultura de un poeta y su propuesta discursiva.
¿Qué piensas de quienes se desviven por ser Él Poeta, algo que muchos anhelan? Lo encuentro un poco ridículo, o inocente quizá. Es un desgaste innecesario, terrible. La fama no es el objetivo de la poesía, lo importante es aprender y tratar de escribir cada día mejor. Aprender es relacionarse con otras artes como un complemento. Coquetear con los registros de la pintura, la fotografía, el cine, la música, es internarse en mundos necesarios y que nos dejan un conflicto artístico, maravilloso. Un poeta no puede ensimismarse, debe conocer las manifestaciones de la sociedad. Hay algunos, por ejemplo, que dicen yo no voy a una disco porque soy poeta e ir es frívolo. O que una poeta no puede ser glamorosa y pintarse los labios. No voy a andar con bigotes. Hay muchas poses absurdas.
Hoy vivimos la era del Internet ¿Consideras que esto es un impedimento para que la gente se acerca más al libro, para que compre más libros? Siempre existirá gente que quiera el libro como fetiche. No creo que muera el libro a causa del Internet. Es fabuloso navegar y encontrar libros y poder bajarlos, sobre todo los que no llegan a Chile, pero el amor por el libro como objeto y las bibliotecas existirá siempre.
Tu generación se desarrolla durante la llamada transición ¿Cómo se manifiesta la parte social en tu poesía? Tal vez lo más notorio, sería la presencia de la mujer en espacios cotidianos o en espacios ficcionales o voces que pueden ser deseos de mujeres. O grandes dolores en la transformación de la sociedad que se produce en los años noventa. Es el caso de la ciudad lucía, por ejemplo, donde trabajé una puesta en escena de interrelaciones de género femenino entre una madre y su hija.
¿Encuentras legítimo el uso de la poesía con la intencionalidad de provocar cambios en la sociedad? Por supuesto que sí, sobre todo en la libertad de pensamiento, que es la que conduce a provocar los cambios necesarios en una sociedad. El libro es importante como un transmisor de cultura, pero la poesía como acto, como performance que rompe un transcurso cotidiano y rutinario, es también súper importante. Atrae al público, lo despierta, lo encanta. O puede ser que también lo confunda. Sin embargo, es fundamental el riesgo y, por qué no decirlo, el ideal es llegar a todos los ámbitos de la sociedad.
¿Cómo llevas tu trabajo poético en el día a día? ¿Trabajas o sólo te dedicas a escribir? Desde que salí de la Universidad y como soy Profesora de Castellano, siempre he trabajado. He estado en ambientes de trabajo muy amables y otros bastante disonantes, pero que me ayudaron a madurar, a no creer que soy la última revelación del mundo; que me enseñaron a valorar también los espacios de libertad que la escritura me entrega. El trabajo que más me ha robado el corazón, ha sido enseñar en la Escuela de Investigaciones Policiales, donde comencé como profesora del área de Comunicación y ahora trabajo ahí a tiempo completo; pues además de dar clase, me encargo del Área Cultural. Pienso que es estrictamente necesario que un escritor o escritora se relacione con la sociedad, que intente compartir, y no imponer, nuevas miradas, discursos, que se esfuerce y trabaje por una comunidad que comprenda que la libertad está en los libros, en el cine, el teatro, en la música; o que pueda darle un giro al tipo de programas que estamos viendo día a día en la televisión tanto chilena como mundial, y vea en ellos cómo somos; en fin, no abocarse sólo a la literatura, si no que también amar todas las expresiones artísticas y callejeras, y realizar un cúmulo de actos extraños y bellos que nos hagan recordar nuestra vida como algo valioso, algo que valió la pena vivir. O juntar historias para contarles a nuestros nietos, como siempre decíamos con mi amigo Héctor Hernández, después cada una de las crípticas e hilarantes performances que hicimos juntos.
ALEJANDRO LAVQUEN Ana Montrosis, "Tacones bajo la Luna" (Puerto Alegre, 2007)Enviado por Ana Montrosis el 06/08/2008 a las 10:37 PM
Una primera cosecha Ana Montrosis, “Tacones bajo la Luna”(Puerto Alegre, 2007) El primer libro (se dice, entre poetas y escritores) siempre es arriesgado y al mismo tiempo presurosamente querido por el autor, que luego de la segunda o tercera publicación sufre una especie de incomodidad auto-bibliográfica: una especie de noviciado irritante y algo lastimero; así también la primera lectura –al igual que todo lo primero en la vida- es engorroso, prejuiciado, incomodo, doloroso, iluminativo, en definitiva, decisivo para quien lee. El lector distorsiona su visual y baja su presión a medida que deja a la digesta forjar su ejercicio, retrocede para revisar y mirar -de vez en cuando- al vació de una muralla o una visión realmente lograda o cualquier traba en el frente, exhalando hondo para no querer desminuirse, tratando de someterse a una realidad externa. Algo parecido ocurre con Ana del Rosario Montrosis Guaje (Valdivia, 1969) Esta Poetiza Chilena, erradicada en San Bernardo y cuyo currículo oscila en estudios de Ad. de Empresas y Turismo, además de ser recopiladora del folklore y la Historia en la comuna ya citada, logra crear un ambiente indiscutiblemente trabajado, en el sentido metodológico y sistemático del poetar: recopila visiones inmediatas de su vida, compara resultados, despeja, madura y plasma -en este poemario- un sentimiento de vitalidad en que el yo y sus divinidades se pasean por la casa de la autora. No se deja distraer, dibuja con ciertos detalles nunca antes confrontados, la silueta de su vida: un poemario personalista, como también es planteado en el prólogo escrito por Úrsula Starke: …la autoridad de una historia personal, humana, con la experiencia que otorga el acto de vivir la pelea constantemente. Pero esa pelea, de la cual habla Úrsula, no solo se refiere a la intransigencia de los devotos versos que se yerran para soportar dolores o arrepentimientos ascéticos que concluyen entre abriendo un brío poético; si no que también, al reconocimiento de su trabajo fuera de la escritura misma: ya sea en la Red (http://plumablancaynegra.bligoo.com) o en distintos encuentros de lectura y por supuesto la publicación, cosa que en Chile es un bien preciado. Volviendo al plano literario: “Tacones Bajo la luna” (Puerto Alegre, 2007) es parte de un proceso, un desarrollo auto-ejercitado donde el cuidado por cada palabra se refleja dotando a los poemas con disposición suficiente, una avenencia entre las palabras. Así, encontraremos en este texto, dicciones como: sacrificio, Dios, cruz, espejos, destino, devoción, espíritus y Luna (por supuesto) una lista de golpes en directo desliz hacia el corazón y no hacia las escaramuzas del razonar casi infalible y diseccionado -para algunos imitadores malhumorados en la poesía- en definitiva, la sensación a flor de piel (o de imagen), una lograda representación de la presunción, ya sea de infancia, de adolescencia o de adultez, cosa que podría ser predecible en la lectura de un poema con otro. No obstante, la concatenación del poemario es saludable: genera estremecimientos, los capítulos son lógicos, los textos se establecen de forma armoniosa a la lectura, ninguno estropea a otro (aunque hay ciertos que sobresalen), las imágenes son nítidas, y directas y la esencia de la mujer en el plano artístico se vislumbra con una voz cauta pero prominente. Mis vecinas necesitan curar el mal de ojo con música en las flores ofrecen los vestidos a las estrellas donde termina la calle Nacimiento Algunas pueden vender papas fritas y sopaipillas en los potreros otras, no hacen nada Y yo sólo quiero escribir mis libros para que ellas olviden las heridas El texto citado corresponde al poema “Zanja de Nacimiento” del capítulo “Luna Nueva”. Vemos cierta frialdad e impotencia, un suspiro de cansancio, un resentimiento, hasta podríamos ver una crítica social y poética. Por lo pronto entenderemos que primero, mira a su alrededor para sentenciar un discurso, tratando de explicar del por qué escribe; segundo, la realidad que ella siente y ve, la cuestiona hasta romper el axioma titubeante, y su sacrificio (escribir libros) es una paga por “todas”, un esfuerzo casi inaudito para el machismo y el feminismo en la ruralidad (y también en lo urbano) y no la concibe como incapacidad, sino, como la aspereza de oportunidades, la aceptación tranquila; Así, me atrevería a decir que Ana Montrosis subvenciona el desafío del genero en los temas poéticos actuales. Ana reocupa ciertos lugares para trabajarlos y hacerlos queridos (nuevamente), logra simplificar y llevar a la praxis un tema que podría ser intimidante para un primer libro, atendamos entonces, que este compendio tiene cierto heroísmo, digno y necesario a la claridad de disponer del lenguaje en forma favorable y no como un tedio para llegar a la propia alma; ataja cada tormenta que provoca una mano escribiendo libre y la regula como quien reforma a un púber sediento y ganoso en prominente esfuerzo por hacer algo. Al final de este libro queda un gusto amable, dulce, tierno. Lo escrito y lo usado por la autora, genera de primeras una amistad agradable, más su forma de exponer los criterios religiosos, hace de ello un trabajo impagable y para un lector agnóstico, como yo, representa una cercanía sin obligaciones, más una aceptación jubilosa. Esperemos pacientemente una nueva cosecha (sin fumigación alguna) en el cada vez más literario San Bernardo, y que Ana sea llamada (por lo que está haciendo) a establecer, en el circulo poético, un estilo de poesía detallado, simple y lleno de belleza, naturalidad, encausados a una lectura detenida para su mejor provecho. Por Javier Sepúlveda Santiago, Agosto 2008 adevlup@gmail.com Etiquetas: Posted by Javier Sepúlveda
| Comentar Entrevista a Patricio Manns por Alejandro LavquénEnviado por Ana Montrosis el 05/08/2008 a las 12:34 AM
PATRICIO MANNS
por escrito y cantado
Punto Final N° 535 (diciembre 20. 2002) Patricio Manns, además de haberse dado a conocer, en los últimos años, como un destacado escritor, es considerado como uno de los grandes cantautores de América Latina junto a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Víctor Jara, Daniel Viglietti, Atahualpa Yupanqui y Milton Nascimento, entre muchos otros. Autor de famosísimas canciones como por ejemplo: "El Cautivo de Til-Til", "Vuelvo", "Cantiga de la Memoria Rota", "El Equipaje del Destierro", "Los Libertadores", "América Novia Mía", "La Ventana" y "Llegó Volando". Su canción "Arriba en la Cordillera" fue galardonada entre las dos mejores canciones chilenas del siglo XX por votación popular. Fue uno de los iniciadores del movimiento denominado La Nueva Canción Chilena junto a Víctor Jara, Violeta, Angel e Isabel Parra, Rolando Alarcón, Héctor Pavez, Osvaldo "Gitano" Rodríguez y otros cantautores. En 1973, al ser derrocado el gobierno de la Unidad Popular debió salir al exilio, desde donde mantuvo una activa participación de compromiso partidario y solidaridad con Chile junto a quienes luchaban por derribar la tiranía militar. Sus comienzos en las letras fueron como periodista y en el campo de la literatura ha incursionado en la poesía, novela, cuento, teatro y ensayo. Sus libros han tenido amplia divulgación en Francia, España, Argentina, Bélgica y muchos otros países. Ha publicado: "De noche sobre el rastro" 1966; "Buenas noches los pastores" 1972 y 2000; "Actas de Marusia" 1974, llevada al cine por el director Miguel Littin; "Violeta Parra: la guitarra indócil" 1977; "Actas del Bío-Bío" 1985; "Actas de muerteputa" 1988; "De repente los lugares desaparecen" 1991; "Actas del cazador en movimiento" 1991; "El corazón a contraluz" 1996; "Memorial de la noche" 1998; "Chile una dictadura militar permanente 1811-1999" 1999; "El desorden en un cuerno de niebla" 1999. Ha sido premiado en diferentes instancias musicales y literarias.
En el último tiempo ha realizado bastantes presentaciones con el apoyo de un nuevo grupo de músicos ¿Está satisfecho con los resultados? Fundamentalmente cambié los músicos anteriores porque ellos tenían intereses personales y querían probarse solos. Busqué de nuevo en los distintos conservatorios y logré armar un conjunto que es mejor que el otro, se llaman "El clan". Son muchachos muy jóvenes, pero son verdaderamente maestros en cada uno de los instrumentos que tocan y nos ha ido muy, muy bien. Ya tenemos preparado un disco que grabaremos probablemente en enero.
¿Incluye éste nuevas canciones? Son todas nuevas, incluye once canciones con música y textos de mi autoría, entre ellas la que competirá en el Festival de la Canción de Viña del Mar, en la competencia folclórica, y que mis músicos defendieron en las dos selecciones previas, la última en el Teatro Municipal de Viña. Se llama "Como un ladrón". Si logra ganar en la Quinta Vergara posiblemente dará el título al nuevo disco.
Desde sus primeras composiciones ha habido una evolución en su producción musical enfocada a otros ritmos ¿Piensa continuar en esa línea de buscar nuevas expresiones musicales? Sí, y existe una razón muy particular. La canción chilena no tiene ritmo, y si lo tiene es muy poco y hay que ir a buscarlos a Chiloé u otros lugares. Además es muy repetitivo, no es un ritmo elegante donde se pueda improvisar mucho, entonces estoy escribiendo canciones como bossa nova, guguancó, galopa, pero con textos finos, no con la repetición que ellos les dan a las cosas. Yo hago poemas y les pongo música, pero con ritmos de toda América Latina, desde valses peruanos hasta bambucos. Ahora tuvimos una experiencia que es nueva. Se produjo en Viña del mar un certamen que convocó cerca de cuatrocientos cincuenta niños de coros de todo el mundo y nos encargaron a Horacio Salinas y a mí, una obra especial para ese festival. La obra se llama "Cantares del mito americano" y cada tema lleva un ritmo del país elegido, pero además el texto habla de un destacado libro del país referido. Por ejemplo, en el caso de Colombia se trata de "Cien años de soledad". Son diez canciones que hablan de diez libros, incluso tomo frases de los libros y las convierto en poemas.
Durante su carrera tuvo un destacado trabajo junto al grupo Inti-Illimani, componiendo canciones para ellos ¿Continúa hoy con eso o han tomado caminos distintos? No, continúa, acabamos de hacer una canción basada en un cuento mío que se llama "La novia del regimiento", que trata sobre el secuestro y asesinato de Marta Ugarte. En la canción se cambió el título a "Vino del mar", que es la misma historia pero más suave, pues en el libro, "La tumba del zambullidor", es muy brutal. Acá es una especie de poema melancólico con música de uno de los Inti, Manuel Meriño. Ellos me cuentan que la gente cuando escucha la canción, se emociona y llora.
Usted estuvo entre los candidatos al último Premio Nacional de Artes Musicales. Tengo entendido que lo presentó La Universidad de Playa Ancha y que adhirieron las otras universidades de la V Región y una serie de músicos y personajes celebres. ¿Qué experiencia le dejó aquella postulación? Bueno, según los músicos que me han apoyado un día me lo tienen que dar, así que me dijeron que espere nomás. Que ya estoy presentado y saben que existo. Las posibilidades siempre van a existir.
¿Cómo ve hoy el panorama musical chileno? ¿Se ven nuevos talentos? Lo que pasa es que acá se está cantando mucho lo centroamericano, que está de moda. Mucha cumbia y merengue y eso daña la creatividad para poder fabricar música nacional con buen ritmo, con buenas cosas. Habría que inventar formas. Yo estoy tratando de encontrar ritmos, y de hecho hay formas como el parabién que es muy rítmico y variaciones sobre la tonada como lo hicimos con Horacio Salinas en "La preguntona", por ejemplo.
A la distancia de los años ¿Cómo siente hoy el movimiento de la Nueva Canción en Chile y otros países, gestado durante los años sesenta? ¿Cuál sería su legado? En lo personal te puedo decir que hay mucha gente que me sigue. También a otros compositores de la época como a Víctor Jara, Daniel Viglietti, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Joan Manuel Serrat, por ejemplo. Yo creo que el legado ha sido bien importante, porque introdujimos una variante muy fuerte. De las tonaditas de los distintos Huasos pasamos a hablar de los temas sociales, de la función social de la canción, etc. Lo que no significó tampoco que dejáramos al amor de lado, el amor es fundamental en nuestras canciones, al mismo tiempo hay amor y función social en nuestras canciones. Y eso es bien importante hacerlo comprender: que la música tiene que estar al servicio del hombre, incluso de los políticos, para ayudarles a ver cosas que la mayoría de las veces no ven.
Respecto a su trabajo literario ¿Está conforme con la recepción del público? Tengo novelas y ensayos que ya van para la segunda, tercera y hasta cuarta edición, así que no me puedo quejar, y en las ferias del libro a las que asisto por todo el país tengo una gran acogida y vendo muchos ejemplares. Siempre me están invitando de todas partes del país a encuentros literarios. Estoy muy feliz con el público, sobre todo con los jóvenes.
Su libro "Chile una dictadura militar permanente 1813-1999", a pesar de las ventas, fue prácticamente silenciado por los medios de comunicación y la crítica. ¿Está pasando lo mismo con "La revolución de la escuadra"? Exactamente lo mismo, son libros que tienen una bibliografía muy extensa y difícil de desmentir si pretenden negar la veracidad de los hechos. Entonces prefieren el silencio, tampoco están a la vista en las estanterías. Los ponen bien atrás. En cambio en la última Feria del Libro de Santiago vendimos en un solo día setenta ejemplares.
Debido al premio que obtuvo por su libro de cuentos "La tumba del zambullidor" como mejor obra inédita 2001 en el Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura un señor Camilo Marks escribió dos páginas dominicales completas en el diario La Tercera para atacar su obra y trayectoria como escritor. ¿A qué atribuye esto, porque no es una casualidad? No, claro que no, él me está pegando desde el año 1992 cuando publiqué "De repente los lugares desaparecen", libro que ridiculizó en el diario La Época, mientras Mempo Giardinelli decía en Argentina que era uno de los mejores libros de ciencia-ficción que había leído en mucho tiempo.
En el libro "Buenas noches los pastores", publicado por Sudamericana en el 2000, hay un personaje que se llama Camila Marcos y que es una puta travestista. ¿Puede tener eso algo que ver con su inexplicable artículo de La Tercera? También en esa novela hay un personaje que se llama Antón Avaro. Lo importante para mí es que me siguió yendo bien con mis libros, así que parece que el público no toma muy en cuenta a este señor. Las editoriales me siguen teniendo confianza y también los lectores. Al parecer es un tipo envidioso, como siempre le pasa a la gente que fracasa en algo para lo cual no tiene dedos para el piano Digo esto porque escribió –o intentó escribir- un libro y no le fue nada de bien.
"Buenas noches los pastores", en opinión de algunos entendidos, es una de las grandes novelas chilenas de los últimos tiempos. ¿Cuál es su relación con el mundo y la sociedad que allí se plantean? Recordemos que esta es una segunda versión del libro, la primera fue escrita en los comienzos de los años setenta. Años después me di cuenta que cambiando algunas cosas y redondeando algunos capítulos, incluso cambiándolos de ubicación el libro ganaba mucho. Y eso fue lo que hice. Entonces cambié Chiloé por una ciudad llamada Utsavalipak, que es la inversión de una ciudad inventada por Borges que se llama Kapilavatsu, que según él estaba en Asia Menor. Así funcionan las cosas, la ciudad de la novela es donde está el Congreso, los cuarteles, el puerto y otras instituciones donde transcurre la trama, que obviamente tiene un marcado carácter social y crítico. Eso dio origen, por ejemplo, para que un critiquillo de El Mercurio, dijera: "Manns cree que el Congreso el año sesenta estaba en Valparaíso", pensando que Utsavalipak estaba en ese puerto. En mi ciudad hay siete colinas, en Valparaíso hay como cuarenta y siete. Eso demuestra como algunos críticos leen los libros. Aquí dicen que está escrito desde el odio, otros dicen que el libro es inmensamente cómico, desde el principio uno empieza a reírse.
Hoy en día la mayoría de las novelas que se publican -y las que obtienen mayor publicidad- son las que de una u otra manera se alejan de la problemática social y tienden a dar una mirada neutral a los acontecimientos. Usted ha mantenido una postura de compromiso e identidad con los sectores sociales más reprimidos y segregados. ¿Será esa la clave de su éxito en la literatura, así como lo es con sus canciones? Yo escribo siempre sobre esa temática, que aborda diferentes aspectos de la sociedad chilena desde el punto de vista de los oprimidos, de los que no tienen nada, pero no son novelas naturalistas, son novelas que incluso son poéticas pero que hablan de los verdaderos problemas del hombre.
¿Mantiene algún tipo de relación con los demás escritores chilenos? Volodia Teitelboim y José Miguel Varas son viejos amigos. Ellos junto con Raúl Zurita, Tomás Moulian, Virginia Vidal, Elicura Cheihualaf y Guido ENTEL, entre otros, han presentado mis libros en Chile y les estoy muy agradecido por todo lo que ello implica. Fui muy amigo de Carlos Droguett en los años sesenta, también de Francisco Coloane a quién conocí siendo un adolescente. Ambos apoyaran mucho mi escritura. Desde que volví a vivir en Chile he entablado mayor contacto con otros escritores más jóvenes como Gonzalo Contreras y Jaime Collyer.
Ya lleva varios años de vuelta en Chile. ¿Cómo ha sido ese reencuentro con el país? ¿Cómo ha vivido la transición? Me costó reinsertarme, pero al final pude lograrlo perfectamente. Donde vivo mantengo excelentes relaciones con los trabajadores y habitantes del lugar, principalmente con la gente humilde de toda la región y también del país, y sobre todo con los jóvenes. Yo vivo en la quinta región, en la costa, cerca de Con-Con y trato de participar en algunas actividades en Valparaíso y Viña.
¿Cuál es su visión del Chile actual? A mí me ha dolido mucho toda esta corruptela que estamos viendo, porque así se le está pavimentando el camino a Lavín. La gente se ha olvidado de que él también tiene un pasado oscuro al otro lado. No hay que olvidar, sin embargo, que los actuales síntomas de corrupción vienen de más lejos. Durante la Dictadura, Chile fue literalmente saqueado, con Augusto Pinochet a la cabeza de los saqueadores. En ese período se perfeccionaron las técnicas de saqueo de los grupos económicos pero también la DINA y la CNI dictaron clases magistrales a la delincuencia criolla. Nunca hubo más inseguridad que en ese período, pero nadie parece recordarlo. Esas cosas me molestan mucho. En un país como el nuestro donde la miseria es terrible, la primera necesidad nacional es educar, construir viviendas decentes para la gente y por supuesto salud gratuita. Hay que tener una visión de país y no una visión política personal de sí mismo.
Tras la caída de varios muros ¿Aún cree que hay esperanza para el socialismo en el mundo? ¿Se podrán superar los errores? Yo creo que pueden morirse todos los partidos y siempre va a ver gente de izquierda y de derecha. Hay gente con sensibilidad social y gente que no tiene sensibilidad social. Yo estoy entre los primeros, me da lo mismo que se acaben los partidos, yo seguiré haciendo el mismo trabajo que siempre he hecho, es mi obligación. Creo que es la gran enseñanza de mi madre, que entregó su vida por la educación de los niños pobres de Chile. Yo salí con sensibilidad social desde la cuna.
¿Cómo ve a la izquierda chilena en la actualidad? ¿Es aún posible que vuelva a ser una alternativa? La principal preocupación que tengo es la falta de renovación de los cuadros. Siempre he sostenido que algunos de los viejos cuadros deben permanecer por la experiencia, pero hay que incorporar a nuevos elementos. Yo me fui al exilio con los mismos dirigentes que encontré a la vuelta y eso me sorprende mucho. Y no sólo en la Izquierda Extraparlamentaria, también en la Concertación y La Derecha. Es muy poca la renovación, se bloquea el avance de los jóvenes. Chile es un país conservador en el sentido de no perder privilegios, algunos temen mucho perder el poder que tienen.
¿Cómo ve el panorama Latinoamericano? Creo que políticamente hay que saber medir los tiempos. Y veo una esperanza en como se han estado dando las cosas en las distintas elecciones de algunos países. Hay que esperar, creo yo, como se desarrollarán ciertos acontecimientos. Existen algunas cosas aún muy inciertas.
Algunos dicen por ahí que sería un buen candidato a la presidencia Bueno, tú sabes que un artista es un creador, por lo tanto yo reinventaría este país. Pero como sé que es imposible, por el momento, me río.
ALEJANDRO LAVQUEN Etiquetas: Posted by Alejandro Lavquén
Poeta Héctor Hernández lanza " Guión " por Juan Podesta B.Enviado por Ana Montrosis el 05/08/2008 a las 12:20 AM
Lunes 28 de julio de 2008 Poeta Héctor Hernández lanza “[guión]”, primer compilatorio de su obra El creador de 29 años presentó recientemente su nuevo libro, donde recupera la parte de su trabajo escrita entre el 2001 y el 2003. El currículum del poeta Héctor Hernández (1979) es, a sus 29 años, sorprendente: Licenciado en Letras, candidato a Doctor en Filosofía y autor de media docena de libros de poesía, sin contar las compilaciones hechas en países como Perú, Bolivia y Brasil. Además, está traducido a varios idiomas. Es reconocido por sus pares como uno de los ejes de la llamada generación "Novísima", que agrupó a escritores nacidos aproximadamente entre 1979 y 1983, entre los que se cuentan Paula Ilabaca, Pablo Paredes y Diego Ramírez, entre otros. "La Novísima éramos unos amigos que nos juntábamos a leer, salir, bailar y tomar. Nuestra generación fue la primera en acercarse a la sensibilidad pokemona, colegial, y poniendo el énfasis en las minorías". Hernández, que vive entre encuentros poéticos, viajes para presentar libros y lecturas, lanzó el viernes 25 de este mes en la Biblioteca Nacional "[guión]", donde agrupa todos los textos publicados entre el 2001 y el 2003. Editorial Lom fue el sello que hizo la apuesta por el poemario. El 2006 mostró "[coma]", que reunía los trabajos escritos entre el 2004 y el 2006. Falta "[y punto]", con el que el vate cerrará su trilogía denominada "La divina revelación", y que espera publicar el año 2010, como una manera de "afincar mi obra en el espacio simbólico que es este país", sentencia "Yo siempre pensé mi trabajo como una gran unidad, un solo libro, pero cuando empecé a escribir ninguna editorial iba a apostar por un mamotreto de 700 páginas de un joven de 19 años", asevera este poeta, que además posee su propia editorial, Mantra, donde publica a jóvenes valores de la poesía. "LOS POETAS DE LOS NOVENTA ESCRIBIERON CON MIEDO" Hernández, a quien hace poco Carmen Berenguer posicionó como un futuro Premio Neruda, no le hace el quite a la opinión: "Creo que hoy la poesía joven está más viva que nunca, yo he viajado harto gracias a la literatura, y en otros países ven con admiración nuestra geografía poética, donde además gente como Nicanor Parra y Gonzalo Rojas están vivos". Pero sobre las generaciones precedentes a la suya es categórico: "Los poetas de los noventa escribieron con miedo a la literatura. Quisieron hacer una obra académica, con una retórica bibliográfica y preciosista, perdiendo el rumbo, que es dar cuenta de una vida personal y otra colectiva. Quizás hay poetas que no escriben joyas, pero son honestos". Sobre las universidades que están abocadas a la reedición y publicación de trabajos de escritores connotados, Hernández sugiere que "el fascismo tiene caras muy bonitas". "Hoy más que nunca, cuando tenemos una institucionalidad cultural deficiente, cuando todo está hecho para no escribir y vivimos en una hiperdictadura que se evidencia por un mercado brutal y poderes cada vez más fascistas, la poesía es una arma", dice categórico Hernández, que ya partió a un encuentro a Brasil. Etiquetas: Posted by Juan Podesta
PABLO DELGADOEnviado por Ana Montrosis el 05/08/2008 a las 12:05 AM
Biografía: Pablo Delgado U., se inicia tangencialmente en la literatura a partir de O Crónica de un Territorio, versión que merece en un certamen regional su primer premio. Entre ciertos afanes escribe su más logrado texto Gusano de Tierra, que quedó como finalista en un concurso consagratorio de poesía. Afanado y escurridizo merma su creatividad por el año 79 donde otro premio a nivel de región le otorga a Disturbio helado de una sombra, un galardón en la Casa de la Cultura de Viña del Mar. Allí se congela siendo cómplice de ciertas publicaciones que lo motivan a iniciar un camino de incipiente editor de noveles escribientes como él. Su escritura allí se congela, dedicándose a tiempo completo a su oficio de diseñador de packaging por muchos años, sólo vinculándose a la literatura como lector de poesía. Posteriormente el año 2003 reinicia su verba literaria vinculándose al taller del Centro Cultural de Quilicura, donde colabora en la edición de Fragmentos para otros textos, publicación que reúne a un número no menor de incipientes escritores como él. Posteriormente, es parte como editor de la revista La Mancha, edición ya publicándose en el número once. Paralelamente escribe haciéndose parte en algunos concursos donde obtiene el premio Bar Per-Verso, servilletas de papel, edición marzo 2008. Además este año clasifica con una mención para el concurso de poesía Horno Nicho Ecológico. En la actualidad participa de los proyectos La Mancha, Edición Anaquel de Poesía, Caja de Fósforos, Edición especial La Mancha, Antología de Cuentos Manchados y en preparación su libro Gusano de Tierra y Etiquetas de Vino.
Permítanme restregarme la memoria. Sin recortes ni periódicos, ni fotos desteñidas descubriendo mi pasado. El flash no fue mi pasión apenas quiltro moviendo la cola o levantando la pata para apaciguar los ánimos maceré la hierba y corté las begonias. Hubo turbas que quisiera olvidar y uso mi olfato. Puntos de vista, consignas, rabias amorosas y otras me incitan a que las he conocido (yo ya tengo suficiente) mi raza está por verse. Mejores cosas se hicieron en mi infancia a ras de pasto como los anfibios o aviones de juguete tendidos en el patio. |
Comentarios recientes
hace 9 horas 7 mins
hace 4 días
hace una semana
hace una semana
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses